Vida y muerte de Heinrich von Kleist | Cultura | DW | 21.11.2011
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Cultura

Vida y muerte de Heinrich von Kleist

Con tan sólo treinta y cuatro años de edad, Heinrich von Kleist, decide quitarse la vida hace exactamente 200 años. Sus obras lo convierten en uno de los poetas alemanes más famosos.

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Heinrich von Kleist 1777-1811.

Heinrich von Kleist nació en la ciudad de Fráncfort del Óder el 18 de octubre de 1777. Con tan sólo treinta y cuatro años de edad, decide quitarse la vida el 21 de noviembre de 1811, a orillas del lago berlinés Wannsee.

Heinrich von Kleist irritaba a la gente de su época con su conducta por demás estrafalaria. Él fue un excéntrico, tenía una personalidad rara y vivió a costa de los demás. Supo aprovechar oportunidades y sacar ventaja de ellas. A pesar de la fama que tenía, era un genio. En su corta vida, Kleist escribió obras extraordinarias que lo colocan entre los más grandes poetas alemanes.

Kleist crece en una familia de militares ejemplares de origen prusiano. Su padre, jefe de campaña militar, lo deja en manos de un profesor privado que le instruye basándose en la doctrina calvinista. De acuerdo con la tradición familiar, Kleist se convierte en militar, con rango de cabo adscrito a una unidad de élite en Potsdam. Junto a la instrucción militar, se acerca a la música y aprende a tocar el clarinete. Harto de la vida desolada del cuartel, decide renunciar a la vida militar. Su familia se horroriza con la noticia y no puede creer que Kleist quiera renunciar a los privilegios que su posición le concede.

Kleistjahr 2011 Flash-Galerie

Museo de Kleist.

Intranquilidad en su espíritu

Con una insistente ambición pero sin visión, Kleist comienza los estudios de derecho en Fráncfort del Óder. Al poco tiempo se aburre de la ciencia y opta por la Literatura. Con tal obsesión, lee a Schiller, Wieland y a los populares filósofos de su época. Kleist decide entonces convertirse en escritor independiente. Acompañado de su hermana Ulrike, emprende viajes a Dresde, a la región del Elba en Mecklemburgo, a Estrasburgo y posteriormente a Paris, en dónde conoce a Wilhelm von Humboldt. En el Louvre pasa la mayoría de su tiempo libre y los museos de la ciudad se vuelven su refugio.

El descubrimiento de las obras del filósofo Immanuel Kant, sumerge a Kleist en una profunda crisis existencial, que lo hará instalarse en Suiza. “No veo a nadie, no leo ningún libro y ningún periódico: no necesito a nadie más que a mi mismo.” En este periodo nace su primer drama “La familia Schroffenstein”. En 1802 comienza a escribir “El Cántaro roto”.

Flash-Galerie 200. Todestag Heinrich von Kleist

Tumba del poeta alemán en Berlín.

Su estado psicológico marca sus obras

Con trastornos psicológicos, viaja en los próximos años por las afueras de Suiza “a causa de los ataques de furia” que padece, como él lo expresa en sus cartas. Kleist vive un desplome a causa de sus ataques de locura y las crisis nerviosas. A raíz de su estado psíquico, quema gran parte de sus manuscritos. En 1805 decide, en un momento de lucidez, solicitarse en la Orden prusiana. En 1805 lo trasladan de Berlín a Königsberg, y su hermana decide irse a vivir con él. Después de la aplastante derrota de los prusianos por parte del ejército de Napoleón, lo encarcelan por realizar trabajos de espionaje. Pasa varios meses en prisión y utiliza este tiempo para terminar sus obras literarias, como el “Anfitrión” y “Pentesilea”. El 14 de agosto de 1807 sale libre.

Fiasco financiero

Su regreso a Dresde fue exitoso: “dos de mis obras, una impresa, la otra en manuscrito, han sido leídas y aplaudidas varias veces en público”. Muy audaz, funda una revista de arte pero la forma de dirigir el negocio resulta lamentable. El estreno en Weimar de su obra teatral “El Cántaro roto”, fue abucheado por el público y mal administrado por Goethe. Hasta 1810, Kleist tuvo dificultades financieras que lo hicieron retornar a Berlín.

Con la edición del periódico berlinés "Berliner Abendblätter" intentó un nuevo comienzo. Kleist regresa de nuevo a los encuentros literarios con la esperanza de entablar buenos contactos. La censura fue su gran obstáculo. En marzo de 1811 se da cuenta de la cruda realidad: él está arruinado, lo que provoca un descontento con su familia. Él decide entonces quitarse la vida junto con su amiga Heriette Vogel, quien padecía de una enfermedad incurable. El 21 de noviembre, en el pequeño lago Wannsee, Kleist le dispara a Heriette y en seguida se suicida él.

Autora: Heike Mund / Georgina Herrera Molina

Editor: Enrique López

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