Ai Weiwei: ″Fue una buena decisión cerrar Wuhan″ durante el brote de coronavirus | El Mundo | DW | 27.08.2020
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El Mundo

Ai Weiwei: "Fue una buena decisión cerrar Wuhan" durante el brote de coronavirus

El artista chino Ai Weiwei muestra en su nuevo documental “Coronation” cómo un Estado autoritario como China manejó la crisis de coronavirus, y es pesimista acerca de qué es lo que aprendemos de esta pandemia.

Ai Weiwei en 2019, en Berlín.

Ai Weiwei en 2019, en Berlín.

Después de pasar varios años en Berlín, el artista chino Ai Weiwei vive hoy en Cambridge, Gran Bretaña. Su nuevo film, “Coronation” se desarrolla en la ciudad china de Wuhan, en tiempos del brote de coronavirus y del consiguiente cierre de esa ciudad. El material fílmico proviene de los ciudadanos de Wuhan y muestra la dureza y brutalidad con las que el Estado chino cerró la ciudad e impuso la cuarentena, que duró hasta comienzos de abril de 2020. Pero los videos también dan cuenta de la efectividad de esas medidas, tomadas para frenar la propagación del virus. Ai Weiwei compartió con DW sus pensamientos acerca de cómo surgió la película y sobre las consecuencias de la pandemia, en una entrevista por escrito.

DW: ¿Qué lo motivó a hacer la película “Coronation”?

Ai Weiwei: Como en la mayoría de mis actividades, la motivación para filmar “Coronation” fue el intento de obtener un conocimiento más profundo sobre un suceso nuevo y desconocido. Así lo hice también con el terremoto en Sichuan, en 2008, y durante la crisis de refugiados, en 2015. Quería entender a China y al pueblo chino de primera mano y experimentar cómo reaccionaban ante el coronavirus. Bajo estas circunstancias dramáticas se puede entender mejor la política y la humanidad de todas las sociedades.

Escena de Coronation, el film de Ai Weiwei sobre cómo China manejó la pandemia de coronavirus.

Escena de "Coronation", el film de Ai Weiwei sobre cómo China manejó la pandemia de coronavirus.

¿Cuál fue su mayor desafío al filmar un documental sin estar en el lugar de los hechos?

Con la tecnología actual es posible rodar una película desde un lugar distante. El desafío más grande para un director al enfocarse en un tema es el concepto. En el film se ve que jóvenes -enfermeras y enfermeros, médicos y otros trabajadores de la salud- llegaron en pocos días a Wuhan. China es, tal vez, el único país que pudo lograrlo con esa rapidez y vehemencia. La película muestra cómo el Estado levantó la infraestructura necesaria, inclusive los hospitales de emergencia, y dotó a los trabajadores del equipo necesario. Esos detalles me sorprendieron, y son una revelación acerca del comportamiento humano en un régimen autoritario. También pudimos mostrar cómo el régimen reclutó a esos jóvenes para el Partido Comunista y las ceremonias que tuvieron lugar después de que el confinamiento fuera levantado. Esos momentos positivos, objetivamente vistos, de un Estado controlado por medios fuertemente autoritarios son difíciles de filmar. La cinta también muestra cómo a un trabajador de la construcción, que llegó a Wuhan para apoyar las tareas de emergencia, se le prohíbe abandonar la ciudad. Él trata de orientarse a través de la típica burocracia kafkiana para poder salir. Lamentablemente, más tarde nos enteramos de que, si bien Meng Liang pudo volver a su hogar para estar con su familia, se suicidó ahorcándose porque tenía problemas económicos. Una historia, tan trágica como banal, sobre la vida en estos tiempos.

Escena de Coronation: show de luces sobre Wuhan.

Escena de "Coronation": show de luces sobre Wuhan.

¿Cómo hizo que sus camarógrafos se mantuvieran seguros durante la filmación?

Yo no puedo garantizar la seguridad de nadie. Todos los días daba indicaciones, pero cada uno tenía la libertad de filmar como lo consideraba más seguro. Todos fueron equipados con vestimenta de protección y se les dio los protocolos necesarios. Sin embargo, las filmaciones eran muy peligrosas. Por eso les pedimos a los que participan en ellas que enviaran todos los días el material fílmico por internet, para protegerlo. La mayor parte de los camarógrafos no son profesionales, y trabajaron allí por primera vez en una película.

Muchas veces ha criticado a China por su política represiva. ¿De qué se trata ahora su crítica?

China, como Estado autoritario, fue uno de los países que manejó más eficazmente un desafío tan grande como es la pandemia. Para hacerlo, el régimen reprimió fuertemente los derechos humanos, los derechos individuales, la esfera privada y la voluntad individual de las personas. En el fondo, China se apropió de la libertad de todas las personas y así fortaleció su poder. Esa es la característica fundamental del veloz desarrollo de ese país, y funcionó muy bien durante los últimos 30 años. Al mismo tiempo, China ha creado una sociedad que no tiene confianza en absoluto en quienes la gobiernan, el partido gobernante nunca obtuvo su legitimación a través del reconocimiento del pueblo, sino, en realidad, a través de la fuerza policial, la propaganda agresiva y la censura en la información. El Estado chino y sus habitantes no confían el uno en el otro, pero al Estado hay que obedecerle porque este mantiene el control por medio de la ley y la violencia.

Escena de Coronation: un trabajador de la salud en un hospital de Wuhan.

Escena de "Coronation": un trabajador de la salud en un hospital de Wuhan.

¿Podría haberse evitado un cierre tan estricto de Wuhan si se hubiera reaccionado de manera adecuada al primer brote de coronavirus?

Fue una buena decisión cerrar Wuhan. En China hay otras 100 ciudades de tamaño similar al de Wuhan. Si no se hubiesen bloqueado los ingresos y salidas del epicentro de la pandemia, hoy estaríamos viviendo una verdadera catástrofe humanitaria. Al mismo tiempo, no se debería haber llegado a bloquear, literalmente, las puertas de las casas, a encarcelar a muchos y a ocultar la verdad sobre la situación. Eso hizo que se desatara el pánico. Antes de que las autoridades cerraran Wuhan, el 23 de enero, hacía uno o dos meses que sabían que el coronavirus se contagia entre humanos. Pero maquillaron las cifras de contagios y de muertes por COVID-19.

¿Cuál es actualmente su mayor preocupación en vista de los cambios como consecuencia esta pandemia?

Soy muy pesimista sobre lo que aprenderemos de ella. Pienso que las cosas volverán a la normalidad, que las personas simplemente se sacarán sus mascarillas y las tirarán a la basura. No creo que la gente aprenda, en general, mucho de esto. Incluso si han aprendido algo, seguirá siendo algo superficial, como lo es en el caso de China.

(cp/ers)

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