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Europa

¿Se avecina una crisis de gobierno en Ucrania?

Se agota el plazo de gracia de un año, y la coalición que gobierna en Ucrania podría ser removida por el Parlamento. Crece la presión sobre el primer ministro Arseni Yatseniuk.

Mientras más se acerca el 11 de diciembre, más se agita la política en Ucrania. El próximo viernes, el primer ministro Arseni Yatseniuk emitirá una declaración de gobierno en la que hará un balance luego de permanecer un año en el cargo. Ese día se cumplirá además el período de gracia otorgado por el Parlamento. Teóricamente, sería posible que el gobierno sea sometido de nuevo a un voto de confianza.

Yatseniuk está bajo presión desde hace semanas. Las acusaciones de corrupción en contra suya y de algunos representantes de su gobierno son tan graves, que su partido, el Frente Popular, habla de una campaña en su contra. De hecho, las denuncias recuerdan a una cacería de brujas. Casi todos los días aparecen políticos u oligarcas que exigen un cambio de gobierno, o por lo menos la renuncia de Yatseniuk.

Un caso especial

Uno de los denunciantes llama especialmente la atención: Mijail Saakashwili. El gobernador de Odessa, en el sur de Ucrania, quien además fue presidente de Georgia, emitió el domingo pasado severas acusaciones de corrupción contra Yatseniuk. El gobierno e influyentes oligarcas habrían defraudado al Estado ucraniano por un monto anual de 5.000 millones de dólares, dijo Saakashwili en Odessa.

Saakashwili está considerado como uno de los más cercanos aliados del presidente ucraniano, Petro Poroshenko. Éste no se ha inmiscuido en el intercambio verbal entre Saakashwili y Yatseniuk. Por su parte, al antiguo presidente georgiano se le atribuyen ambiciones de suceder a Yatseniuk como primer ministro ucraniano.

Balance discreto

Arseni Yatseniuk, de 41 años, dirige el segundo gobierno tras el cambio de poder en Kiev, en febrero de 2014. Su nuevo partido, fundado recientemente, fue el sorpresivo ganador en las elecciones parlamentarias anticipadas de hace un año. Su gabinete despertó esperanzas, pero hoy el balance es más bien discreto. “Es un logro que este gobierno se haya mantenido en el poder de manera más o menos ordenada”, dice el columnista alemán Winfried Schneider-Deters, quien vive en Kiev. Hay pequeñas mejoras en la nueva policía urbana y en la administración pública, señala el experto en temas relacionados con Ucrania. El politólogo Olexij Haran coincide: “Lo más importante es que la coalición no se ha resquebrajado”.

El vicepresidente de EE.UU. (izq.) y el primer ministro de Ucrania

El vicepresidente de EE.UU. (izq.) y el primer ministro de Ucrania

Con ayuda de Occidente, también se ha evitado el colapso económico. Salarios y pensiones son pagados con puntualidad. El repliegue del Producto Interior Bruto se ralentizó de 17 por ciento en el primer trimestre, al 7 por ciento en el tercer trimestre del año. Kiev acordó con acreedores internacionales una deducción del 20 por ciento de las deudas estatales, así como una prórroga en el plazo para el pago del saldo restante. Pero falta un acuerdo con Rusia. Kiev debe pagar a Moscú 3.000 millones de dólares hasta finales de diciembre y Yatseniuk afirma que Ucrania no puede cubrir ese monto. Este martes, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció que su país exigirá en tribunales el pago de los 3.000 millones de dólares por parte de Ucrania.

Advertencia de EE.UU.

Pese a todo lo anterior, Schneider-Deters considera que el primer ministro ucraniano se mantendrá en el cargo. “Su caída provocaría un caos enorme, y eso es algo que nadie quiere”, señala. Otro punto a su favor es que Yatseniuk tiene un poderoso aliado en Occidente: Estados Unidos. Washington ha manifestado satisfacción por el hecho de que en Ucrania existen dos núcleos de poder: el presidente y el primer ministro. En cuanto a las acusaciones de corrupción contra Yatseniuk, “no creo que el apoyo estadounidense se vea afectado”, afirma Schneider-Deters.

Pero a principios de esta semana, durante una visita de dos días a Kiev, el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, condenó el “cáncer de la corrupción” aunque no se pronunció específicamente sobre las denuncias que señalan a Yatseniuk.

Otros observadores afirman que pronto podría haber reacomodos en el gobierno ucraniano. Es posible que se produzca el voto de confianza, pero aún así, Yatseniuk seguiría al mando del gobierno. Por lo menos hasta la próxima crisis, dicen los escépticos.

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