300 años de inmigración a Alemania | Alemania Hoy | DW | 01.08.2012
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Alemania Hoy

300 años de inmigración a Alemania

El primer museo de la migración de Europa está en Bremerhaven. Antes recogía solo historias de emigrantes alemanes por el mundo, pero ahora compila además historias de emigrantes extranjeros en Alemania.

''Bienvenidos a Alemania'' – esto es lo que dice el letrero blanco que señala el acceso a la nueva exposición de la Casa de la Emigración de Bremerhaven. Inagurado en 2005, el museo invita al público a sumergirse en la historia de los alemanes emigrados a diversas regiones del mundo durante diferentes épocas. Ahora, gracias a la exposición incorporada en abril del 2012, los visitantes tienen la posibilidad de conocer también la historia de los trabajadores extranjeros que inmigraron a Alemania durante los tiempos del ''milagro económico''.

En el comienzo de la exposición se reproduce un día clave para la inmigración alemana: el 24 de noviembre de 1973. El día anterior, el gobierno federal había decidido no dejar instalarse en el país a más trabajadores extranjeros, tan demandados durante los años sesenta. Sólo los familiares de los trabajadores ya asentados podrían acceder sin problemas a Alemania.

Una experiencia interactiva

Vom deutschen Auswanderer zum italienischen Einwanderer Jeder Besucher erlebt jetzt auf seinem Rundgang, wie es einem deutschen Auswanderer in der Ferne ergangen ist und folgt dann den Spuren eines Einwanderers in Deutschland. Ottmar Mergenthaler ist 1872 von Bremerhaven nach Baltimore gefahren. In Amerika hat er unter anderem ein neues Druckverfahren entwickelt. Der italienische Eismacher Silvio Olivier hat sich als erstes in Werdau in Sachsen niedergelassen. Copyright: DW/Kathrin Erdmann

Recuerdos: el pasaporte de el inmigrante italiano Silvio Olivier.

En vez de observar las piezas de recuerdo expuestas en vitrinas de cristal, el visitante camina a través de diferentes decorados que escenifican situaciones cotidianas de la vida de estos trabajadores. En un momento se encuentra paseando en el año 1710, mientras al siguiente ya se ve en una peluquería de la década de 1970. Así puede viajar a través de la historia, ir experimentando y conociendo por él mismo la vida de 15 personas como Silvio Olivier, un heladero italiano, o Mai Phuong Kollath, quien, para ganar suficiente dinero para vivir, debía confeccionar vaqueros al terminar su jornada de trabajo en una cantina.

Aparte de proporcionar al público una imagen de cómo se integraron estas personas a la vida cotidiana en un país extranjero, la exposición pretende documentar también la importancia de la inmigración para la cultura alemana y las huellas que ha dejado en ella. Hoy en día, comprar alimentos italianos como las pasta y pizzas o poder degustar comida turca, es algo común y corriente en Alemania.

Llamamiento a la nación

Al terminar el recorrido de aproximadamente una hora, ya no es tan fácil definir términos como ''extranjero'', ''inmigrante'' o ''emigrante''. Para la directora Simone Eick, la exposición es un intento de introducir y acercar al público al fenómeno de inmigración hacia Alemania, un tema vigente y todavía demasiado descuidado por la sociedad alemana.

Autoras: Kathrin Erdmann/ Isabella Escobedo

Editora: Rosa Muñoz Lima

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