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América Latina

UE-Cuba: “Cuidado con nuestro optimismo”

¿Qué ganan o arriesgan los cubanos con los recientes avances diplomáticos entre la isla y la Unión Europea, impulsados también por el diálogo entre La Habana y Washington?

Con la visita de Mogherini, resume Chaguaceda, los cubanos ganan “esperanzas, no mucho más”, pues “una golondrina (y en especial esta golondrina) no hace verano”.

Con la visita de Mogherini, resume Chaguaceda, los cubanos ganan “esperanzas, no mucho más”, pues “una golondrina (y en especial esta golondrina) no hace verano”.

Federica Mogherini es la primera jefa de la diplomacia europea que viaja oficialmente a Cuba. A solo dos semanas de la conclusión de la tercera ronda de negociaciones entre Bruselas y La Habana, su visita de este 23 y 24 de marzo indica “cuán importante se ha vuelto la isla para el bloque europeo después del 17 de diciembre, cuando se anunció el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos”, asegura el portal OnCuba. Para comprobarlo, escribe el periodista Luis Miguel Cabrera, basta con atender a quienes precedieron a Mogherini (el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Paolo Gentiloni, por ejemplo) y sobre todo a quienes la seguirán: el Gobierno francés ya anunció que Françoise Hollande se convertirá el próximo 11 de mayo en el primer presidente galo en visitar la isla y el primer mandatario occidental en hacerlo desde el “17D”.

Tres rondas de negociaciones –en abril y agosto de 2014, y en marzo de 2015– han celebrado Bruselas y La Habana en el último año, en torno a un “Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación” como marco legal para sus relaciones, regidas desde 1996 por una “Posición Común” que las condiciona a avances de la isla en materia de derechos humanos, civiles y políticos. Pero Cuba sigue siendo aún el único país de América Latina y el Caribe sin acuerdo contractual con la UE. La tercera ronda de conversaciones, prevista inicialmente para diciembre, se retrasó poco antes del histórico anuncio de Raúl Castro y Barack Obama. La próxima está prevista para junio.

Con reuniones con el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla; con el arzobispo de La Habana y últimamente reconocido interlocutor del Gobierno, el cardenal Jaime Ortega; con representantes de la sociedad civil y, quizás, hasta con el presidente cubano, Raúl Castro, Mogherini espera impulsar el aún lento y tenso proceso entre La Habana y Bruselas. Entretanto, ya La Habana y Washington celebraron también tres rondas de negociaciones no en un año, sino en apenas tres meses. Y los presidentes de Cuba y Estados Unidos esperan encontrarse personalmente en la Cumbre de las Américas de abril en Panamá. Pero Mogherini ha insistido en que “no se trata de una competencia entre los Estados Unidos y la UE”.

Bruselas genera moderadas expectativas cubanas

Como sea, y más allá de la presunta carrera entre Bruselas y Washington, apenas iniciada, ¿qué ganan o arriesgan los cubanos –el Gobierno, y sobre todo la sociedad civil, los ciudadanos– con estos avances diplomáticos y sus consecuencias económicas y comerciales, en este minuto y a futuro? Las expectativas y previsiones cubanas en torno a las negociaciones con la UE no son tan explícitas en las calles, medios oficiales, alternativos y redes sociales como los son en torno a las negociaciones con Estados Unidos. Quizás, porque a diferencia del otrora “archienemigo” del norte, la mayoría de los países europeos mantuvieron todo este tiempo acuerdos bilaterales con la isla y, pese a las estancadas relaciones multilaterales, el bloque es ya el primer inversor y el segundo socio comercial de La Habana, con inversiones por 2.600 millones de euros en 2013, según la oficina europea de estadísticas Eurostat.

Las expectativas y previsiones cubanas en torno a las negociaciones con la UE no son tan explícitas en las calles, medios oficiales y redes sociales como los son en torno a las negociaciones con Estados Unidos.

Las expectativas y previsiones cubanas en torno a las negociaciones con la UE no son tan explícitas en las calles, medios oficiales, alternativos y redes sociales como los son en torno a las negociaciones con Estados Unidos.

El blog Generación Y, de la conocida opositora Yoani Sánchez, ha seguido mirando en estos días hacia Washington. Tampoco en su portal de noticias, 14yMedio, había esta tarde de lunes (23.03.2015) una cobertura destacada de la visita europea. “Coincidimos en que la relación de la UE con Cuba debe contribuir a que la isla conserve y haga evolucionar los ámbitos en los cuales se han conseguido conquistas sociales y, a su vez, favorezca la creación de condiciones para desarrollar y consolidar otros ámbitos en los que se ha avanzado menos”, comentaba por su parte, en términos muy generales, una nota de prensa de Cuba Posible, un proyecto ciudadano del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo de la ciudad matancera de Cárdenas, luego de un coloquio con el jefe de la negociación entre Cuba y la UE, Christian Leffler, y el embajador de la UE en La Habana, Herman Portocarrero.

“Cuidado con tu (en este caso nuestro) optimismo", respondía en Facebook el politólogo cubano Armando Chaguaceda a la publicación de los gestores de Cuba Posible, citando un verso del trovador cubano Frank Delgado. Este “positivo y promisorio acercamiento” entre Cuba y la UE, al igual que el que transcurre con Estados Unidos, está “fuertemente presionado” por dos agendas “duras”, aseguraba: "la del Gobierno cubano y sus aliados bolivarianos y la de la derecha republicana”. Chaguaceda hacía así alusión tanto a la reciente irrupción del conflicto con Venezuela en las negociaciones entre Washington y La Habana, como a las divergencias entre las partes en el diálogo sobre derechos humanos y libertades individuales, así como a la oposición de los republicanos estadounidenses al actual deshielo de la política hacia Cuba. Ambas agendas apuntan, "por la vía de los hechos, con distintas argumentaciones y con medidas aparentemente contrapuestas, a minimizar los avances normalizadores, democratizadores”, lamentaba.

UE, Estados Unidos, Cuba: “convergencia de intereses estratégicos”

“Si bien la UE es una potencia de alcance global, con intereses en las más diversas regiones del planeta, no puede pensarse que en este tema sostienen una política independiente de la de su principal aliado: Estados Unidos”, advertía también hace semanas en la web de Progreso Semanal Ernesto Domínguez, profesor del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana. “No se trata, como en ocasiones se hace, de suponer una subordinación de Europa a Washington, sino de una convergencia de intereses estratégicos”, apuntaba.

Como sea, “la relación trasatlántica (como se conoce al vínculo entre Europa y Estados Unidos) es prioritaria para ambas partes, y actúa como un eje en torno al cual se organizan las políticas hacia sus respectivas áreas de interés“, concluía Domínguez. Quizás por eso, consultado por DW, el politólogo Armando Chaguaceda afirma tenerle “más fe” al diálogo con Estados Unidos para que el Gobierno cubano “mueva ficha”. Así que, con la visita de Mogherini, resume Chaguaceda, los cubanos ganan “esperanzas, no mucho más”, pues “una golondrina (y en especial esta golondrina) no hace verano”. Para este politólogo cubano, por el momento, “la UE trata de no perder espacio con los Estados Unidos y, si La Habana guarda ciertas formas y le da ciertos consuelos, creo que firmarán casi cualquier cosa”.

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