Puente a Sicilia: el megaproyecto de Berlusconi | Política | DW | 31.05.2008
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Política

Puente a Sicilia: el megaproyecto de Berlusconi

El megaproyecto de unir tierra firme con Sicilia con un puente de cuatro km de largo vuelve a la agenda política. Los opositores lo consideran un gigantesco despilfarro.

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Modelo de computadora del súper puente.

Durante dos años, Silvio Berlusconi debió ver cómo su proyecto favorito -el puente colgante más largo del mundo- caía en el olvido. Apenas el político volvió al poder en Roma, el plan por miles de millones de euros para construir un puente sobre el mar desde Calabria a Sicilia volvió al primer plano: en dos años se prevé colocar en el sur de Italia la primera piedra del «Ponte sulle Stretto», llamado «la octava maravilla del mundo» por sus seguidores.

En 2016 tendría que estar listo la obra que haría sombra al Golden Gate y sería más alta que la Torre Eiffel, con casi cuatro kilómetros de largo, por un costo de 6.000 millones de euros (9.000 millones de dólares), para 6.000 vehículos por hora y 200 trenes por día. Los constructores de la mafia ya se frotan las manos, dicen los críticos.

Ya los romanos había soñado con un puente a Sicilia, y también Benito Mussolini quiso encarar el asunto. Varios gobiernos italianos de posguerra fracasaron en este proyecto, que los opositores consideran un increíble desperdicio de dinero.

Argumentan que la isla perdería su carácter, y que sería mejor invertir en la deficiente infraestructura del sur de Italia. Sin embargo, el ministro de Infraestructura, Altero Matteoli, no sólo anunció cuándo rodará el tráfico sobre la faraónica obra, sino que también argumenta: «Es una promesa de la campaña electoral. El puente servirá a toda Italia, pero especialmente a Calabria y Sicilia».

Seis años de disputas

La disputa por la obra ya lleva seis años. Se prevé que pueda resistir sismos de hasta 7,1 grados y que con una extensión libre de 3.300 metros también sobrepase al puente japonés Akashi-Kaikyo, que con 1.991 metros es hasta ahora el puente colgante más largo del

mundo.

En 2002, Berlusconi, quien desde el mes pasado nuevamente está en el poder, inició la obra con un decreto. Se anunció que los trabajos comenzarían en 2006. La megaconstrucción sobre el agua iba a crear 40.000 empleos y el financiamiento sería privado. Sin embargo, luego

Berlusconi perdió las elecciones legislativas. Su sucesor Romano Prodi congeló lo que los críticos ya llamaban el «monumento Berlusconi».

Pero el puente de Sicilia es como el monstruo del lago Ness, que al final siempre vuelve a aparecer. Un poderoso grupo árabe saudí quiere invertir en proyectos de infraestructura italiano, también en el Puente Messina. Los contratos congelados por años aún son válidos, y el gobierno quiere designar a un subsecretario de Estado para vigilar el multimillonario emprendimiento.

Pilares de 382 metros de altura

Probablemente el multimillonario y zar mediático Berlusconi ya no estará en el cargo en caso que realmente se inaugure en 2016 el puente con pilares de 382 metros de altura. Tal vez en ese momento haya podido cumplir otro sueño y acuda como presidente a la inauguración.

«Como sea, la mafia siciliana ya está lista y la 'Ndrangheta calabresa también», escribió el diario romano «La Repubblica». Hay mucho trabajo que en el sur de Italia es especialmente "coordinado" por el crimen organizado: las canteras, el movimiento de tierra, el transporte o la mezcla de cemento.

Sin embargo, el gobierno de Roma mira hacia el futuro. «Nuestros técnicos han construido en todo el mundo», afirma el ministro Matteoli, «ahora les toca hacer algo grande en Italia». Por lo mismo los peajes seguramente serán carísimos.

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