#9M en México: ¿para qué sirve un Paro Nacional de Mujeres? | América Latina | DW | 09.03.2020
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América Latina

#9M en México: ¿para qué sirve un Paro Nacional de Mujeres?

¿Quiénes y por qué paran hoy en México? ¿Necesitan "permiso" para parar? ¿Qué buscan y qué conseguirán?

La idea fue impulsada por "Las Brujas del Mar", una "colectiva feminista" de Veracruz. Este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres marcharon en la capital y otras ciudades de México. Este lunes 9, se ha llamado a un Paro Nacional de Mujeres: un día sin mujeres ni en las calles, ni en los trabajos, ni en las escuelas, ni en las universidades, ni cocinando, ni encargando comida, ni en las redes sociales...

La chispa que encendió el movimiento la trajo una ola de feminicidios que sacudió al país en los últimos días, sumada a condiciones históricas de desigualdad de salarios y oportunidades, coinciden los medios y las redes sociales mexicanas, donde las huelguistas estuvieron activas hasta la noche del 8 de marzo.

"Paramos para hacer visibles las desigualdades. Porque las mujeres ganamos en promedio 34 % menos que los hombres. Porque en México ocurren 10 feminicidios al día. Porque las mujeres emplean 25 horas a la semana en trabajo doméstico, mientras los hombres solo 9 horas", explica un tuit del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, en Ciudad de México.

"Ha habido tantos feminicidios, tantos secuestros y asesinatos de mujeres, que la idea del paro es visibilizar qué pasaría si cada una de las que hoy paran no está donde la sociedad espera que esté: que su ausencia sea presencia", destaca la investigadora mexicana Clara Franco Yáñez, experta en temas de género, salud y derechos humanos del Instituto GIGA de Estudios Latinoamericanos de Hamburgo.

¿Permisos y aliados para parar?

En México, según la prensa local, no han faltado voces críticas con el paro, al que achacan la intención de desestabilizar al Gobierno. El propio presidente, Andrés Manuel López Obrador, sugirió, en sus habituales conferencias de prensa, que partidos opositores como el PAN habrían usado al movimiento para atacarlo. Y hasta teorías conspirativas apuntan, como ya ha ocurrido en otras latitudes, al multimillonario George Soros por financiar movimientos sociales similares, reporta el diario El Universal.

Al frente del Gobierno de la capital mexicana, Claudia Sheinbaum, aseguró este domingo que su gestión apoya el ejercicio del derecho a la protesta, y que este lunes 9  de marzo se respetaría "la decisión de cada mujer de sumarse al paro". Si bien en las redes fue atacada, posteriormente, por el empleo de gases lacrimógenos por parte de la Policía local.

Ha habido otros comunicados solidarios de diversas instancias de Gobierno, instituciones o empresas, autorizando a sus empleadas a ausentarse, confirma Clara Franco Yáñez. Sin embargo, también esto ha sido objeto de polémica.

"Para otras mujeres o colectivos de mujeres, la idea no es que las estructuras patriarcales nos den permiso, sino que tenemos que movilizarnos aunque no nos den permiso", explica la estudiosa mexicana. Si bien también hay mujeres en empleos desempeñados en su gran mayoría por ellas, como la enfermería, que decidieron no parar para no poner en peligro otras vidas, apunta.

El mismo recurso en otras latitudes

Como sea, el recurso de la huelga de mujeres no es nuevo. Y la búsqueda de aliados, tampoco. El pasado año, el llamado fue internacional. Su alcance y repercusiones, variados. En países como Argentina, España o Suiza, "donde se consiguió presionar a los sindicatos para que se sumaran al llamado a la huelga, hubo enormes movilizaciones", insiste la activista Sophie Obinger, del comité berlinés de Frauenstreik, una coordinadora para el paro de mujeres en Alemania y otros países de Europa.

En Alemania, el llamado al paro nacional de mujeres de 2019, fue el primero desde 1994. Y consiguió la creación de comités para el paro en unas 40 ciudades. En Suiza, ejemplifica Obinger, se consiguió llamar la atención internacional y reavivar el debate nacional sobre la brecha salarial de género.

Estas movilizaciones han crecido en Europa: "La fuerza que está tomando el movimiento internacional de mujeres se hace sentir también en Alemania", asegura Obinger.

Inspiración latinoamericana para feministas europeas

La huelga ha tomado fuerza como "método de lucha de las mujeres trabajadoras", para visibilizar agendas feministas, asegura la activista de Frauenstreik. Y aunque el catálogo de demandas acordado en un encuentro nacional de feministas alemanas es extenso, los temas más urgentes, de momento, son tres. A saber: 

La remoción de dos párrafos sobre el aborto del Código Penal alemán. La eliminación de la brecha salarial del 21 % entre hombres y mujeres -que asciende al 46 % tras la jubilación- bajo el principio de "igual salario por igual trabajo". Así como el fin de las deportaciones y el cierre de los campos de refugiados, "por la violencia física y psicológica a que se ven sometidas especialmente las mujeres allí", enumera Obinger.

En México, hay voces que relativizan las drámaticas tasas de feminicidios, contraponiéndoles aún más dramáticas cifras de asesinatos de hombres. La diferencia entre ambas cifras, en el caso mexicano en particular, son conocidas, "pero las dinámicas de los feminicidios son otras, a las mujeres las suelen matar sus parejas, exparejas o alguien que las conocía intímamente", resalta Clara Franco Yáñez.

"Lamentablemente, al día siguiente del paro, va a haber más feminicidios en México. No será una solución mágica que cambiará, de la noche a la mañana, la cultura, el sistema patriarcal o las leyes", sentencia esta investigadora mexicana del GIGA. "Pero las va a visibilizar y puede mover nuevas ideas", sugiere.

Y se refiere a nuevas propuestas de leyes o políticas públicas en torno a derechos fundamentales, especialmente en riesgo para las mujeres mexicanas hoy: el derecho a una vida libre de violencia, también de violencia doméstica; el derecho a la salud, también a la salud reproductiva (a la atención durante el embarazo y el parto, a un permiso de maternidad de más de 42 días); entre otros.

Mientras tanto, desde el capítulo berlinés de Frauenstreik, Sophie Obinger agradece a los movimientos latinoamericanos de mujeres, especialmente en México, Chile y Argentina, su fuerza y su coraje, la "gran inspiración que representan para nosotras". Y es que, asegura: "aprendemos mucho de esos movimientos dinámicos que aún no existen en tal forma en Alemania."

(cp)

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