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El Mundo

Merkel en China: un viaje de negocios

Pese a la crisis de refugiados, la canciller alemana, Angela Merkel, no cancelará su gira asiática: tras visitar a la India a principios de mes, ahora se dirige a China, cuyo crecimiento económico causa dolor de cabeza.

El viaje de la canciller alemana, Angela Merkel, este jueves (29.10.2015) a Pekín se produce en medio de la desaceleración de la economía China. De acuerdo con la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), el comercio entre Alemania y el gigante asiático ha retrocedido cerca de un 12 por ciento en la primera mitad de 2015. Con un volumen de 154 mil millones de euros (2014), China es el mayor socio comercial de Alemania fuera de Europa.

China “atravesará de facto una crisis”

A Jörg Wuttke, presidente de la Cámara de Comercio Europea en China, no le sorprende que el pesimismo se haya apoderado de las empresas alemanas emplazadas en China. “Si bien de forma marginal, por primera vez se ha devaluado el yuan. Como consecuencia, la bolsa se desplomó, y, en muchas ciudades chinas, la crisis inmobiliaria ha repercutido en la industria automotriz.”

Wuttke cree que la economía China seguirá registrando un crecimiento débil en los próximos uno a dos años y que el país asiático “atravesará de facto una crisis”, que, a su vez, tendrá repercusiones por ejemplo para la industria automovilística germana. “De ahí que la Sra. Merkel seguramente esté interesada en saber qué es lo que el Gobierno chino pretende hacer al respecto”, señala.

El cambio trae oportunidades

Por su parte, el economista Shen Ling, de la Universidad Técnica del Este de China, destaca que el viejo modelo de crecimiento resultó no ser sostenible, por lo que el país urgentemente necesita un cambio estructural. “Esto naturalmente lleva a una desaceleración del crecimiento. Pero es ahí donde se presentan grandes oportunidades para Alemania”, explica.

“La disminución del comercio es un fenómeno de corto plazo. A largo plazo, China necesita más importaciones de alta tecnología. A los estadounidenses y japoneses no les gusta vendérsela a sus rivales, con lo cual prácticamente solo queda Alemania”, añade.

¿Londres o Berlín?

La semana pasada, el presidente chino, Xi Jinping, fue recibido con gran pompa en Londres. Según Sebastian Heilmann, director del Instituto MERICS, ahora el Gobierno chino exigirá a la canciller germana que Alemania muestre el mismo aprecio a China que el Gobierno británico.

Xi Jinping de visita en Londres.

Xi Jinping de visita en Londres.

Heilmann está convencido de que Merkel también criticará a su socio comercial, por ejemplo, por el conflicto territorial en el mar de China Meridional o por la falta de Estado de derecho en el país. “No obstante, es probable que los representantes del Gobierno chino ya no presten atención a estos reproches con tanta paciencia como el año pasado”, dice. De acuerdo con el director del Instituto MERICS, Londres está asumiendo en Europa el papel de liderazgo en las relaciones con China.

Jörg Wuttke, en cambio, se muestra menos preocupado al respecto: “Los chinos son pragmáticos. Saben muy bien que Alemania es la primera economía europea. Cerca del 50 por ciento de las exportaciones europeas a China provienen de Alemania, y poseemos tecnología que otros países europeos no tienen. Un paseo por Londres en el carruaje real no cambia todo esto”.


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