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Internacional

Un archivo de las atrocidades en Siria

Dos jóvenes berlineses han desarrollado una base de datos para catalogar imágenes de video de las atrocidades que tienen lugar en la guerra siria.

Con tres mil euros de presupuesto se fundó The Syrian Archive, una iniciativa que fue presentada esta semana, la última de 2016, en el Chaos Computer Club de Hamburgo. Sus impulsores son dos jóvenes berlineses que trabajan desde casa y su trabajo se ha convertido en fuente para Naciones Unidas, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, así como para abogados y activistas de todo el mundo. Hasta el momento, han logrado documentar más de 2.200 acciones ilegales en los cinco años y medio de guerra civil. Lo hacen con ayuda de una red de voluntarios de todo el mundo, especialmente de Siria, que se ocupa de verificar el material.

La base de datos reúne grabaciones de video que muestran espeluznantes imágenes sin editar de los hospitales sirios tras bombardeos, así como ataques con gas cloro, bombas racimo y otras armas utilizadas por todas las partes involucradas en el conflicto. Junto a las imágenes, aparece la fuente, la localización y la fecha de grabación. Se pueden realizar búsquedas filtradas bajo criterios diversos, incluyendo el tipo de armas utilizadas, y otras categorías usadas por la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria, perteneciente al ACNUR. Estas incluyen: "desplazamiento arbitrario y forzoso", "saqueo y robo", "toma de rehenes", "tortura y maltrato" y "masacres y asesinatos". Hay incluso un filtro especial, que ya arroja cientos de resultados, para "supuestas víctimas civiles de ataques rusos".

Investigación de fuentes

Hadi al Khatib, que llegó a Berlín desde Siria en 2011, y Jeff Deutsch dicen que el objetivo principal es dejar constancia verificada de las atrocidades para futuras investigaciones, aunque esperan que la base de datos también pueda ser utilizada por medios de comunicación. Además, explican que los videos sobre los sucesos de Siria proliferan en la red, pero no están catalogados ni estandarizados, y muchas grabaciones y otros datos que muestran dónde fueron tomadas se pierden. 

Al Khatib y Deutsch concibieron la idea de su archivo mientras trabajaban con abogados de derechos humanos en el sur de Turquía en 2014. Al Khatib, que no pertenece a ningún grupo opositor sirio, contribuía a instruir a abogados sirios y periodistas para capturar imágenes que mostraran evidencias de violaciones de derechos humanos que pudieran ser utilizadas ante un tribunal.  "Desde ese momento, he seguido trabajando con la sociedad civil siria, enseñando, por ejemplo, cómo pueden hacer que sus comunicaciones sean más seguras", dice a Deutsche Welle. 

UNO verlängert Untersuchung zu Chemiewaffeneinsatz in Syrien (Getty Images/AFP/F. Dirani)

El Archivo Sirio ya ha documentado decenas de casos de ataques químicos.

Los dos han investigado la trayectoria de las diversas fuentes: "Seguimos las redes sociales de determinadas personas sobre las que hemos buscado información, y después descargamos videos todos los días de esos canales", dice Deutsch. Pero siempren andan buscando gente en Siria para obtener más pruebas visuales: "grupos de derechos humanos, periodistas, ciudadanos reporteros, abogados, agencias de noticias y demás".

Pero siempre está el inevitable problema de verificar fuentes en una zona en conflicto. Por esa razón, tienen un procedimiento para investigar su veracidad. Deutsch explica que miran "cuánto tiempo las fuentes han estado informando, desde dónde lo han hecho y otras cuestiones. También nos fijamos si están familiarizadas con nuestra red de activistas y si en el pasado han ofrecido información fiable". Al Khatib y Deutsch también comprueban si las fuentes ofrecen material original o solo agregan grabaciones tomadas de otros lugares.

Comprometidos con la neutralidad

El Archivo Sirio recalca que quiere ofrecer imágenes de todas las partes implicadas en el conflicto, aunque Al Khatib admite que algunas fuentes pueden tener filiaciones. "Podrían ser parte de determinados grupos o tener sus propios objetivos", explica. "Pero eso no es lo que nos ocupa. Lo que nos interesa es el material visual que publican para poder comprender lo que sucede en determinados incidentes y saber si eso está relacionado con otros incidentes". Deutsch, por su parte, asegura: "Tomamos videos de todas las partes del conflicto para tratar de ser tan imparciales como nos sea posible".

El Archivo Sirio ya comparte su información con ACNUR Ginebra y tiene un acuedo con el "Cuerpo de Verificación Digital" de Amnistía Internacional, un programa en el que estudiantes de Derecho de todo el mundo seleccionan material de video que prolifera en las zonas en conflicto. En 2017, el Archivo Sirio tratará de trabajar más estrechamente con abogados que llevan casos en Siria.


 

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