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Europa

Sospechoso del atentado en Francia confiesa decapitación

Yasin Salhi, el sospechoso del más reciente atentado terrorista en Francia, ha reconocido ante los investigadores haber decapitado a su jefe en un estacionamiento tras haberlo matado.

El arrestado Yasin Salhi, de 35 años, ha comenzado a colaborar con los agentes tras dos días de intensos interrogatorios, indicaron fuentes próximas a la investigación citadas por la televisión BFMTV. En las próximas horas será trasladado a París para proseguir su interrogatorio en las oficinas de la brigada antiterrorista.

Según la edición digital del diario Le Parisien, Salhi reconoció haber decapitado a su jefe en un estacionamiento tras haberlo matado. El sospechoso se mostró menos claro a la hora de determinar los motivos de su acto. Al parecer aseguró atravesar "dificultades personales ligadas a su trabajo y a su familia".

BFMTV afirmó que Salhi confesó haber tenido una fuerte disputa con su esposa la víspera del atentado. La esposa y la hermana del sospechoso continúan arrestadas.

Primer atentado con decapitación en Francia

Salhi fue reducido por un bombero cuando abría botellas de acetona en una planta química en Saint-Quentin-Fallavier, a pocos kilómetros de Lyon. Antes, había colgado en una valla de la empresa de paquetería en la que trabajaba la cabeza de su jefe, rodeada de pancartas con inscripciones musulmanas.

Posteriormente, estrelló su vehículo contra un almacén donde había contenedores de gas, lo que provocó una gran explosión que, sin embargo, no causó víctimas entre el medio centenar de empleados de la empresa.

Tras su detención, en un primer momento Salhi se mostró poco cooperativo con los agentes, pero según sus abogados en las últimas horas ha comenzado a dar detalles de los hechos. El atentado, el primero con una decapitación registrado en Francia, llevó al Ejecutivo a elevar el nivel de alerta antiterrorista en la región Rhone-Alpes durante tres días.

Una selfie con la cabeza decapitada

El presunto islamista que mató a su jefe y atacó una fábrica de gases industriales cerca de Lyon se sacó una selfie con la cabeza decapitada de su empleador y la envió por la aplicación de mensajes WhatsApp a Canadá, informan medios franceses.

Las autoridades del país norteamericano intentan ahora averiguar el número de teléfono al que fue enviada la imagen. Esta fue hallada en el teléfono móvil del Yassin S.

VC (efe, dpa, afpf)