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El Mundo

Opinión: Los Estados Desesperados de América

¿Aún es posible detener a Donald Trump rumbo a la candidatura presidencial? En opinión de Ines Pohl, los estadounidenses liberales empiezan a temer que el magnate radical realmente llegue a la Casa Blanca.

La tercera es la vencida. Después de Nuevo Hampshire, en el este, y Carolina del Sur, en el sur, Donald Trump demostró que también es capaz de ganar elecciones primarias en el oeste del país. Con una clara ventaja de más de 20 puntos porcentuales, relegó a Ted Cruz y Marco Rubio, los únicos contrincantes serios, a un segundo lugar.

Todo es posible

Ahora, absolutamente todo es posible. No solo que Donald Trump sea nominado candidato presidencial de los republicanos, sino también que llegue a la Casa Blanca. Y es que Hillary Clinton, la probable candidata de los demócratas, ha cometido demasiados errores en su larga carrera política como para ser considerada un banco seguro.

De ahí que las elecciones en Nevada hayan sido una noche agria para muchos republicanos moderados. Muchos habían esperado que tras el retiro de Jeb Bush de la carrera presidencial sus seguidores fueran a apoyar a Marco Rubio.

Ines Pohl, corresponsal de DW en Washington.

Ines Pohl, corresponsal de DW en Washington.

Pero no fue así. A nivel de contenido esto incluso se puede entender: si bien el senador de Florida es la última esperanza de las fuerzas moderadas, muchas de sus propuestas y puntos de vista son igual de reaccionarios que los de Donald Trump; trátese del papel de las mujeres, la igualdad de derechos para las parejas homosexuales o la prohibición de la tortura. Esta no es la política que representó Jeb Bush y por la que fue apoyado.

El resultado de las elecciones primarias revela mucho sobre el estado en el que se encuentran los republicanos; sobre qué tanto el partido ha girado a la derecha, si un político como Rubio se ha convertido en la esperanza de los moderados.

No obstante, esto no es culpa de Marco Rubio, y tampoco a Donald Trump se le puede reprochar su éxito. Se trata del problema de un partido que durante demasiado tiempo negó la realidad. Que no quiso darse cuenta de qué tan frustrados están sus potenciales electores y de qué tan ávidos de simples promesas populistas y frases machistas.

¿Vía libre para Trump?

El tiempo se agota. Trump y su equipo están en excelente forma y harán todo lo que esté en sus manos para acumular más victorias. Es probable que Donald Trump siga cosechando triunfos en el llamado “supermartes” –día en el que el mayor número de estados celebra elecciones primarias– y que de ahí marche directamente a Washington.

Entre los intelectuales liberales, hay quienes se han empezado a preguntar públicamente si no sería mejor afiliarse al partido republicano para así poder ejercer un poco de influencia. Estos son los Estados Desesperados de América tras la noche de votación en Nevada.

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