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El Mundo

Turquía, EI y el contrabando de petróleo

Rusia acusa al presidente turco Erdogan de estar personalmente involucrado en el contrabando de petróleo de la organización terrorista EI. Aunque faltan pruebas, una cosa está clara: el crudo llega a territorio turco.

Las denuncias son graves: Rusia acusa al presidente turco de participar directamente en el contrabando de petróleo de la organización terrorista Estado Islámico (EI). “El principal cliente del petróleo robado por Estado Islámico en Siria y en Irak es Turquía”, dijo ayer (03.12.2015) el viceministro de Defensa ruso Anatoli Antonov en Moscú. “De acuerdo a la información que manejamos, el dirigente político del país, el presidente Erdogan, y su familia, están implicados”. No dio más detalles.

El día anterior, el presidente ruso Vladimir Putin ya había planteado graves acusaciones contra Turquía en la Cumbre del Clima que se está celebrando en París. Según las informaciones con las que cuenta Rusia, el petróleo que sale de las zonas controladas por Estado Islámico acaba en territorio turco. El presidente turco Recep Tayyip Erdogan salió al paso de las acusaciones y aseguró que dejará su puesto si Rusia logra demostrar sus acusaciones.

Mientras, Erdogan recibió el apoyo del ejército de EE. UU. “Es grotesco”, dijo su portavoz en Irak, Steven Warren. “Rechazamos tajantemente cualquier idea que indique que Turquía colabora de alguna manera con Estado Islámico”.

Primeros informes

Hace mucho tiempo que hay informes sobre los envíos de petróleo procedentes de los territorios controlados por Estado Islámico en Irak y en Siria. En junio de 2014, el abogado Ali Ediboglu, diputado del partido opositor CHP en Hatay -una provincia fronteriza con Siria-, aseguró que entre enero y junio de ese año se vendió en Turquía petróleo por valor de unos 800 millones de dólares de las zonas controladas por EI. Esas acusaciones son la base de las realizadas por Rusia en los últimos días.

En agosto del mismo año, el diario turco Taraf informó acerca del contrabando de petróleo sirio hacia Siria. “La cantidad diaria de diésel procedente del contrabando se acerca a las 1.500 toneladas”. Y añadió: “Esto equivale al 3,5 por ciento del consumo diario en Turquía”.

La llave del mercado: precios baratos

A principios de 2015, los científicos George Kiourktsoglou y Alec D. Coutroubis, de la británica Universidad de Greenwich, presentaron un estudio al respecto. Según los investigadores, en febrero de 2015 Estado Islámico llegó a producir 45.000 barriles diarios. Lo que se traduciría en unos ingresos de entre 1 y 3 millones de euros, calculan los autores. El petróleo procedente de las zonas controladas por EI es significativamente más barato que el crudo que se vende en el mercado. El precio habitual del barril en el mercado se sitúa entre los 80 y 100 dólares. El que ofrece Estado Islámico se vende por 25-60 dólares.

Los autores advirtieron, además, la correlación entre las actividades de Estado Islámico y el volumen de venta como evidencia del contrabando. Dicen que no es el caso. Como mucho podrían relacionarse las actividades de EI con las cifras de exportación de petróleo de contrabando que sale de los puertos cercanos a los territorios que controla la organización terrorista. De hecho, tampoco fueron capaces de probar la participación de las autoridades turcas en esas actividades de contrabando.

Riesgo político

A pesar de que hasta los atentados de París la Alianza Internacional no prestó demasiada atención al comercio ilegal de petróleo en la región, tras lo sucedido el 13 de noviembre, Estados Unidos habría destruido cerca de un tercio de la flota de 900 camiones que EI destina al contrabando. Antes de los ataques que acabaron con la vida de 130 personas en la capital de Francia, Estado Islámico campaba a sus anchas y tenía vía libre para transportar el crudo de un sitio a otro. La razón de tal libertad: hay demasiadas personas beneficiándose de estas ventas ilegales.




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