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La prensa opina

Ya no gusta la Francia que expulsa a migrantes

Esa Francia que sobrepasa incluso las cifras propuestas de expulsiones de migrantes sin papeles ya no es el país de todos los franceses, dicen columnistas hoy.

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Senegaleses devueltos de Marroco antes de poder entrar a la UE.

Libération, de París, Francia: “¿Quién hubiera pensado que algún día llegáramos a vivir en un país que lleva estrictamente la contabilidad de las personas que expulsa a diario? Francia, el país de los derechos humanos, como suena el cliché. Un país que establece cuotas para expulsados y en donde el ministro responsable al final del año se da cuenta de que expulsó a más de lo que se había propuesto.

Su jefe le había encargado expulsar a 26.000 inmigrantes y la policía reportó 29.799 expulsiones en 2008 (en 2007 fueron 23.200). Esos son los ministros que le gustan a Sarkozy. Y eso a pesar de que tuvieron a bebés y niños bajo arresto y dividieron a familias. En ese sentido Francia ya no es el país que amamos.”

Rusia aplica un vieja táctica: “divide et impera”

Evenimentul Zilei, de Bucarest, Rumania: “Rusia depende tanto de Europa como Europa de Rusia. Europa es el mercado de ventas para el gas ruso. Sin el dinero de las facturas pagadas por los ciudadanos europeos los rusos tendrían grandes problemas, así que los recientes jueguitos extorsivos, a los que al parecer nos tendremos que acostumbrar, como a un saludo de Año Nuevo, son una táctica pasajera.

Los jueguitos rusos sólo funcionan si cunde la histeria y el mundo los convierte en un problema geopolítico. Claro que Moscú presiona a los países de la antigua Unión Soviética para obligarlos a obedecer a través de la ofensiva de invierno contra Ucrania y la ofensiva de verano en Georgia. Y Moscú apuesta a la desunión de la Unión Europea.”

Pequeñas empresas se quedarán solas

Die Welt, de Berlín, Alemania: "El Fondo (coyuntural) para Alemania va a resultar siendo una caja de Pandora. La política quiere reaccionar con garantías al hecho de que supuestamente grandes empresas tienen problemas para adquirir créditos.

De esta manera se va a promover directamente a los consorcios, mientras las pequeñas empresas se quedan solas. Ahora los gerentes de grandes empresas van a querer presentarse como muy necesitados.”