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Alemania

¿Siguen siendo ahorradores los alemanes?

Los alemanes rompieron el cerdito del dinero: comprar está de moda. Aunque tienen fama de ahorradores, hace años que las tasas de ahorro descienden. La política del Banco Central Europeo contribuye a ello.

Los alemanes son prudentes. Compran en Aldi, el supermercado de descuento por excelencia en Alemania, analizan la relación calidad-precio, y guardan para imprevistos y para disponer durante la vejez. En general, piensan mucho cómo gastan su dinero y quieren tener reservas. En 2010, ahorraron un 15 por ciento de sus ingresos. Solo los chinos ahorraron más que ellos.

Pero esa tendencia está cambiando: comprar está de moda. Según la Sociedad para la Investigación del Consumo, de Núremberg (GfK, por sus siglas en alemán), el espíritu consumista de los alemanes es el más alto en 13 años. En otras palabras: la tendencia a ahorrar es la más baja en mucho tiempo: la tasa de ahorro ha descendido hasta el 9 por ciento. Y eso tiene que ver con la seguridad. "Los consumidores se sienten, en lo referente a sus puestos de trabajo, sumamente seguros", dice Rolf Bürkl, investigador del GfK.

El Banco Central Europeo hace poco atractivo el ahorro

Hay también otras razones para ahorrar poco. "En este momento tenemos un Banco Central que lleva una política de interés cero. Eso significa que los depósitos de ahorro apenas arrojan intereses", dice Jan Philip Weber, economista de la Asociación de Cajas y Bancos populares alemanes. Desde diciembre de 2014, el interés básico del Banco Central Europeo ronda el 0.05 por ciento y permanecerá bajo todavía tiempo.

El investigador Rolf Bürkl asegura que los alemanes se sienten seguros en lo que al trabajo se refiere.

El investigador Rolf Bürkl asegura que los alemanes se sienten seguros en lo que al trabajo se refiere.

De esta manera, el Banco Central Europeo quiere abaratar los créditos, con el fin de reactivar la economía de la eurozona. Pero los alemanes se benefician poco de esta política, pues, por regla general, son poco amigos de los riesgos y huyen de las inversiones en bolsa como gato del agua fría. Solo el 6 por ciento de los alemanes asegura su vejez por medio de inversiones bursátiles.

Más consumo, mejor coyuntura

En lugar de poner su dinero en acciones, los alemanes invierten en muebles y autos nuevos. "El aumento del consumo en Alemania ayuda también a los países en crisis, ya que las importaciones aumentan", continúa Bürkl. "Los consumidores no solo demandan productos y servicios nacionales, sino también de otros países".

El economista Jan Philip Weber cree que el ahorro descenderá aún más.

El economista Jan Philip Weber cree que el ahorro descenderá aún más.

El mayor consumo da más fuerza al motor económico alemán. "El consumo privado es una pieza clave de nuestro crecimiento económico. Mientras se siga desarrollando sólidamente, habrá crecimiento y bienestar", dice el economista Jan Philip Weber.

Envejecimiento de la población

Pero el consumo seguirá siendo una espada de doble filo, porque la evolución demográfica en Alemania empujará hacia abajo las tasas de ahorro. "La creciente proporción de jubilados repercutirá progresivamente en la actividad ahorradora de los alemanes", pronostica Weber. Tarde o temprano, hay que acudir a los ahorros para vivir durante la vejez. De esta manera, calcula que, en 2020, la tasa de ahorro descenderá hasta el 7 por ciento.

Por otra parte, como el envejecimiento de la población supone un descenso de la cuantía de las pensiones, los alemanes deben invertir más dinero en planes privados de pensiones, lo que implica más ahorro. "Si no, existe la amenaza de pasar la vejez en la pobreza", dice Rolf Bürkl. El experto cree que una tasa del 10 por ciento de ahorro es razonable.

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