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El Mundo

Qatar intenta bajar la tensión y acepta mediación kuwaití

El emir Al Sabah intercederá en el conflicto diplomático, ya lo ha hecho en anteriores crisis del Golfo Pérsico.

En medio de la crisis que enfrenta a los países del Golfo Pérsico, el Gobierno de Qatar ha intentado bajar la tensión que mantiene con los sietes países de esa zona, liderados por Arabia Saudí, al aceptar la mediación que le propuso su homólogo kuwaití, el jeque Sabah Ahmed al Sabah, quien también le recomendó al emir de Qatar, Tamim bin Hamad al Zani, que no se pronuncie públicamente sobre el difícil momento diplomático.

Arabia Saudí, Egipto, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Maldivas y los Ejecutivos alineados con Riad en los conflictos de Yemen y Libia anunciaron este lunes 5 de junio la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Doha, además de una serie de represalias económicas contra el emirato, al que acusan de apoyar a grupos terroristas como los Hermanos Musulmanes, Estado Islámico, y Al Qaeda, eso sin contar las acusaciones que pesan sobre Catar de entrometerse en asuntos internos de los países vecinos para desestabilizarlos.

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Al Sabah, en su rol de interlocutor entre las partes en conflicto, viajó a la ciudad de Yeda, en Arabia Saudí, para reunirse con el rey Salman bin Abdelaziz, aunque se desconocen los detalles del encuentro. Por su parte, los medios saudíes calificaron la visita de "fraternal", en el marco de los esfuerzos de Kuwait, que ya intercedió en 2014, cuando Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Beréin también retiraron a sus embajadores en Doha durante varios meses.

Además de cortar las relaciones diplomáticas, los vecinos del golfo Pérsico han anunciado el bloqueo aéreo y naval a los medios de transporte cataríes, además del cierre de la única frontera terrestre de este país, que linda con Arabia Saudí. Estas medidas tendrán un impacto directo en la economía del pequeño emirato, un país rico en gas pero que depende fuertemente de las importaciones y que muchos de los alimentos que consume llegan a través de la frontera con Arabia Saudí.

Ante las posibles repercusiones económicas si el bloqueo se extiende en el tiempo, Qatar se ha mostrado abierto a solucionar la crisis lo antes posible y el ministro de Exteriores qatarí, Mohamed bin Abdelrahman al Zani, aseguró que no habrá ninguna medida de represalia para no agravar la crisis.

Al Zani consideró en un comunicado oficial que las acusaciones contra Catar, "de ser ciertas habrían sido puestas sobre la mesa" durante la cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo, a la que acudió Donald Trump. En la cita, las relaciones fueron cordiales, pero poco después la agencia de noticias catarí publicó declaraciones atribuidas al emir en las que criticaba a Trump y a los países que "causaron el terrorismo por adoptar una versión radical del islam", refiriéndose a Arabia Saudí. Catar aseguró que su agencia oficial había sido hackeada por un grupo desconocido, pero ese fue el detonante que faltaba para iniciar crisis actual.

MN (efe,dpa)

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