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América Latina

Venezuela: ¿Capo al frente del Parlamento?

Diosdado Cabello, presidente del Parlamento venezolano, estaría involucrado en el narcotráfico, afirman autoridades estadounidenses, apoyadas en pesquisas de años. Cierto o falso, nada cambiará en Venezuela.

Maduro y Cabello (Archivo 08.03.2015)

Maduro y Cabello (Archivo 08.03.2015)

Estados Unidos impuso recientemente sanciones a varios miembros del gobierno venezolano, por supuesta violación de los derechos humanos. El que ahora las investigaciones de los estadounidenses tengan en la mira al presidente del Parlamento, como reporta The Wall Street Journal, se acomoda a la retórica de Caracas, según la cual los males vienen de Estados Unidos, Colombia o la oposición.

Cabello mismo demandó a tres medios venezolanos por reproducir la noticia sobre sus presuntos negocios en el mundo del narcotráfico. Pero la acusación de las autoridades estadounidenses no se puede acallar tan fácil. No en vano, las sospechas son cada vez más concretas.

El fantasma de Noriega

"Venezuela se ha convertido en los últimos años en un centro internacional del narcotráfico”, dice el analista estadounidense Douglas Farah a DW. Solo el creciente consumo interno de estupefacientes en Venezuela lo indica: "Los carteles les pagan a sus ayudantes e intermediarios con drogas, que estos venden dentro del país”, explica Farah y agrega que “existen declaraciones coincidentes de numerosos testigos, los resultados de las pesquisas de la Agencia para la Lucha contra el Narcotráfico (DEA) y los registros de cantidades de vuelos que transportan cocaína desde aeropuertos oficiales de Venezuela con destino a América Central que respaldan, convincentemente, las acusaciones”

La acusación de Leamsy Salazar, excorreligionario de Cabello, se suma a la cadena de evidencias. Si bien es posible que los motivos de este para acusar a Cabello puedan provenir de intereses personales, lo cierto es que Salazar sabe mucho sobre la financiación del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Y si Salazar no fue guardaespaldas de Cabello, sí fue su confidente en la cabeza del partido, como el mismo Cabello lo ha corroborado. Luego Salazar debe saber de qué habla.

Las fichas del ajedrez venezolano no se moverán

Fue Hugo Chávez el que ungió a Maduro, y no a Cabello, como presidente del PSUV y luego como su sucesor. Desde ese momento el partido de Gobierno se considera dividido en nacionalistas afines a los militares que rodean a Cabello y en chavistas ortodoxos que apoyan a Maduro.

Con cierta frecuencia corren rumores de que el Ejército podría deponer a Maduro. Estos provienen, por lo general, de la oposición. Pero ahora suenan factibles, toda vez que el poder del Gobierno no depende tanto de la figura de Maduro, como en su tiempo de Chávez.

Dentro del Partido, Cabello es probablemente más fuerte que Maduro, además de considerársele más astuto. Pero el presidente del Parlamento necesita a Maduro porque este sigue gozando del incondicional respaldo de muchos chavistas, también fuera del Partido.

Si las autoridades de Estados Unidos logran probar que Cabello está, en efecto, involucrado activamente en el narcotráfico internacional, la capacidad de acción de Cabello se podría debilitar: "Su reputación internacional quedaría por el suelo y la oposición venezolana tendría otro argumento más en su contra”, advierte Douglas Farah.

“Dentro del partido empero, tendría poco impacto", cree Farah, “Cabello y Maduro se necesitan mutuamente para mantenerse en el poder", concluye Farah, quien, por último, afirma que “el hecho de que la cabeza del Parlamento venezolano tuviera que ver con el narcotráfico no llevará a la rotura”.