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Economía

Licitaciones petroleras en México, un proceso largo y difícil

La apertura petrolera en México apenas comienza. El proceso es difícil y requiere aprendizaje, dice experto. Los bajos precios del petróleo son una de las dificultades a las que deberá enfrentarse el gobierno mexicano.

El pasado 15 de julio quedaron atrás ocho décadas de monopolio estatal en la industria del petróleo en México. Ese día se adjudicaron dos de los 14 bloques petroleros en licitación tras la primera convocatoria abierta a firmas privadas para la exploración y explotación de hidrocarburos en aguas someras. El sector petrolero mexicano se abría así por primera vez desde 1938.

Pero la participación en dicho concurso en la llamada Ronda Uno, que en total comprenderá 169 bloques a concurso, fue por debajo de lo que esperaban las autoridades mexicanas. Solo dos de las 14 áreas licitadas fueron adjudicadas, y al mismo postor: el consorcio conformado por las empresas Sierra Oil & Gas, Talos Energy y Premier Oil PLC.

El presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Juan Carlos Zepeda, dijo en rueda de prensa posterior que la baja participación de posibles empresas privadas en la licitación se debió en parte a los bajos precios del petróleo (ver gráfica).

Pero la primera convocatoria abierta a participar en la industria petrolera mexicana es apenas el primer eslabón de una larga cadena. La segunda convocatoria de esta ronda se compone de nueve campos con reservas certificadas, y ya se anuncia la tercera fase, que consta de 26 campos terrestres.

“El proceso va a ser muy difícil, porque las condiciones del mercado no son buenas”, dice a DW desde la Ciudad de México Davis Shields, director general de la revista especializada Energía a Debate. Sin embargo, aclara el experto, se trata de un proceso largo que apenas comienza y en el que aún hay oportunidades de mejoría.

Pemex se asegura reservas probables

Además de la Ronda Uno, en agosto de 2014 se presentaron los resultados de la Ronda Cero, que arrojó la concesión para Pemex del 83 por ciento de las reservas petroleras probables del país. Con este resultado, se espera que Pemex quede en condiciones de mantener el ritmo de producción de crudo, que en general ha registrado un retroceso a lo largo de los últimos años.

Parte del complejo petrolero Ku-Maloob Zaap, en aguas mexicanas

Parte del complejo petrolero Ku-Maloob Zaap, en aguas mexicanas

“Será difícil que Pemex mantenga los niveles de producción en el corto plazo porque está invirtiendo menos, y todavía no ha concretado las asociaciones con empresas internacionales. A largo plazo la esperanza es que se incorporen nuevos actores a la industria petrolera mexicana, y por diversas vías, de manera que se pueda aumentar la producción”, dice David Shields.

Los proyectos de la Ronda Cero abarcan zonas de tierra y aguas poco profundas, en las cuales la empresa mexicana posee amplia experiencia y no requieren una inversión tan cuantiosa.

El factor externo

“La situación de los mercados internacionales del petróleo es adversa”, dice Shields. “Además, hay una nueva conciencia en el mundo de que tiene que surgir un nuevo panorama energético con nuevos combustibles y nuevos tipos de energía más limpios”. Algunas partes del proceso de exploración petrolera ya no son rentables con el actual nivel de precios, pero otras lo siguen siendo, precisa el especialista en asuntos energéticos.

“En México tenemos yacimientos que son muy rentables, y otros que no lo son con las cotizaciones actuales. Uno de los retos de la Ronda Uno y de las rondas futuras consistirá precisamente en ofrecer yacimientos de mejor calidad, para dar una perspectiva de ganancia a los participantes”.

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