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Curiosidades

Llamadas a ultratumba

“Ángel móvil” se llama el invento desarrollado para mantener contacto durante el periodo de luto con los seres queridos que han pasado a mejor vida.

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"No contestas mis llamadas, así que vine personalmente".

Lástima, éste no es un invento que permita comunicarse con nuestros seres queridos en el más allá. El invento es más mundano y más bien un placebo psicológico para aquellas personas que requieren “apoyo especial” para la época de luto. Para los que no han podido presentarle el último adiós al difunto el día del entierro o no gustan de hacer visitas al cementerio o simplemente no cuentan con la fuerza y energía requeridas para esta visita.

¿Y si le contestan?

Jürgen Bröther desarrolló un teléfono móvil para mantener contacto virtual con los difuntos. La idea surgió de una necesidad personal. No le gustaba hablar con su madre difunta en el cementerio. Para crear la fantasía de comunicación desarrolló un móvil que consta del aparato telefónico, una batería de alta capacidad y un audífono. El teléfono se entierra junto con el ataúd, creando la fantasía de cercanía al muerto.

Una idea que a no pocos parecerá macabra y bastante descabellada, pero que por lo visto cuenta con mercado potencial. A poco de dar a conocer su invento, el alemán de Osnabrück ha vendido tres ejemplares de su “ángel móvil” que lo único que tiene de celestial es el precio. Cada aparato cuesta la friolera de 1.500 euros, unos 1.953 dólares. Una inversión cara si se toma en cuenta que al otro lado de la línea telefónica no contestará nadie, esperemos.

Pasarán más de 1000 años

Desde el punto de vista técnico, el nuevo invento tiene un lado positivo.

Erfinder des so genannten Telefonengels Jürgen Broether

Jürgen Bröther y su "ángel móvil".

La batería para el teléfono móvil dura cerca de un año y es posiblemente la más fuerte que existe en el mercado. Cuenta con un tiempo de conversación de 200 horas y tiempo de espera de todo un año. Es sin embargo también la batería de móvil más grande del mundo, pues la caja impermeable mide 21 por 9 centímetros. La conexión telefónica se da inmediatamente, es decir, no suena sino que se activa directamente, una función usual en los móviles modernos.

Por lo visto el inventor del “ángel móvil” no está pensando mantener contacto con su madre eternamente, pues ofrece a los compradores del teléfono rembolsarles 50 euros si después del periodo de luto devuelven el aparato. El de la muerte es sin duda un tema serio, pero permítase la pregunta: ¿No sería más ecológica, económica y sensata la comunicación mental con nuestros muertos?

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