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Economía

Inversiones colectivas: ¿grandes beneficios?

La microfinanciación colectiva de empresas o “crowdfunding” es un modelo que permite llevar adelante proyectos atractivos y participar en ellos invirtiendo pequeñas sumas de dinero. ¿Tiene futuro? Expertos opinan.

El "crowdfunding" es una inversión colectiva que se lleva a cabo a fin de financiar proyectos como, por ejemplo, una compañía, para llevar adelante una campaña política, o para concretar proyectos artísticos. Es un concepto que se puede aplicar a diversos modelos de negocios, pero que es riesgosa, ya que no garantizan ganancias a los inversores.

Seedmatch.de es la primera plataforma online de financiación colectiva o “crowdfunding” de Alemania, y funciona desde agosto de 2011. En su página web se pueden encontrar siete ofertas de inversión en curso, y cuatro que ya se cerraron. La inversión mínima es de 250 euros. En otra de las plataformas, Companisto.de, que abrió web hace ocho meses, se paga menos: con solo cinco euros ya es posible participar. Desde su inauguración se reunió allí la increíble suma de 1,2 millones de euros.

Entusiasmo y confianza

Companisto.de ofrece participaciones a partir de solo cinco euros.

Companisto.de ofrece participaciones a partir de solo cinco euros.

Según el director de negocios de Companisto.de, Tamo Zwinge, ese entusiasmo es reflejo de una nueva interacción entre los consumidores y los productores. “Siempre se da una combinación de varios motivos para invertir en una empresa”, dice. Y añade que en el “crowdfunding” la motivación es muy alta si los inversores potenciales constatan que el proyecto está formado por un gran equipo que ofrece un buen principio de negocios, y “eso influye en la decisión de apoyar al producto”.

Los integrantes del equipo fundador se presentan a los inversores en su página web a través de un video, y los interesados pueden hacer preguntas, además de acceder a una versión resumida del plan de negocios. El concepto de microfinanciación colectiva no es nuevo. Surgió como idea para solventar proyectos musicales, en un principio, a cambio de recibir solo un CD o una foto autografiada, es decir, un rédito simbólico. Alemania es pionero a nivel internacional, opina Tamo Zwinge, y la idea se está propagando por toda Europa y EE. UU., donde ahora tiene mucho éxito.

Ideas simples y originales

La idea de Oliver Lünstedt, por ejemplo, fue crear una empresa de autos de alquiler muy particular. Muchos automóviles de renta permanecen estacionados durante horas cuando no nadie los alquila, por lo cual Oliver Lünstedt pensó cómo lograr que otras personas los rentaran en ese lapso de tiempo, y optimizar así el rendimiento.

Para eso, ideó la web Carzapp, e instaló en los automóviles de alquiler un pequeño disco rígido con un programa especial. “Gracias al programa es posible alquilar un automóvil sin que el cliente deba esperar a que el dueño le entregue la llave”, explica Lünstedt. ¿Cómo funciona? El principio es tan simple como genial. El cliente puede abrir el coche a través de su teléfono inteligente, y dentro del vehículo lo esperan las llaves. Lo que parece una utopía ya está en fase de prueba en Berlín. El empresario logró encontrar una compañía que asegurara el proyecto, y también cómo financiarla, es decir, a través de inversores privados.

Crowdfunding: La motivación es alta.

Crowdfunding: "La motivación es alta".

En la plataforma Seedmatch.de, Carzapp reunió 250.000 euros de 363 inversores, un préstamo a plazo fijo que rinde intereses también fijos, por ejemplo, también en el caso de que la empresa se venda o salga a la bolsa. “Si alguien quiere recuperar el dinero invertido puede beneficiarse del éxito económico de la compañía y cobrar una suma que corresponda con lo que vale la empresa luego de cumplido el plazo del crédito, que es de algo más de cinco años”, explica Lünstedt. Eso solo funciona, claro está, si la empresa tiene éxito. Desde el punto de vista legal, se trata de una inversión de riesgo, dado que se puede perder hasta el último céntimo.

Las compañías surgidas a través de este tipo de financiación están abiertas a las propuestas de optimización de los inversores, señala, por su parte, Florian Späthelf, que reunió 100.000 euros en solo 11 días para levantar su empresa de cajas para juguetes. Y agrega que eso también conlleva riesgos, ya que cualquiera que investigue en las plataformas web puede acceder a ideas para nuevos negocios. Dado que en Alemania las ideas de ese tipo no están protegidas por el derecho de propiedad intelectual, lo único que da resultado es ser más rápido y eficiente que los demás y ponerlas en práctica.

Autor: Sabine Kinkartz/ Cristina Papaleo

Editor: Enrique López

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