1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Europa

Protestas en Islandia empujan al gobierno al borde de la renuncia

Están en la calle", gritaban los airados manifestantes islandeses a la cara de sus ministros al asaltar uno de sus encuentros; y parecen tener razón.

En la capital del país Reykjavik se considera casi seguro tras la ola de nuevas protestas -al final violentas- por la crisis financiera que el primer ministro, Geir Haarde, tendrá que tirar la toalla, disolver la coalición de gobierno y convocar elecciones adelantadas.

El motivo: los socialdemócratas, sus socios de gobierno, se plegaron a la presión de los manifestantes y se pronunciaron a favor de nuevos comicios en mayo.

Los socialdemócratas tuvieron que aguantar en la noche del miércoles primero los insultos de las personas que entraron en la sala de reunión y después tuvieron que ceder a su exigencia principal de defender la celebración de elecciones. Sólo entonces los manifestantes se alegraron y se retiraron al Parlamento.

Durante la noche, miles de islandeses volvieron a sitiar el edificio del honorable "Althing". Muchos, si se tiene en cuenta que la república isleña cuenta con 320.000 habitantes.

El país no vivió disturbios similares desde su entrada en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en 1949. Los manifestantes exigen que los políticos asuman su responsabilidad por el hecho de que un pequeño grupo de banqueros y especuladores financieros pudieran arruinar a todo un país con su fracasada aventura crediticia. dpa/re/pk