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El Mundo

Trump inicia su primera gira mundial

Este 20 de mayo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició una gira de nueve días que lo llevará a Arabia Saudita, Israel, Palestina, el Vaticano, Bélgica e Italia en medio de la mayor crisis de su mandato.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este sábado (20.5.2017) en la capital de Arabia Saudita. Riad es la primera parada de su primer periplo por el mundo, que durará nueve días y lo llevará también a Israel, Palestina, el Vaticano, Bélgica e Italia. Su gira internacional tiene lugar en medio de la mayor crisis de su corto mandato, agravada por el despido del jefe del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, y el nuevo impulso que se le ha dado a la investigación de sus posibles nexos con Rusia.

Trump fue recibido por el rey Salman bin Abdulaziz a pie de pista, en el aeropuerto Rey Jaled de Riad, tras el aterrizaje del avión, que se produjo a las 9.50 hora local (7.50 GMT). El monarca organizó una pequeña recepción para el empresario y su comitiva. Trump viajó acompañado por la primera dama, Melania Trump; su hija mayor, Ivanka; su yerno, Jared Kushner; el jefe de Gabinete, Reince Priebus; y el principal asesor económico de la Casa Blanca, Gary Cohn, entre otros funcionarios.

Donald Trump in Saudi Arabien (Reuters/J.Ernst)

El Air Force One aterrizó en el aeropuerto Rey Jaled de Riad a las 9.50 hora local (7.50 GMT).

Apretada agenda

El presidente de Estados Unidos, que ha roto la tradición de sus predecesores más inmediatos de elegir a México o a Canadá como destino de su primer viaje al exterior, se reunirá de nuevo con el rey y otros políticos saudíes de alto rango para cerrar importantes acuerdos económicos. Coincidiendo con su primer día de visita, se ha organizado en Riad un foro empresarial estadounidense-saudí para reforzar las inversiones y el comercio bilateral. Este domingo (21.5.2017), Trump se reunirá con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

Tras asistir al encuentro de ese grupo –conformado por Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar y Omán–, Trump participará en una cumbre con líderes y representantes de medio centenar de países del Magreb y el Medio Oriente. Paralelamente, el "hombre fuerte” de la Casa Blanca hará acto de presencia en un foro para la lucha contra el terrorismo y el extremismo patrocinado por la coalición militar islámica antiterrorista, creada en 2015 a iniciativa de Arabia Saudí.el rey Salman bin Abdulaziz.

Donald Trump in Saudi Arabien (Reuters/J.Ernst)

El rey Salman bin Abdulaziz organizó una recepción para Trump y su comitiva.

Problemas domésticos

Pese a la importancia de Arabia Saudita como aliado de Washington, la primera visita de Trump a Riad se ha visto opacada por los problemas domésticos del mandatario: las acusaciones según las cuales presionó al FBI para cerrar la investigación en torno a la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de noviembre de 2016 y los posibles lazos del Kremlin con su entorno inmediato. Para Trump, lo que hay en su contra es una "caza de brujas”, la "mayor” que haya sufrido nunca un político en la historia de EE.UU.

El sucesor de Barack Obama en la Casa Blanca insiste en que hasta sus enemigos saben que él no se confabuló con Rusia para tratar de perjudicar a su rival, la demócrata Hillary Clinton, en los comicios del año pasado. Tras su despido fulminante como jefe del FBI, Comey ha respondido a las afirmaciones de Trump revelando indirectamente –mediante confidentes y amigos– que el presidente le exigió "lealtad” y que quería obstruir la pesquisa del FBI sobre los supuestos nexos entre su campaña y el Kremlin.

Por otro lado, esta semana, Robert Mueller, quien dirigió el FBI entre 2001 y 2013, fue nombrado fiscal especial de la investigación sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 y las posibles conexiones del equipo de Trump con Moscú. En el Congreso estadounidense, tanto demócratas como republicanos cerraron filas a favor de esa designación, que sienta las bases para abordar un posible juicio político y una eventual destitución del presidente si se demuestra, por ejemplo, su voluntad de obstruir a la Justicia o una confabulación con el Gobierno ruso.

ERC ( EFE / dpa )

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