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Alemania, imán para académicos

Enrique López Magallón18 de diciembre de 2012

Alemania se ha convertido, según revela un estudio, en un imán para académicos, una tendencia producto del esfuerzo de la clase política desde hace años. Un fenómeno positivo que, sin embargo, deja afuera a muchos.

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Magdeburg (Sachsen-Anhalt): Die italienische Biologin Maria Rosa Spina, Biochemiker Sanjoy Roychowdhury aus Indien und Prof. Dr. Gerald Wolf (l-r) arbeiten am 09.08.2000 gemeinsam im Labor des Instituts für Neurobiologie an der Otto-von Guericke-Universität Magdeburg. An der Magdeburger Bildungseinrichtung arbeiten derzeit rund 100 Forscher aus mehreren Ländern. Um das hohe Forschungsniveau an der Universität zu halten oder Kapazitäten auszubauen, sind nach Meinung der Institutsleitung Experten aus dem Ausland dringend nötig. (MGB01-100800)
Deutschland ausländische ExpertenImagen: picture-alliance/dpa

Los tiempos en los que la imagen del inmigrante que llegaba a Alemania correspondía a la del obrero turco en la fábrica, o a la del polaco en la obra en construcción parecen ser cosa del pasado. Los inmigrantes que hoy llegan a este país son, por ejemplo, médicos de Grecia, o ingenieros españoles, un giro que también confirman las estadísticas: entre 2005 y 2009, el porcentaje de los recién llegados que poseían un título universitario aumentó del 30 al 44 por ciento. Así lo indica un estudio del Instituto de Investigación Laboral y Profesional (IAB) de Núremberg, una “noticia exitosa”, según sus autores, y resultado de la distensión de las políticas de ingreso para profesionales altamente cualificados.

El “Proceso Bologna” aceleró la inmigración

La mayor parte de los inmigrantes con una formación profesional proviene de los países de la Unión Europea. Una tendencia que Herbert Brücker, investigador del mercado laboral del IAB, atribuye a iniciativas como, por ejemplo, el “Proceso Bologna”, cuyo objetivo es facilitar el reconocimiento de títulos profesionales más allá de las fronteras europeas. Muchos de los inmigrantes formados profesionalmente son estudiantes que, luego de haberse recibido, se quedan en Alemania y consiguen aquí un puesto de trabajo.

Prof. Dr. Herbert Brücker, del IAB.
Prof. Dr. Herbert Brücker, del IAB.Imagen: IAB

Pero también están los inmigrantes que desempeñan tareas menos cualificadas, por ejemplo, en la construcción, la gastronomía o la agricultura, que no corresponden con sus estudios. “Es probable que muchas de esas personas desarrollen tareas que están por debajo de su capacidad”, señala Brücker. Ludger Pries, por su parte, investigador de fenómenos migratorios de la Universidad del Ruhr, de Bochum, lo formula aún más claramente: “Nuestro sistema de reconocimiento de títulos universitarios y profesionales todavía es demasiado engorroso. Aún queda mucho por hacer al respecto”. Al menos, desde abril de 2012, los inmigrantes tienen derecho a exigir que se verifique el título que obtuvieron en su país de origen dentro de un lapso de tres meses.

Muchos inmigrantes trabajan en Alemania en tareas que están por debajo de sus cualificaciones.
Muchos inmigrantes trabajan en Alemania en tareas que están por debajo de sus cualificaciones.Imagen: Getty Images

Nuevos y viejos obstáculos

A pesar de esas dificultades, Herbert Brücker pronostica que Alemania se convertirá en un imán aún más poderoso para la inmigración, y que, a más tardar, en 2014, llegarán especialmente de Rumania y Bulgaria. Eso se debe a que, a partir de ese año, los ciudadanos de ambos países – recientes miembros de la UE- podrán integrarse al mercado laboral alemán sin necesidad de un permiso de trabajo. Hasta ahora, no todos los países del Este de Europa cuentan con la llamada “libre circulación” de trabajadores.

Al respecto, Herbert Brücker es optimista con respecto a la entrada con pie firme de los rumanos y búlgaros al mercado laboral alemán. En 2011, cuando se amplió la libre circulación y arribaron cerca de 80.000 ciudadanos de Europa del Este, se temía que, al no obtener empleo, pudieran convertirse en una carga adicional para el sistema social alemán al tener que solicitar ayuda. Sin embargo, casi todos hallaron un puesto de trabajo.

Mientras, para algunos, las puertas del mercado laboral alemán se están abriendo, para otros, incluso el hecho de ingresar a Alemania se torna cada vez más difícil. "Cada vez ingresan menos refugiados a Alemania", dice Ludger Pries. La regulación triestatal de la Unión Europea prevé que los refugiados deben solicitar asilo en el país en el cual primero ponen el pie. Casi siempre se trata de países del sur europeo, como Grecia, España e Italia, por lo cual esas personas, que a menudo huyen de la pobreza y del hambre, no pueden acceder al mercado laboral de Alemania. Un factor para reflexionar en el marco del entusiasmo por la llegada de inmigrantes altamente cualificados.

Prof. Dr. Ludger Pries, de la Universidad del Ruhr, de Bochum.
Prof. Dr. Ludger Pries, de la Universidad del Ruhr, de Bochum.Imagen: Ludger Pries

Autora: Regina Mennig/ Cristina Papaleo

Editor: Enrique López