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Europa

“Putin se beneficia de la crisis de refugiados”

El presidente ruso, Vladimir Putin, presentará un plan de paz para Siria ante la ONU. Su objetivo es que se levanten las sanciones económicas que pesan sobre Rusia, asegura un experto entrevistado por DW.

En Siria, como en Ucrania: “asegurarse una fuerte presencia militar, para alcanzar un objetivo político o diplomático”.

En Siria, como en Ucrania: “asegurarse una fuerte presencia militar, para alcanzar un objetivo político o diplomático”.

DW conversó con el periodista Marvin Kalb, experto para Rusia del centro de investigación Brookings Institution, en Washington. Kalb publicó recientemente un libro titulado Imperial Gamble. Putin, Ukraine and the New Cold War (Juego de azar imperial: Putin, Ucrania y la nueva Guerra Fría).

DW: ¿Qué espera usted de la intervención del presidente ruso, Vladimir Putin, ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York?

Marvin Kalb: Desde hace al menos un mes está claro que Putin hará algo en relación con Siria. Según mis informaciones, presentará la propuesta rusa para una solución diplomática. Según ese concepto, el presidente sirio Bashar al Assad permanecería en el poder. La pregunta es: ¿por cuánto tiempo? Los estadounidenses dicen que Assad puede ser parte de un eventual proceso negociador, aunque ellos mismos no hablarán directamente con él; pero que en un momento determinado tendrá que ceder el poder. Los rusos intentan presentar un plan de paz que ayude a su aliado Assad, al mismo tiempo, prepare la posibilidad de su sustitución.

Putin actúa entonces sagazmente, aceptando por un lado que Assad no quede eternamente como presidente pero exigiendo, al mismo tiempo, que debe ser parte del proceso negociador…

No conocemos aún el texto del discurso de Putin pero una cosa está clara: los rusos harán una propuesta de paz que los devuelva a la mesad de negociaciones en el Medio Oriente. En segundo lugar, quieren lograr que Assad siga en el juego por un tiempo. Y, en tercero, los rusos refuerzan su postura diplomática con la evidente exhibición de su equipamiento militar, recientemente trasladado a Siria. Ya usaron esa estrategia en Ucrania: cuando uno quiere alcanzar un objetivo político o diplomático, tiene que empezar por asegurarse una fuerte presencia militar.

La canciller alemana, Angela Merkel, fue la primera jefa de Gobierno occidental en aceptar públicamente, hace poco, que hay que hablar con Assad. ¿Qué significado tiene esta iniciativa de Merkel?

Se ajusta al plan de Putin. Él cree ver a Occidente cansado y corrupto, y cree que podrá sacar partido de ello. Merkel es una entre los más importantes políticos europeos, no hay dudas. Ella creyó que tenía una relación especial con Putin, pero no le ha servido de nada. Cuando Alemania dice ahora que hay que hablar con Assad, Putin recibe exactamente el apoyo que necesita.

¿Cree usted que la canciller ha hecho esta propuesta impulsada por la crisis de refugiados que vive Europa, que ha sido en definitiva desatada por la guerra en Siria?

La crisis de refugiados en Europa está estrechamente ligada a la estrategia de Putin. Él supone que Occidente, al final, se olvidará de Ucrania, la mirará como a través del espejo retrovisor. Desde su punto de vista, ya ha ganado la guerra en Ucrania. Lo único que necesita ahora es que se levanten las sanciones de Occidente sobre Rusia. Así que lo que les dice a Merkel y a los demás políticos occidentales es: “si los ayudo a terminar la guerra en Siria y frenar el flujo de refugiados sirios, tendrán que darme algo a cambio. ¿Cómo? Levantando las sanciones”. Creo que esto es parte de su plan.

Parece que la iniciativa de Putin ha tomado por sorpresa al presidente estadounidense, Barack Obama. ¿Cómo pueden los estadounidenses asegurar su influencia?

No es secreto para nadie que Obama y Putin no se entienden. Hace quince meses que no hablan. Pero se encontrarán ahora en la ONU y discutirán dos temas: Putin cree que el tema central es su plan para Siria. Obama, piensa que se trata de Ucrania. Nadie puede asegurar aún que vayan a entenderse en un punto medio. Pero Putin estará en el foco de los reflectores, en el centro de las conversaciones sobre Siria. Quiere ser visto como pacificador, puesto que tiene un plan que podría terminar la guerra.

Y es muy difícil para cualquier líder occidental, incluido Obama, no seguir a Putin de algún modo. Putin ha actuado muy inteligente y efectivamente, desde el punto de vista diplomático. En este punto, Merkel y Obama tendrán que hallar el modo de alinear sus intereses con los de Putin.

En las próximas semanas, ¿cuál podría ser el objetivo de Obama y su coalición contra el llamado Estado Islámico (EI) en Siria?

Depende mucho de lo que Obama pueda acordar con Putin en torno al proceder militar con Estado Islámico. Si hallan el modo de coordinar las operaciones militares rusas y occidentales, sería más efectivo en la lucha contra Estado Islámico. Pero hay muchos en el Pentágono que se opondrían a operar conjuntamente con los rusos. La relación está muy dañada. Y todo parece indicar que Putin tiene, ahora mismo, la sartén por el mango.