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Europa

Suecia y Dinamarca aplican controles fronterizos para frenar llegada de refugiados

Las nuevas medidas tienen como objetivo endurecer el acceso a ambos países. Con casi 163.000 peticionarios de asilo, Suecia es, después de Alemania, el país europeo que más solicitudes tramitó en 2015.

Las autoridades suecas empezaron a aplicar hoy (04.01.2016) controles de identidad fronterizos con Dinamarca para frenar la oleada de refugiados que sufre el país, el que más solicitantes de asilo per cápita recibe en la UE. La medida, que se puso en marcha esta madrugada y estará vigente durante seis meses, prorrogables, deriva de una ley aprobada el mes pasado por el Parlamento sueco que permite introducir controles en los viajes en tren, autobús y barco a Suecia en situaciones de riesgo grave para el orden público o la seguridad interna.

Según la norma temporal, quienes quieran entrar al país desde Dinamarca deberán ser titulares de un documento de identidad válido, donde se establece que la responsabilidad de los primeros controles recae en las compañías transportistas, que han criticado que puedan ser multadas si no entregan los registros de pasajeros.

Los controles afectan al puente del estrecho del Sund, que une Copenhague con la ciudad sueca de Malmoe y es la principal arteria de comunicación entre ambos países, por la que viajan a diario decenas de miles de personas en ambos sentidos.

Controles en los dos países

Las medidas puestas en marcha por Estocolmo han obligado a las autoridades danesas a colocar varios puestos de control en la estación de tren del aeropuerto de Kastrup, la última antes de cruzar a Suecia, a los que seguirán otros en Hyllie, la primera estación del lado sueco.

“Necesitamos los controles de identidad hasta que lleguemos a un nivel de solicitantes de asilo que implique que podamos ofrecerles algo más que alojamiento”, dijo hoy la ministra de Infraestructura sueca, Anna Johansson.

El Gobierno rojiverde sueco introdujo los primeros controles internos en noviembre, después de asegurar que su sistema de acogida estaba al borde del colapso, lo que provocó nuevas medidas para endurecer el acceso a un país que en 2015 recibió a casi 163.000 peticionarios, el doble que el año anterior. Suecia es, después de Alemania, el país europeo que más solicitudes de asilo tramitó en 2015.

Dinamarca también mueve ficha

Los controles no fueron bien recibidos por las autoridades danesas, críticas con la generosa política de asilo impulsada por Estocolmo hasta hace pocos meses, por lo que el primer ministro danés, el liberal Lars Løkke Rasmussen, decidió también reestablecer los controles fronterizos provisionales en la frontera con Alemania.

Rasmussen justificó la medida por los riesgos para la seguridad derivados de la entrada en vigor esta madrugada de controles de identidad fronterizos impuestos por Suecia, que no aceptará en el país a los solicitantes de asilo que no tengan documentación.

Los controles daneses, que ya se hicieron efectivos desde este mediodía, estarán vigentes durante diez días prorrogables y serán de carácter aleatorio, resaltó Rasmussen, que no descartó que Dinamarca pueda seguir el ejemplo de Suecia en el futuro.

JC (EFE, AP)




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