1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Lula, a la espera de su ingreso en prisión

6 de abril de 2018

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha pasado la noche en el sindicato metalúrgico de Sao Bernardo do Campo, en Sao Paulo, a la espera de su inminente encarcelamiento.

https://p.dw.com/p/2vanj
Imagen: picture alliance/dpa/L. Barrilari

Luiz Inácio Lula da Silva pasó la noche acompañado por sus aliados políticos y la militancia. El expresidente de Brasil (2003-2010), condenado a 12 años de cárcel por corrupción, se recluyó en la sede del sindicato metalúrgico del que fue presidente y tan sólo realizó un breve saludo a sus partidarios desde una de las ventanas del edificio.

El exmandatario está "tranquilo" y con la seguridad de que "los justos" vencerán, confirmó uno de sus asesores.

Lula estuvo acompañado dentro del sindicato por amigos y aliados políticos con los que conversó parte de la noche, aunque fuera del predio era esperado por centenas de manifestantes, muchos de los cuales pasaron la noche en vela.

A primera hora de la mañana se registraron algunas peleas entre manifestantes y un grupo de personas intentó entrar a la fuerza en el edificio donde se encuentra Lula, llegando a romper una de las puertas, confirmó el sindicato.

Algunos militantes llegaron incluso a amenazar a la prensa, a la que acusaron de "golpista", pero fueron frenados por otros simpatizantes.

Cientos de partidarios de Lula se concentraron por la noche en las puertas del sindicato para denunciar la prisión del exgobernante, pero con la luz del día tan solo quedaban algunas decenas.

No obstante, los organizadores esperan que lleguen más militantes a lo largo del día a Sao Bernardo do Campo.

Lula tiene hasta las 17.00 horas (20.00 GMT) de este viernes para entregarse ante la Policía Federal de la ciudad de Curitiba, después de que el juez Sergio Moro decretara el jueves su prisión inmediata para cumplir condena.

El exjefe de Estado fue condenado en 2017 por Moro a 9 años de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero por haber recibido beneficios que se habrían materializado en un apartamento en la playa a cambio de favorecer a una constructora con contratos públicos durante su gestión.

La pena fue ratificada y ampliada a 12 años por el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre el pasado 24 de enero.

La defensa de Lula intentó frenar su prisión con un habeas corpus presentado ante el Supremo, pero el recurso fue denegado esta misma semana en una ajustada votación por 6 votos a 5, y, casi automáticamente, el juez Moro decretó su prisión.

Lula, quien lidera con ventaja todas las encuestas de intención de voto en las próximas presidenciales, ha atribuido su prisión a una "persecución política" que busca apartarle de la carrera electoral de cara a los comicios del próximo 7 de octubre.

CP (efe, dpa)