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América Latina

Rousseff nombra nuevo ministro de Deportes

La presidenta brasileña lucha por mantener en pie su debilitada coalición de gobierno negociando cargos. Los seis ministros del PMDB continuarán en el gabinete, desafiando la decisión del partido.

El Gobierno brasileño ratificó este miércoles (30.03.2016) la anunciada salida del ministro de Deportes, George Hilton (en la imagen), e informó que el actual secretario nacional de Deportes de Alto Nivel, Ricardo Leyser, asumirá en forma interina la cartera vinculada a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que comienzan en agosto. A través de un comunicado divulgado por la Presidencia, Dilma Rousseff agradece la dedicación de Hilton durante su estancia en el Gobierno.

Hilton integraba el Partido Republicano Brasileño (PRB) cuando asumió la cartera de deportes en diciembre de 2014. El partido conservador era aliado del Gobierno de Dilma Rousseff, pero abandonó la coalición oficialista a comienzos de mes. Hilton llegó a dejar su partido para mantenerse en el cargo. Rousseff, lucha ahora por mantener unida su coalición de Gobierno, negociando puestos en el Gabinete con los aliados que le quedan mientras algunos de ellos discuten si la abandonan en medio de procedimientos para que la mandataria sea sometida a juicio político.

Continúan las denuncias por Petrobras

Un asesor del ejecutivo dijo que el Gobierno estaba hablando con políticos de partidos aliados para ofrecerles las posiciones que quedarán vacantes, un día después de que el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) anunció su salida de la coalición gubernamental. "La opinión es que podemos revertir la situación con ofertas personales", dijo un asesor que habló a condición de anonimato. "El Gobierno tiene la maquinaria estatal, pero no será fácil", agregó. Sin embargo, los seis ministros del Partido de Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) continuarán, al menos de momento, en sus cargos, desafiando la decisión del partido.

Mientras tanto, la Procuraduría General (Fiscalía) de Brasil presentó este mismo miércoles una denuncia formal por corrupción contra siete parlamentarios y excongresistas del oficialista Partido Progresista (PP), que se ha convertido en el mayor socio de gobierno de Rousseff, por su presunta responsabilidad en los millonarios desvíos de la petrolera estatal Petrobras, informaron fuentes oficiales. La compañía estatal presentó, por su parte, un plan de reestructuración que incluye la eliminación de un 43% de sus cargos directivos. Los 2.279 funcionarios afectados no serán despedidos, pero perderán su estatus de gerente y los privilegios salariales asociados. Pretende así un ahorro de 500 millones de dólares anuales en costes operacionales.

LGC (dpa / EFE / Reuters)


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