Seguridad al volante: la ardua tarea de obtener licencia de conducir en Alemania | Sociedad | DW | 26.01.2012
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Sociedad

Seguridad al volante: la ardua tarea de obtener licencia de conducir en Alemania

En la patria de Sebastian Vettel y Michael Schumacher una moderna red vial permite conectar el país a toda velocidad. Para utilizarla, es necesario un alto grado de conocimiento teórico y práctico.

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Conducir en Alemania: más de 800 mil personas rindieron examen de manejar el año pasado.

Presa de los nervios y producto de una mala maniobra, una mujer acuatizó con su auto mientras daba el examen para obtener licencia de conducir en la costera ciudad de Antofagasta, en el norte de Chile. La desafortunada conductora no pudo controlar el vehículo y cayó al océano desde un muelle. La anécdota, que afortunadamente no tuvo consecuencias fatales, es una de las tantas relacionadas con la siempre estresante tarea de rendir examen de conducir.

Pero también alerta sobre el nivel de experiencia y pericia necesaria para rendir un examen y salir luego a las calles a enfrentar el tráfico en forma segura. En muchos países latinoamericanos obtener licencia de conducir es un trámite sencillo. Muchas veces no se requiere pasar por una escuela de manejo, sino simplemente dar los exámenes correspondientes. Los jóvenes aprenden con sus padres o amigos, no siempre en forma segura, y pueden repetir los mismos errores.

En Alemania se trata de un proceso largo, costoso y complicado, que puede durar varios meses o incluso años. “Si es o no difícil es según el punto de vista. En la mayoría de los países de Europa Occidental es similar. El sistema se ha ido perfeccionando para apuntar a una mayor excelencia y no tener más accidentes. Mucha gente no está preparada para manejar en el complicado tráfico de Alemania”, explica Gerhard von Bressensdorf, Presidente de la Asociación de instructores de manejo de Alemania.

Deutschland Verkehr Blitzer-Galerie

Autopista en Alemania: en muchos trechos no existe límite de velocidad.

Si usted viaja como turista a este país, puede conducir un vehículo por seis meses con una licencia extranjera. Si pretende residir aquí, necesita el documento alemán. Y si piensa que es un mero trámite, pues usted manejó muchos años, tome nota. Los seis meses de “gracia” no siempre son tiempo suficiente para cumplir con las exigencias.


Alemania casi no tiene convenios de canje con otros países en esta materia. “Se aceptan las licencias de la Unión Europea y también hay algunos privilegios para Estadosa Unidos y algunos otros países”, indica von Bressensdorf. La pequeña lista incluye, entre otros, a Israel, Croacia, Japón, Singapur, San Marino y Namibia… pero ningún país latinoamericano. España, sin embargo –de quien Alemania sí acepta las licencias-, tiene canje con varios países latinoamericanos.

¿Cómo obtener mi licencia?


Más de 800 mil personas rindieron examen de manejar el año pasado. Los principales requisitos son hacer un curso de clases teóricas de 14 sesiones y uno de manejo práctico de 12 horas mínimas en alguna de las 12.950 escuelas de manejo autorizadas. Posteriormente, se deben aprobar los respectivos exámenes. La única concesión para quien tenga una licencia vigente (si está vencida equivale a no tener licencia) es que no está obligado a asistir a clases, lo que abarata el proceso. Sólo debe aprobar los exámenes y el teórico está disponible en español y otros idiomas extranjeros.

“Muchos igual hacen estas horas de clases, aunque no las necesitan, para preparase mejor”, cuenta Jörg Ramsthal de la Autoescuela Amigo, de Berlín, especializada en atender a personas de habla hispana. En su opinión, el examen para extranjeros podría perfeccionarse, poniendo énfasis en los temas más importantes y desconocidos para ellos.

La prueba teórica tiene 30 preguntas elegidas al azar de un set de más mil. Algunas son sencillas o lógicas, otras más difíciles y algunas se terminan aprendiendo de memoria, como a cuántos metros se puede estacionar fuera de poblado antes de una cruz de San Andrés o qué carga está permitida según la masa del vehículo y el tipo de remolque.

Si bien el set de preguntas está disponible en español, Ramsthal lamenta que no existan libros de estudio en ese idioma. “Es mejor saber muy bien cómo funcionan las leyes aquí y cuáles son las consecuencias y responsabilidades, que son muy fuertes”, indica. Según su experiencia, las mayores dificultades para los conductores latinos son el orden de prioridad, el cambio de carril y doblar en los cruces.

Fahrlehrer Christoph Meyer

Christoph Meyer, instructor de autoescuela.

La prueba de manejo práctico es lo más complejo. Dura unos 45minutos en los que el alumno debe demostrar habilidades y respeto por las normas. “Es muy importante cómo uno debe mirar antes de doblar o cambiar de carril, no sólo por los espejos, sino también sobre el hombro”, indica Jörg Ramsthal, lo que para muchos es una práctica desconocida. “Para mí lo más complicado fueron las preferencias de paso: el que se asoma por la derecha tiene derecho a pasar primero”, cuenta el chileno Manuel Arias, quien obtuvo su licencia en Jena.

“Muchos dicen que manejaron por 20 años en sus países y no están muy dispuestos a hacer las clases prácticas, pero la diferencia es bastante grande. Es muy importante aprenderlo, porque el tráfico aquí es mucho más alto y sin reglas más detalladas no se puede. Manejar no es sólo utilizar el vehículo”, dice José María, costarricense de la Autoescuela Amigo. “Los ciclistas son una dificultad adicional, porque en Alemania son parte del tráfico y tienen los mismos derechos que el auto. En Costa Rica es el ciclista el que debe tener cuidado y aquí, el automovilista”, agrega.

Mayor seguridad, menos accidentes


A un extranjero le puede llamar la atención que la bocina es sólo para emergencias o que se respeta a los ciclistas, pero además se requiere de un alto grado de precisión.

“Alemania es el único país donde hay autopistas sin límite de velocidad, lo que puede ser muy peligroso”, explica Christoph Meyer, profesor de la escuela de manejo Rudi Meyer, en Baja Sajonia. Más que una oportunidad para correr, esto exige responsabilidad. “La experiencia es muy importante, por eso hay que hacer muchas horas de manejo práctico”, agrega. Algunos necesitan 20 horas o más.

Los examinadores también son exigentes. Tras unos seis meses de preparación y entre 500 y mil euros en gastos, sólo el 66,5% de los postulantes a licencia clase B (automóviles) aprueba el examen práctico. Quien sale victorioso tiene un período de prueba de dos años en el que errores importantes podrían hacerlo perder la licencia. Con esto se obliga a los jóvenes, que tienen poca experiencia pero sienten que son capaces de hacerlo todo, a ir con cuidado mientras adquieren mayor pericia.

Alemania ha logrado invertir la curva de muertes por accidente de tránsito. Según datos de la Asociación de Instructores, entre 1999 y 2009 éstas disminuyeron de 7.772 a 4.050. Esto es, bajaron en 48,89%. Entre los países europeos, Alemania tiene el quinto lugar entre los de menores fatalidades de este tipo. En la patria de campeones del automovilismo, es posible correr, pero con la máxima seguridad.

Autora: Victoria Dannemann
Editor: Pablo Kummetz

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