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Alemania

La Izquierda alemana inicia con polémica su congreso anual

Las discrepancias internas fueron eclipsadas por la acción de un activista que estrelló un pastel en la cara de Sahra Wagenknecht, una de las líderes del partido.

Un activista se coló este sábado en la apertura del congreso nacional del partido poscomunista La Izquierda (Die Linke) y estampó un pastel de chocolate en la cara a Sahra Wagenknecht, una de las líderes de la principal fuerza opositora en el Parlamento alemán. Wagenknecht, jefa del bloque parlamentario del partido, quedó con la cara completamente cubierta de crema marrón mirando perpleja mientras recibía ayuda del otro líder parlamentario, Dietmar Bartsch, y de la copresidenta de la formación, Katja Kipping.

El inusual ataque tuvo lugar durante el discurso inaugural del congreso, a cargo del presidente del partido, el moderado Bernd Riexinger (en la imagen). La cita, que se celebra en la ciudad de Magdeburgo, fue así interrumpido por una acción que fue reivindicada por una autodenominada "Iniciativa antifascista 'Pasteles para enemigos del ser humano". El grupo repartió panfletos en los que reprocha a Wagenknecht su postura frente al drama de los refugiados y la vincula directamente a la de Beatrix von Storch, una polémica política del partido antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD) que sufrió un ataque similar durante una reunión de su partido en febrero.

Magdeburg Bundesparteitag Die Linke Kipping Sahra Wagenknecht Torte

Sahra Wagenknecht, jefa del grupo parlamentario de la izquierda, quedó perpleja tras el ataque.

Tras unos segundos de indecisión, Riexinger siguió con su discurso, para denunciar desde el estrado "todo tipo de violencia, especialmente contra las mujeres", mientras Wagenknecht abandonaba la sala acompañada por algunos correligionarios y en medio de un fuerte revuelo mediático.

Posición en la crisis de refugiados

Wagenknecht fue criticada recientemente por haber sostenido que no todos los refugiados pueden trasladarse a Alemania, un país que ya recibió 1,1 millones de solicitantes de asilo sólo en 2015. Unas declaraciones que contrastan con la línea oficial del partido, hasta ahora en contra de cualquier medida restrictiva a la política de asilo. Los activistas vieron por eso un "consenso nacional" entre La Izquierda y AfD, dos partidos que se ubican en extremos políticos opuestos.

Una portavoz de La Izquierda informó que el partido presentó denuncias contra una mujer y un hombre que al parecer se acreditaron al congreso como periodistas. "Esto no fue un ataque sólo a Sahra, fue un ataque a todos nosotros", lamentó el copresidente del partido, Bernd Riexinger, que condenó lo ocurrido y apuntó el compromiso de Wagenknecht "contra la discriminación y el racismo".

LGC (dpa / EFE)


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