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Alemania

Pro Asyl, en contra de prestaciones en especie a refugiados

Un proyecto de ley evalúa implantar prestaciones en especie en lugar de dinero para los refugiados. Marei Pelzer, de la ONG Pro Asyl, explica a DW porqué está en contra de esta medida.

DW: Según un cambio propuesto en la ley de asilo, los refugiados podrían recibir prestaciones en especie en vez de dinero ¿De qué prestaciones se trata? ¿Qué cambiaría?

Marei Pelzer: Se prevé garantizar unas prestaciones en especie para cubrir necesidades que solo tendría sentido atender con dinero. No se trata de vivienda, alimentación y demás, donde las prestaciones en especie están a la orden del día. Son gastos, por ejemplo, para comunicación, billetes de transporte o anticonceptivos. Por un lado, sería una locura burocrática que el Estado haga las compras para todos los afectados. Además, las necesidades de cada persona son muy diferentes. Algunos compran tabaco para fumar y otros no lo necesitan. Organizar todo eso sería totalmente ajeno a la realidad.

¿Serían un complemento o sustituirían totalmente las prestaciones monetarias?

Marei Pelzer Pro Asyl

Marei Pelzer, de Pro Asyl.

Las prestaciones en especie se concederían, únicamente, en la primera fase de atención. Es lo que se venía haciendo con el alojamiento y la alimentación, pero ahora deberían servir también para otras necesitadas personales durante un periodo de seis meses. Para los que proceden de los Balcanes, incluso durante más tiempo hasta que se les vuelva a expulsar. Es decir, en ese medio año los refugiados no tendrían dinero propio para cubrir sus necesidades. Comparado con lo que se hacía hasta ahora, se agravará la problemática.

¿Quién decidirá qué cosas recibe cada uno? Las necesidades personales son diferentes.

Probablemente, debido al gran número, se determinará de una forma muy pragmática. Me imagino que intentarán hacerlo a través de vales, porque la distribución de productos no se podrá organizar individualmente. Es difícil hacer listas cob los artículos que cada uno necesita y que las autoridades organicen servicios dedicados a realizar las compras. En el caso de los vales, solo habrá cooperaciones con algunas cadenas de supermercados. Entonces, los refugiados no podrán comprar lo más barato, sino que tendrán que hacerlo donde se les indique. Eso reduce el valor de la prestación.

¿Qué dice Pro Asyl de estas prestaciones?

Rechazamos este sistema. Cuando el año pasado, con la reforma de la ley de asilo, se eliminó, creímos que fue un gran avance. Y volverlo a implantar ahora es anacrónico y no tiene sentido. Se trata, únicamente, de una medida de intimidación. El Tribunal Constitucional dijo en su sentencia de 2012 sobre la ley de asilo que las prestaciones sociales no se pueden utilizar como instrumento de intimidación. Y eso es, básicamente, lo que la política pretende ahora: endurecer las condiciones de vida para disuadir a los refugiados. Creemos que es una falta de respeto a la dignidad humana y la Constitución y creemos que no funcionará.

Según una encuesta de la cadena ZDF, el 82% de los alemanes cree que las prestaciones en especie serían mejor que el dinero. ¿Cómo explicar esto?

Desde hace años los políticos responsables, sobre todo el ministro del Interior, han generado animadversión contra los refugiados. Se hace un discurso sobre el mal uso de las prestaciones, que encuentra un terreno fértil entre el pueblo, con explicaciones a medias y fomentando los prejuicios y resentimientos.

Aparentemente, tratarían de aprovecharse del sistema de asilo y el estado social. Pero lo que nadie dice es que tanto las prestaciones monetarias como las en especie son únicamente un mínimo para garantizar la supervivencia. Tal como se hace con la asistencia social alemana: solo lo necesario para vivir. No se trata de lujos. Y lo único que conseguirán con estas prestaciones en especie es más burocracia y más costes.

Marei Pelzer es jefa del departamento Político-Jurídico de Pro Asyl, una Organización no Gubernamental comprometida con la protección y los derechos de los refugiados.

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