Brasil, potencia mundial en Worldskills 2013 | Economía | DW | 08.07.2013
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Economía

Brasil, potencia mundial en Worldskills 2013

Lula fue la estrella en la olimpiada de los oficios en Leipzig, en donde Brasil luchó para llegar al primer puesto. España, Grecia y México, no tomaron parte. “No tienen medios para educar a su juventud”.

Más de mil jóvenes dieron todo durante cuatro días para alcanzar la excelencia en sus oficios y conquistar las medallas de oro, plata y bronce que otorga cada dos años la competencia internacional Worldskills. Este año la sede fue en Leipzig, ciudad en el Este de Alemania, cuyo recinto ferial llegó a su cúspide de emoción este domingo, cuando dieron a conocerse los competidores y países ganadores de medallas.

El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva llegó a Leipzig, en donde destacó la educación técnica como herramienta de progreso y desarrollo e indicó que en su gobierno la inversión aumentó 60%, lo que permitió que Brasil pasara de tener 46 a 240 escuelas técnicas de formación. Lula recordó la importancia que tuvo en su vida la formación que recibió en el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI) y destacó que la meta es tener 560 escuelas de formación en 2014 y llegar a 8 millones de brasileños con formación técnica de alta calidad.

“En la década de 1980 Brasil participó por primera vez en este campeonato y fue muy frustrante. Volvimos con muy pocas medallas. Desde aquella época se utiliza el campeonato para fomenter la educación profesional. Es un motivador extra para todos los jóvenes y estudiantes tener esa olimpiada como objetivo”, afirma Estebe Ormazabal, maestro confitero de origen vasco, en conversación con DW. Ormazabal es parte de la delegación brasileña integrada por más de un centenar de personas y llegó a Leipzig en calidad de observador técnico, pues será responsable de la logística en la categoría de confitería en competencia en Worldskills 2015 en Sao Paulo.

“Poco a poco Brasil ha ido subiendo y ya en Japón en 2007 llegamos al 6° lugar. En Londres 2011 fue el ápice cuando obtuvimos el 2° puesto según el número de medallas de oro o el 4° según el número total de medallas. Lo importante es que Brasil se ha convertido en una referencia muy fuerte en el campeonato de Worldskills y en la enseñanza profesional a nivel mundial”, afirma.

Lula impulsó durante su gobierno la formación profesional de los jóvenes.

Lula impulsó durante su gobierno la formación profesional de los jóvenes.

El SENAI brasileño, ejemplo para América Latina

El maestro repostero da clases en el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI) en Sao Paulo. “La red de enseñanza brasileña es requisitada en numerosos países en el mundo, en América Latina, África y Asia, el último interesado fue Arabia Saudita”, dice y explica cómo se financia el SENAI.

“El que pone el dinero, nuestro jefe, es la Federación Nacional de Industrias, una confederación que se extiende a todos los estados. Además hay una ley de 1940 según la cual todas las empresas de determinado tamaño pagan un impuesto encima de los salarios de los empleados que va a un fondo común. Es un dinero público que es controlado por un órgano federal y ese dinero va al SENAI. Eso cubre aproximadamente el 60% de los gastos de la empresa. El resto, el 40% lo cubrimos a través de actividades de consultoría y proyectos específicos”, explica.

Ormazabal destaca que Brasil es un país federal en donde cada Estado tiene su recaudación fiscal propia y dependiendo de eso y de las necesidades de la industria cada entidad tiene una red de escuelas. “Por ejemplo, en el Estado de Sao Paulo, el más desarrollado industrialmente de Brasil existen unas 96 escuelas”, dice Ormazabal, que es profesor en una escuela especializada en el area de tecnología de alimentos, que imparte clases de panadería y confitería, hasta tecnología de leches, de jugos y cuenta con un laboratorio microbiológico.

“Todas las industrias tienen su escuela y algunas más de una. La industria automotriz tiene varias. Las últimas son las de aviones y ahora estamos empezando a trabajar con nanotecnología también. Ese modelo de recaudación de impuestos es interesante porque se usa en un 100% en las escuelas y es controlado de manera muy estricta. Administrativamente es complicado porque como es tan controlado hay que hacer las cosas con mucho cuidado. Pero es perfecto en un país como Brasil en donde hay problemas de corrupción", recalca.

"El dinero es muy controlado y muy bien utilizado. Las instalaciones de las escuelas en Brasil no tienen nada que envidiar a ningún otro país. Y por ello es que Brasil hoy en día es una potencia en educación profesional”, subraya.

Estebe Ormazabal, observador técnico en World Skills Leipzig 2013, de cara a Sao Paulo 2015.

Estebe Ormazabal, observador técnico en World Skills Leipzig 2013, de cara a Sao Paulo 2015.

Brasil, un país sin tradición en confitería

La confitería, pastelería o repostería es uno de los oficios en los que Brasil se enfrentó en Leipzig a países con un larga tradición como Austria, Alemania, Francia y Suiza, célebres por sus pasteles y alta repostería. En esa especialidad han llegado a competir países como Corea y Japón, que tienen un nivel de excelencia. “También llegaron ya Noruega, Suecia, Indonesia y la India”, destaca Armazabal aludiendo al nivel de calidad que hay que tener para calificar en el campeonato.

“En Brasil no hay ninguna tradición de confitería. Un alumno mío habrá estudiado máximo dos años, siendo que un austríaco o un alemán habrá hecho su maestria que son 5 años, además muchos de ellos provienen de familias que tienen confiterías tradicionales, por lo que vienen aprendiendo desde la cuna y encima se entrenan unos 2 o 3 años especialmente para Worldskills”, dice el experto. “Si pones eso en la balanza pues nuestros alumnos son verdaderos héroes porque sin ninguna tradición están haciendo un trabajo fantástico”.

Al preguntar al experto lo que significa para un país el no participar, su rostro se ensombrece. “España no está aquí y Grecia tampoco. Sabemos que Europa está en crisis, pero ¿qué debiera hacer un país que está en crisis?". Y responde él mismo: ”Debiera invertir en su futuro, en la educación y en la formación profesional. Hay muchos países que no tienen, por ejemplo, la tradición que tienen los alemanes. Aquí hay una tradición de formación professional fantástica, donde un electricista y un carpintero tienen un estatus social”, afirma Ormazabal.

El maestro confitero lamenta que en España no se valora los oficios, los trabajadores manuales no tienen estatus. "Un carpintero no vale, lo que ha importado durante décadas es ir a la universidad. Es un craso error. Habría que traer a los líderes de esos países a partipar en un evento como éste. ¿Porqué tienen dinero para pagar una selección de fútbol y no tienen medios para educar a su juventud?”, pregunta reflejando una gran desazón por la gran cantidad de jóvenes que ni se preparan ni tienen un empleo en España.

“Basta venir y ver. Cualquier chaval de 15 años si ve lo que está ocurriendo aquí saldrá impresionado y entusiasmado, queriendo ser peluquero, mecánico de aviones o soldador”, dice y añade: “Es una pena que falten tantos países”.

De América Latina llegaron Brasil y Colombia con importantes delegaciones. Chile trajo a tres competidores, Argentina a dos, el resto del subcontinente se distinguió por ausente.

Autora: Eva Usi, Leipzig
Editor: Enrique López

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