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América Latina

Opinión: el fin de la era Correa en Ecuador

Rafael correa termina su mandato. Este ha sido el único presidente ecuatoriano que se dio a conocer en Alemania. Cualquiera que sea el resultado de las elecciones, esto significa el fin de una era, opina Astrid Prange.

Correa es el Comandante de Ecuador. Pero también fuera de su país ha participado en debates políticos. Y así aconsejó durante su visita a Berlín en 2013 a la canciller Angela Merkel a poner menos énfasis en programas de austeridad en Europa y mantener distancia del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El aún presidente ecuatoriano Rafael Corre provoca, polariza y es polémico. Él pasó a ser un héroe en el pequeño país sudamericano, el cual gobierna desde el 15 de enero de 2007. Dos veces - en 2009 y 2013 - fue reelegido con mayoría absoluta.

En las elecciones de este domingo 19 de febrero el economista de 53 años ya no participa. La razón no ha sido del todo clara, posiblemente Correa había intuido poca aceptación de los ecuatorianos. Pero lo que queda claro es que una era política llega a su fin en el país andino.

También en Europa, Correa deja sus huellas políticas - lo cual es inusual en un presidente de Ecuador. En la controversia sobre la conservación del Parque Nacional Yasumi en la Amazonía ecuatoriana, Correa desafió a la conciencia ambiental de Alemania.

El petróleo que queda en el suelo

Hay que recordar que Correa se mostró dispuesto en 2007 a que las reservas de petróleo en el Parque Nacional Yasuní quedaran bajo tierra si la comunidad internacional compensaba por la no explotación. Para el único proyecto internacional de protección del clima los países desarrollados debían pagar 3.6 mil millones de dólares a un fondo.

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Astrid Prange de Oliveira, periodista de DW.

Pero el dinero no llegó completo. Después de difíciles negociaciones, el entonces Ministro de Desarrollo alemán, Dirk Niebel, detuvo en 2009 los pagos a la preparación del proyecto piloto. Ambas partes se echaron la culpa unos a otros por el fracaso.

Con esta disputa, Correa se sintió reivindicado en su crítica al capitalismo y que la protección al medio ambiente de los países industriales no es más que solo palabras. El Gobierno alemán, sin embargo, no confiaba en las promesas del Gobierno ecuatoriano de no extraer petróleo.

Más petróleo, menos dinero

Desde septiembre de 2016, el petróleo en el Parque Nacional Yasuní es extraído por empresas chinas. Las fuentes de petróleo en Ecuador seguían produciendo. Pero los ingresos no. Desde la caída de los precios del petróleo, los ingresos en su exportación se redujeron en un 40 por ciento.

Pero eso no es todo. En abril de 2016, Ecuador sufrió un terremoto. Esta tragedia dejó al país en la ruina. Las perdidas en bienes y mercancías alcanzaron el valor del 2 por ciento del producto bruto interno. Y en 2016 se contrajo el rendimiento de la economía en un 1,7 por ciento. Con el fin de financiar la reconstrucción, Correa decidió introducir un impuesto sobre el patrimonio

Equilibrio amargo

La crisis del petróleo y el terremoto pararon los años de bonanza de Ecuador. Y con ello se veía amenazado el legado político de Correa: el éxito en su lucha contra la pobreza. Esta se redujo entre 2007 y 2014 de 37 al 22 por ciento -gracias a los programas sociales del Gobierno.

Sin embargo, de la "Revolución ciudadana" y el concepto del "Buen Vivir” casi nadie habla en la campaña electoral, pero si de corrupción. De acuerdo con informes de la prensa local, el hermano de Correa habría dicho que la campaña electoral de 2006 fue financiada con donaciones de la constructora brasileña Odebrecht.

De este modo, Correa sale del Palacio de Gobierno ya no como héroe, sino como un presidente con un lado oscuro. Su sucesor, que probablemente no se fije hasta después de la segunda vuelta electoral en abril, tiene la difícil tarea de defender los logros sociales de la "revolución ciudadana" en medio de la crisis económica y la recesión. Quizá el siguiente jefe de Estado tenga que trabajar nuevamente junto al FMI, a pesar de las críticas de Correa.