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Europa al día

Serbia y Armenia celebran elecciones

Este domingo (2.4.2017) tienen lugar comicios de distinta índole en Serbia y Armenia. Unos 5,7 millones de serbios están llamados a las urnas para elegir nuevo presidente. El primer ministro, el conservador Aleksander Vucic, parte como favorito indiscutido. Se cree que podría imponerse en la primera vuelta. Según un sondeo reciente de la firma demoscópica Demostat, realizado entre el 21 y el 27 de marzo, Vucic cuenta con un 56,2 por ciento de la intención de voto, superando el 50 por ciento necesario para evitar la segunda vuelta.

Mientras tanto, en Armenia se desarrollan las primeras elecciones legislativas desde la reforma constitucional que selló la transformación del pequeño país caucásico en una república parlamentaria. Ese cambio se consumará en 2018, cuando concluya el mandato del actual presidente, Serge Sargsián. Según los sondeos, el gobernante Partido Republicano de Sargsián disputará la victoria electoral con la alianza Tsarukian, liderada por el oligarca prorruso Gagik Tarukián y que recientemente rompió con el oficialismo.

También parten con buenas posibilidades de triunfo el bloque opositor el Congreso Nacional Armenia, encabezado por el expresidente Levon Ter-Petrosián, un crítico acérrimo de Sargsián y que apoya un acuerdo con Azerbaiyán para el arreglo del conflicto del Karabaj. En total, cinco partidos y cuatro bloques concurren en unas elecciones en las que están llamados a la urnas 2,5 millones de armenios, que elegirán a sus representantes exclusivamente por listas de partidos.

Acusaciones de fraude en Armenia

Para acceder al Parlamento armenio, de 105 escaños, los partidos deberán lograr más del 5 % de los votos, mientras los bloques necesitarán superar la barrera del 7 %. Además, también será la primera vez que representantes de minorías étnicas –rusos, kurdos, asirios y yezidis– participarán en unas elecciones y tendrán garantizados cuatro asientos en la cámara legislativa. A esto se suma que para lograr la mayoría parlamentaria ahora se necesitará el 54 % de los votos y que uno de los puestos de vicepresidente del Parlamento se reservará a un representante de la oposición.

La oposición sigue acusando al Gobierno armenio de abusar del recurso administrativo y de promover el fraude, además de ser incapaz de combatir la alta inflación, acabar con la corrupción en la Administración pública y crear puestos de trabajo. En respuesta, las autoridades han introducido mejoras en el sistema electoral, que incluye el registro electrónico de votantes, la retransmisión de la votación por vídeo y la publicación del censo.

Con todo, la Embajada de Estados Unidos emitió en vísperas de la votación un comunicado conjunto con la Unión Europea en la que expresó su preocupación por las acusaciones de intimidación, compra de votos y otros abusos ocurridos durante la campaña electoral, alegaciones respaldadas por los observadores occidentales. Según la reforma constitucional, el próximo presidente de Armenia, que tendrá funciones mayormente representativas, será elegido por el Parlamento para un período de siete años.

La mayoría parlamentaria también designará al primer ministro, que ejercerá el poder ejecutivo. La oposición armenia ha denunciado que Sargsián decidió promover la reforma con el fin de conservar el poder, pues la Constitución anterior le impedía presentarse a la reelección para un tercer mandato consecutivo. El sistema parlamentario, señalan los detractores del líder armenio, le permitirá mantener todo el poder ejecutivo como primer ministro durante tantos mandatos como elecciones gane su partido. Las elecciones serán supervisadas por unos 640 observadores internacionales de seis organismos, entre ellos la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE), la OSCE y el Parlamento Europeo. (EFE)