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Política

Santa Cruz atiza la crisis boliviana

Preocupación internacional genera el referendo autonómico del departamento de Santa Cruz por sus implicaciones para la estabilidad de Bolivia, que sufre una crisis institucional ya endémica.

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Ánimo de carnaval, al cierre de la campaña por la autonomía cruceña.

Para Evo Morales, el referendo de Santa Cruz es sólo una especie de “encuesta”. Legalmente no tiene validez ni, por lo tanto, carácter vinculante. Así lo ha expresado claramente la Corte Nacional Electoral (CNE) y el presidente puede partir de la base de que la comunidad internacional respalda esa postura, ante la preocupación que despierta el escenario del separatismo. La Unión Europea, que ofreció sus buenos oficios desde hace tiempo para intentar acercar a las partes, se mantiene cautelosa y no ha enviado observadores al referendo cruceño, que no se reconoce institucionalmente.

Consecuencias de facto

Pero, hacer de cuenta de que nada ha sucedido, no parece un camino apropiado para que Bolivia pueda salir del atolladero. Cerrar los ojos es tan improcedente como la intención de imponer a rajatabla la autonomía cruceña. Según un artículo del periódico suizo Der Bund, de “hecho podría sin embargo cimentar la división económica, política y social del país, y conducir a enfrentamientos violentos”.

El periódico alemán TAZ, de Berlín, hace notar que la concurrencia a las urnas en Santa Cruz tendrá de todos modos importancia. “Si se registra una alta participación y una clara mayoría a favor del ‘sí’, los terratenientes y empresarios en torno al gobernador Rubén Costas acudirán fortalecidos a sostener nuevas negociaciones con Morales”, apunta el rotativo. Lo que está claro es que habrá que negociar.

Ensayo general

Un análisis de la publicación online Telépolis hace notar que las otras tres provincias ‘separatistas’ han acatado el dictado de la CNE, desistiendo por ahora de llevar a cabo sus respectivos referendos, posponiéndolos para el mes de junio. Según el autor del artículo, tal es un proceder meramente táctico. “En Santa Cruz tiene lugar el ensayo general de una puesta en escena largamente preparada”, sostiene, haciendo notar que “sin mediar voto alguno de la población, aparte de Santa Cruz, hace tiempo que Tarija, el Beni y Pando se han declarado autónomos”.

A medida que se van generando hechos consumados, más difícil parece la tarea de tender puentes. Pero esa es la única salida posible a la crisis institucional ya endémica que vive Bolivia. Refundar la república, como quiere Evo Morales, o reestructurarla, como quieren sus adversarios, no será posible sin la búsqueda de consensos. A todas luces son los intereses económicos los que marcan la pauta en esta etapa de la disputa. Pero hay bastante más que eso en juego.