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Elecciones estadounidenses

Trueque de votos para frenar a Trump

Los candidatos independientes pueden ser decisivos en los llamados estados "pendulares" o "swing", lo que ha dado vuelo al intercambio de votos.

"Soy un simpatizante de Hillary en Alabama y quiero cambiar mi voto con un elector de un tercer candidato de un estado "swing" (que a veces vota por los republicanos y a veces por los demócratas). Repórtense si tienen interés", escribe Henley, un usuario en el portal nevertrump.trimian.com  Sarah Platt responde 23 minutos después: "Hola Henley, Con gusto voto por Hillary en Indiana, si me das un voto seguro para Jill Stein en Alabama. Henley y Sarah acuerdan cambiar sus votos con un único objetivo: impedir el triunfo de Donald Trump. Cuanto más se acerca la cita en las urnas, más creativas se vuelven las iniciativas de los usuarios.

El sistema electoral estadounidense lo permite

Este portal es uno entre varias iniciativas en internet para el intercambio de votos. El que esto sea posible es algo que se deriva del sistema electoral estadounidense. En otros países sería impensable, pero en Estados Unidos sí se puede. No es el candidato que gana el mayor número de votos en todo el país el que se convierte en presidente, pues cada estado de la Unión Americana vota por separado. El ganador de cada uno de esos estados gana un número determinado de electores y el que consigue la mayoría  es el triunfador. Mientras que la mayoría de los estados votan tradicionalmente a favor del candidato republicano o del demócrata, es en los "swing states", como Florida, Ohio o Indiana, en donde se decide la elección, porque allí el desenlace es incierto.

Y eso permite el intercambio de votos. El que vota por Clinton en un estado en el que el triunfo de Trump es seguro, se queda con el mal sabor de boca de que su voto no tuvo ninguna utilidad. En cambio en los estados "swing" se puede tener un mucho mayor efecto y por eso el floreciente intercambio de votos. Porque además de Clinton y Trump, hay una serie de candidatos independientes. No tienen una oportunidad real de triunfo, pero buscan el mejor resultado en todo el país.

Por ello una votante como Sarah Platt, simpatizante de la candidata verde Jill Stein, ofrece su voto a un simpatizante de Clinton de otro estado que le asegura que votará por la candidata independiente.

Alec Baldwin en el papel de Trump y Kate McKinnon como Hillary Clinton

Dobles de Trump y Clinton

Unos cuantos votos decisivos

Con el intercambio de votos se impide que en los estados más combatidos surjan demasiados votos a favor de candidatos independientes y con ello Donald Trump se beneficie. A través del hashtag #Nevertrump, unos 11.000 usuarios ofrecen su voto. Puede ser que sea una gota de agua en el desierto comparado con los millones de votos que deciden la carrera electoral. Sin embargo un vistazo al pasado muestra cuán estrecho puede llegar a ser el margen de diferencia en un estado "swing". El ejemplo más famoso fue durante las elecciones del 2000. Entonces ganó George W. Bush en Florida contra Al Gore, gracias a un estrecho margen de ventaja.

De volver a ser igual de estrecho el margen entre Trump y Clinton, es de utilidad que algunos votantes de candidatos independientes que habitan en estados "oscilantes", cambien su voto para asegurar el triunfo de Clinton. Hay varias propuestas en internet. También la página Trumptraders.org posibilita que los votantes que quieren impedir el triunfo de Trump, se encuentren. Funciona con un algoritmo similar al que emplea el servicio de citas Tinder para buscar pareja. "Trumptraders ha sido pensado para gente cuyo primer voto no es Clinton. Votan a favor de Stein, Johnson o McMullin. Es gente que no está dispuesta a votar por Clinton. Pero votarían por Clinton si el voto por su candidato en otro estado tiene más peso", afirma el fundador de la plataforma, John Stubbs.

La Justicia permite el intercambio de votos

Ya en el 2000 hubo los primeros intentos de intercambio de votos y años después un tribunal estadounidense decidió que legalmente son permitidos. Los jueces fundamentaron su decisión en la libertad de opinión que garantiza la Constitución. Mientras no haya regalos o sobornos en el intercambio de votos, éstos son legales.

Sin embargo, nadie puede garantizar al usuario que su compañero de intercambio realmente votó según lo acordado. Algunos usuarios suben a la red fotos del voto depositado. Pero incluso eso hay que abordarlo con cuidado. En algunos estados está prohibido tomar fotografías en los locales electorales.  Al final, el intercambio de votos funciona a base de la confianza y da a los votantes de Clinton la sensación de que contribuyeron a su triunfo.

Christian Wolf

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