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Política

“Tenemos un muro muy grande y más barato: el desierto de Sonora”

El desierto de Sonora es una brutal arma fronteriza que mata gente, y es el objeto de estudio del antropólogo Jason de León, que investiga la inmigración ilegal hacia Estados Unidos.

El antropólogo Jason de León

El antropólogo Jason de León

La muerte es una constante en el desierto de Sonora, uno de los desiertos más calurosos del mundo que comparten México y Estados Unidos. Aquí llegó el profesor de antropología de la Universidad de Michigan, Jason de León en 2009, interesado en las historias de migrantes. Inspirado por conversaciones con trabajadores mexicanos que le contaron sus historias durante su investigación de doctorado sobre los Olmecas, De León reorientó su foco de estudios.

"Me propuse utilizar todas las herramientas de la antropología para mostrar al público cómo es la realidad de la migración, cómo es la vida del migrante. Y cuál es la lógica de la seguridad de los Estados Unidos que trastorna y mata a la gente en lugares como el desierto de Sonora”.

El investigador afirma que el presidente Donald Trump tiene la misma visión que algunos sectores de la población estadounidense que siempre van a odiar a los inmigrantes. "No quieren entender por qué vienen, ni cómo es la realidad política y económica de estas personas en sus países. Tenemos un muro muy grande y más barato, el desierto de Sonora, pero hay gente que prefiere insistir en que todos los inmigrantes son criminales, ladrones, que es gente mala y que por eso es necesario construir un muro”. De León y su equipo se han propuesto sensibilizar a la población estadounidense sobre la realidad. Su libro "The Land of open graves: Living and Dying on the Migrant Trail” (El país de las fosas abiertas: vivir y morir en la ruta del migrante), fue galardonado en 2016 con el Margaret Mead Award.

 Activistas protestan en el muro en homenaje a los migrantes que mueren en el intento por cruzar la frontera.

Activistas protestan en el muro en homenaje a los migrantes que mueren en el intento por cruzar la frontera.

El camino del diablo

Según la Patrulla Fronteriza, desde 1990 han sido encontrados 6.029 restos humanos en la zona limítrofe, pero el número de fallecidos es mayor, pues muchos desaparecen sin dejar rastro. Entre las herramientas utilizadas por el antropólogo estadounidense figuran las ciencias forenses. Utilizó cadáveres de cerdos, que vistió como migrantes, para determinar en cuánto tiempo desaparecían los cuerpos.

"En el verano, cuando las temperaturas son las más altas, los cuerpos desaparecen en menos de una semana. En menos de dos días llegan los buitres y los zopilotes, se comen toda la carne y pueden separar los elementos del esqueleto. En cuestión de meses pueden destruir un esqueleto por completo, porque los insectos se encargan de destruir los huesos. El proceso de desaparición es mucho más rápido de lo que pensábamos”, asegura el investigador.

De León dirige el Proyecto Migración Indocumentada (Undocumented Migration Project –UMP-), que estudia la migración ilegal entre América Latina y Estados Unidos. Desde 2015 se ocupa además de la migración centroamericana. El académico sostiene que mientras la política estadounidense no ayude a mitigar la situación de violencia que impera en Centroamérica, la migración continuará. "Con todo y muro la gente seguirá intentando llegar a los Estados Unidos. Para ellos es una cuestión de vida o muerte salir de Honduras, de El Salvador y Guatemala, son países muy peligrosos, la gente no tiene otra opción, tiene que salir y está dispuesta a pagar por ello”, dice.

Frontera entre México y Estados Unidos

Frontera entre México y Estados Unidos

Traficantes centroamericanos

Jason de León estudia la vida de los coyotes o polleros, como se llama a los traficantes de personas, que tienen a menudo una vida corta y un día a día violento. "Los mejores te dicen que no puedes cruzar México en este momento por menos de 5 o 6 mil dólares. Eso es sólo para el viaje a través de México en el que tienen que repartir dinero entre los narcos. Si no pagas te matan. Secuestran y matan a mucha gente, por eso los migrantes necesitan a un guía que les ayude a pasar cada retén de los narcos. Otros 4 o 5 mil dólares cuesta cruzar la frontera norte”.

El investigador señala que actualmente existen dos rutas para cruzar la frontera hacia Estados Unidos sin papeles, una por Sonora y la otra por Texas. "Me parece que los que están cruzando por Texas no tienen dinero para pagar a los polleros, los que se van por el desierto de Sonora tienen más dinero, es una ruta más segura, más controlada, que no tiene el problema de los zetas”.

De León relata el modus operandi de las mafias de traficantes de personas que están coludidas con el tráfico de drogas. "Muchas veces las familias pagan unos 5 o 6 mil dólares para que lleven a sus niños hasta la frontera norte. Los polleros dejan a los niños en la línea (fronteriza) y les dejan un celular y les dicen que se queden ahí. Llaman a una patrulla fronteriza y delatan la ubicación de los niños. Cuando llega la patrulla fronteriza, los polleros aprovechan la distracción para pasar drogas por otra parte”.

El antropólogo documenta lo que pasa en la frontera sur de México, en donde las autoridades están deportando a mucha gente y donde hay denuncias de abusos y corrupción por parte de agentes mexicanos de migración. "México está haciendo el trabajo de los gringos”.