Evo Morales: promete y promete…pero ¿cumple? | América Latina | DW | 09.08.2008
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América Latina

Evo Morales: promete y promete…pero ¿cumple?

Este 10 de agosto, un referendo revocatorio decide el futuro de Evo Morales. No solamente el jefe de Estado se verá expuesto a esta prueba de fuego, sino también el vicepresidente, Álvaro García Linera y ocho prefectos.

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Parque Nacional Sajama, en los Andes de Bolivia.

A pesar de querer realizar esta jornada, el gobierno se ha visto enfrentado con una serie de protestas en varias ciudades del país como Santa Cruz, Pando, Tarija y Beni. Según el ministro de la Presidencia, Ramón Quintana, estas protestas amenazan la estabilidad del país y son parte de un “complot” que trata de “tumbar” al presidente. Adicionalmente, en cuatro de las provincias que se encuentran en huelgas de hambre, se le exige al Poder Ejecutivo, la devolución de fondos públicos provenientes de impuestos recogidos de la venta de hidrocarburos. Finalmente, el asesor de la prefectura de La Paz, Eduardo León, comenta que ha habido irregularidades y 212.256 casos de duplicidad de nombres.

A raíz de esta intranquilidad incesante, el presidente se ha visto obligado a cancelar las celebraciones del Día de la Independencia en la ciudad de Sucre, que se celebraba el 6 de agosto. Aunque estos sucesos sean desafortunados para la República de Bolivia, dan pie para recordar las promesas y los logros del jefe de Estado y así obtener un balance general de su gobierno.

Los cumplimientos de sus palabras

En diciembre del 2005, Evo Morales, el primer indígena boliviano fue electo como presidente de su país. Durante el 2006 ganó las elecciones para conformar una nueva asamblea que tuviese como tarea principal redactar una nueva constitución y en diciembre del 2007, recibió el primer esbozo, en el cual se le brindaban más poderes a las minorías indígenas, lo que causó múltiples protestas.

Ahora bien, las promesas han sido variadas como las manifestaciones que ha habido. Tras los primeros 100 días de su presidencia, Morales nacionalizó la industria de los hidrocarburos. Esta nacionalización implicaba que muchos de los recursos que se llevaban antiguamente las grandes empresas multinacionales, ahora se quedaban dentro del país para ser aprovechados por el Estado.

Adicionalmente, la reforma agraria, según el mandatario boliviano, pretende distribuir la tierra entre los campesinos más pobres pero sobre todo a los indígenas y las múltiples nacionalizaciones, han espantado al capital privado y han creado opositores dentro de la clase alta. Los hechos han cimentado un abismo ideológico entre varias secciones dentro de la sociedad, que combinado junto con la descentralización del gobierno, ha desestabilizado al país.

No solamente se ha llevado encontronazos con élites internas, sino también con la comunidad internacional. El gobierno español demostró su “más profunda preocupación”, debido a la nacionalización de hidrocarburos, en la cual se vio afectada la compañía ibérica Repsol. Pero también el gobierno chileno se ha visto afectado por la nacionalización en el sector de servicios ferroviarios, ya que era Chile el que brindaba varios servicios de este tipo al país

Medidas como una reducción de sueldo de su cargo en un 57 %, así como también la de otros funcionarios y programas de alfabetización han sido populares, pero de ninguna manera suficientes para suavizar las fricciones entre la oposición y el oficialismo.

Para el futuro

Privados europeos y estadounidenses no están de acuerdo con la política del mandatario boliviano, sin embargo otros jefes de Estado como Castro, Chávez y Ahmadeniyad, simpatizan y apoyan la causa de Morales. Mientras tanto habrá que esperar los resultados del referendo revocatorio.

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