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América Latina

"No abandonamos a nadie"

Son ángeles modernos: día y noche en el trabajo o la vida privada, los brigadistas de paz acompañan y protegen a defensores de derechos humanos colombianos.

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Activistas pro derechos humanos, atrapados entre los frentes de combate.

Colombia será probablemente el único país latinoamericano que cumpla con las metas del milenio más importantes de la ONU: reducir la pobreza a la mitad hasta el 2015 en comparación con las tasas imperantes en el 2000. Pero las estadísticas describen la realidad sólo de forma parcial. Casi la mitad de la población colombiana vive por debajo del umbral de la pobreza, salir del círculo vicioso de criminalidad, violencia, narcotráfico y corrupción no es fácil, como tampoco poner fin a la guerra civil entre Estado y guerrilla. En este contexto el trabajo de los defensores de los derechos humanos resulta muy peligroso y muchas veces es sólo posible bajo la protección internacional.

Compañía continua

PBI Enedina

La presencia de pbi ayuda a salvar vidas.

"Somos los ojos de la comunidad internacional" – bajo este lema trabaja la organización de derechos humanos Peace Brigades International (pbi). Desde 1994 pbi se encuentra en Colombia y protege a activistas de derechos humanos mediante su presencia. Abogados, representantes agrícolas y miembros de organizaciones no gubernamentales se encuentran bajo su protección. Los brigadistas los acompañan en todo momento, cuando van de compras, cuando acuden a restaurantes o a su trabajo diario, siempre hay un brigadista de pbi con ellos. Desde 1994, ninguna de las personas que ha tenido protección por parte de pbi ha registrado daños, lo cual avala la eficacia del programa.

33 de estos ángeles guardianes de Europa y de Estados Unidos trabajan en Colombia, divididos en cuatro equipos en Bogotá, Barrancabermeja, Urabá y Medellín. Uno de ellos es el politólogo Peter Biermann, que forma parte del equipo de Medellín desde hace dos años. "No tengo una rutina diaria", explica. Por una parte se ocupa de analizar la prensa, buscando información sobre las condiciones de seguridad en el país. En estos días de trabajo de oficina se dedica también a realizar todo tipo de tareas burocráticas así como intercambio de información con organizaciones asociadas.

Trabajar entre dos frentes

Pero tanto él como sus colegas viajan mucho, cuando deben acompañar a representantes de organizaciones de derechos humanos en sus giras al campo. Estos viajes requieren preparativos detallados. "Antes de partir hacemos una análisis de riesgo del territorio al que vamos a dirigirnos. Nos informamos con los militares y la policía pero también con otras ONGs y la ONU, que trabaja en esa área, sobre la situación concreta en la región", explica Peter Biermann. Para reducir el riesgo de las comitivas deben tomarse otro tipo de medidas de seguridad adicionales. "Poco antes de salir informamos a las autoridades competentes así como a nuestras embajadas sobre nuestro trayecto de ruta, sobre los integrantes del convoy y sobre las fechas en las que está programado llegar a los diversos puntos".

Aunque la vida en las grandes ciudades colombianas se ha vuelto más segura, en el campo la lucha armada entre la guerrilla de izquierda y los militares sigue su curso. Los abogados dedicados a los derechos humanos y los representes de organizaciones no gubernamentales quedan atrapados muchas veces entre los frentes de combate. "En este contexto resulta muy difícil moverse, especialmente porque a las partes en conflicto no les interesa mucho que se publiquen las violaciones de los derechos humanos", explica Peter Biermann. "Las represalias van desde amenazas de muerte hasta asaltos y ataques físicos". En muchas ocasiones se registran robos de datos de las computadoras en las oficinas de las organizaciones."

El estado es parte del problema

La presencia de pbi en Colombia cuenta con el auspicio de la Vicepresidencia. Pero en muchas ocasiones el Estado es parte de la amenaza y violación de los derechos humanos. Entre las víctimas se encuentran también abogados del Colectivo José Alvear Restrepo en Bogotá, una organización de abogados que goza de gran renombre tanto en Colombia como en las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA) que ha caído en la mira del servicio secreto DAS.

Como se descubrió hacia finales del mes de abril, el colectivo de abogados se encuentra desde hace cinco años bajo la mira y observación del servicio secreto DAS. Esta noticia alarmó a pbi. "Nos preocupa especialmente el hecho de que DAS pasara información sobre los abogados a grupos paramilitares," dice Bierman. El escándalo activó a las autoridades de justicia colombianas. El Tribunal Supremo ha pedido ala intervención de la ONU y de la Organización de Estados Americanos.

Presión internacional

Kolumbien Rebellen Indios

Cada vez más personas buscan la ayuda de pbi.

Pero pbi no encuentra siempre apoyo para la protección de los activistas de derechos humanos. "Cuando no contamos con el apoyo de las autoridades colombianas necesitamos presión internacional". Peace Brigades International cuenta con una red de contactos bien estructurada, explica Peter Biermann: "Contamos con gran apoyo por parte de nuestras embajadas. También organizaciones internacionales, políticos y parlamentarios, así como otras autoridades en Europa y Estados Unidos, son nuestros socios. Estas instancias pueden crear la presión política necesaria para que las autoridades colombianas garanticen la protección de los activistas pro derechos humanos."

Pero el trabajo internacional se dificulta por el hecho de que la política de mano dura del presidente Uribe contra la guerrilla izquierdista goce de tanta popularidad en Estados Unidos y en Europa. Así la canciller alemana, Angela Merkel, alabó "la mejora de las condiciones de los derechos humanos en Colombia" y apoya su curso duro en contra de las organizaciones guerrilleras de izquierda. A fines de enero ambos políticos acordaron en un encuentro en Berlín reforzar el trabajo económico entre Colombia y Alemania. La riqueza de materias primas hace que este país sea muy atractivo para empresas internacionales.

Capacidad limitada

En Colombia la riqueza de materias primas es para muchos una maldición. Entre aquellos que acuden a pbi en busca de ayuda se encuentran en creciente medida comunidades enteras que han sido desplazadas de sus tierras ante el avance de consorcios internacionales presentes en estas regiones ricas en materias primas. Pero los cuatro equipos de Peace Brigades International no pueden aceptar todas las peticiones de ayuda. "Desgraciadamente tenemos que rechazar muchos pedidos por falta de capacidad, no podemos garantizar con los medios a nuestra disposición una organización adecuada y responsable", lamenta Peter Biermann.

Autor: Mirjam Gehrke

Editor: Emilia Rojas

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