Alemania, el país de los juegos
Desde hace siglos, los alemanes gustan de los más diversos juegos de salón. Les ofrecemos un recorrido por los juegos favoritos, algunos de ellos, exitosos también en el extranjero.

Los dados, un juego "diabólico"
Se desconoce el origen de los juegos con dados, pero es seguro que los germanos ya eran aficionados a tirarlos. En la Edad Media, los dados eran considerados un juego demoníaco porque se decía que los soldados romanos habían apostado por la muerte de Jesucristo. Sin embargo, detrás de los muros de los conventos se jugaba a los dados en secreto.
Solaz para el cuerpo y el alma
Tomás de Aquino (1225-1247), por el contrario, apoyaba explícitamente los juegos de salón. El filósofo y teólogo dominicano estaba convencido de que tranquilizan el espíritu y de que el juego es una necesidad humana básica. Por eso recomendaba a los monjes hacerlo.
Quema pública de juegos
Para el monje franciscano Johannes Capistran (1386-1456), jugar era un pecado. Las Crónicas de Núremberg documentan que en 1452, tras una prédica de Capistran, se realizó una quema pública de juegos de mesa y de salón.
El Backgammon, juego del Medioevo
A pesar de las prohibiciones se jugaba, y mucho. El Backgammon, también llamado Tavola Reale en italiano y Tric Trac en francés, era uno de los favoritos, y lo fue al mismo tiempo en Europa, en los países árabes, India y en el este asiático. El Backgammon sigue siendo un juego muy popular hasta ahora.
Juegos de cartas
A fines de la Edad Media llegaron a Europa los juegos de cartas. Entretanto se conocen, sobre todo, las figuras de las cartas francesas: corazón, picas, trébol y rombo. Antiguamente, las figuras alemanas eran la bellota, la campanilla, la hoja y el corazón.
Los juegos se vuelven populares
En el siglo XV surgió el artesanato de las cartas. Los motivos se tallaban en madera y se imprimían en papel. Los dibujos de las cartas francesas eran más fáciles de reproducir y desplazaron a los alemanes en el siglo XVI y XVII.
Juegos de mesa, para los más ricos
En el siglo XVIII, los juegos de mesa, con tableros ricamente trabajados, nunca faltaban en las moradas de los más pudientes. También los juegos de cartas gozaban de mucha popularidad. Los juegos de azar, como los dados, por el contrario, eran considerados vulgares.
Alemania inventa el Skat
De los juegos Schafkopf (Cabeza de oveja), L’Hombre, Solo y Tarock nació el 4 de septiembre de 1813 el Scat en Altenburgo, Turingia, que se convirtió en la capital de los juegos de cartas en Alemania. El nombre actual es Skat.
¡Hombre, no te enojes!
A finales del siglo XIX nació la era de los juegos alemanes que más se juegan hasta el momento. El “Mensch, ärgere dich nicht” (¡Hombre, no te enojes!), o Parchís, inspirado en un juego de la India del siglo VI, el Pachisi.
Juegos alemanes de exportación
Los juegos de sociedad no solo estaban destinados al entretenimiento, sino también a ampliar el horizonte de quien los juega. Así llegaron al mercado los juegos de aprendizaje social, histórico y geográfico. En el siglo XX comenzaron a exportarse los juegos alemanes, y hasta hoy, los “german games” son los favoritos de muchos en todo el mundo.