1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Europa

Las misiones de paz ante la sentencia de Srebrenica

La experta en derecho internacional Erika de Wet explica lo que significa el juicio de Srebrenica para las misiones de paz de la ONU.

¿Qué impacto tiene sobre las misiones de paz de los cascos azules el reciente fallo de la Corte de La Haya, que le asigna al Estado neerlandés parte de la culpa en el asesinato de refugiados bosnios en Srebrenica?

Primero hay que destacar la peculiaridad del caso de Srebrenica. Los soldados holandeses estaban bajo la cadena de mando de las Naciones Unidas hasta que Holanda canceló su participación en la misión UNPROFOR. Muchas de la demandas contra las tropas holandesas de la ONU en Bosnia tenían relación con decisiones militares que eran parte de la misión. Tales quejas fueron rechazadas porque la corte no podía hacer frente a demandas contra la ONU.

En un momento dado se abortó la misión. El gobierno holandés decidió proteger a sus soldados y retirarlos de Bosnia, mientras los serbobosnios avanzaban.  A partir de entonces, los soldados holandeses y sus mandos tenían el "control efectivo”, tal y como se dice en derecho internacional. Ejercitaron de forma independiente ese tipo de control en el campamento de la ONU desde donde después saldrían los refugiados bosnios que fueron asesinados.

Al participar en la clasificación de hombres y niños a manos de fuerzas serbias, y con ello en su posterior asesinato,  ¿se convirtieron  los soldados holandeses y su Estado en culpables?

Exacto. Según el tribunal, el 12 de julio de 1995 los mandos holandeses sabían lo que iba a pasar con los refugiados masculinos de Bosnia.  No se pudo demostrar que ya supiesen antes lo que iba a suceder y porqué había grupos determinados de personas que desaparecían de los autobuses. Pero a partir del 12 de julio sí estaba claro.

Erika de Wet, experta en derecho internacional.

Erika de Wet, experta en derecho internacional.

A la mañana siguiente, el 13 de julio, los serbobosnios llegaron al campamento. Comenzaron  separar a mujeres y niñas entre el grupo que iba a subir a los autobuses. El tribunal comprobó que los soldados holandeses habían participado. De alguna forma, organizaron a los refugiados para que los serbobosnios pudiesen separar fácilmente a hombres y niños. Según el tribunal no deberían haberlo hecho. Además, deberían haber informado a estos hombres del destino que posiblemente les esperaba si subían a esos autobuses.

¿En qué ha basado el tribunal su decisión?

Fue una violación del derecho internacional en contra de la Convención Europea de Derechos Humanos y en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Se trata del derecho a la vida, de la prohibición de la tortura y la degradación de la persona. En estos casos, el Estado tiene obligación de cumplir y evitar que la gente se enfrente a situaciones de tortura o muerte arbitraria.  Solo se refiere a personas que estén bajo su "control efectivo”. Es decir, las que están bajo su jurisdicción o, como entonces, en un campamento donde el propio Estado es responsable de la toma de decisiones y no la ONU.

Entonces el fallo de Srebrenica trata básicamente de una conducta culpable fuera del marco de la ONU. ¿Qué pasaría si se produjese en el marco de una intervención de Naciones Unidas?

Generalmente rige un acuerdo con el país que envía las tropas. Conductas como abusos sexuales o similares deberían ser castigadas por el mismo país emisor. Por ejemplo, Sudáfrica tiene el mayor número de tropas de paz en África y cuando se trata de conductas punibles se activa al fiscal sudafricano correspondiente. El Estado que envía las tropas está obligado a perseguir a soldados que violen el derecho nacional. La ONU es consecuente con eso. Sobre todo, entre países que no exigen responsabilidades a sus fuerzas. Tales países no deberían estar capacitados para participar con sus tropas en misiones de paz.

Esa es la teoría. ¿Y la práctica?

Soldados holandeses en Srebrenica (1994).

Soldados holandeses en Srebrenica (1994).

Por regla general, la ONU siempre tiene este tipo de acuerdos con países que envían tropas. El problema viene porque muchos fracasan a la hora de hacer cumplir los acuerdos y no obligan a sus soldados a rendir cuentas.  A veces, algunos  sistemas legales no están suficientemente desarrollados y no son fiables. Eso era un gran problema y por eso ahora se les amenaza con limitar su capacidad para enviar tropas de paz si no actúan. Eso conllevaría consecuencias financieras para los países correspondientes.

¿Qué pasa con la responsabilidad de la ONU si esos Estados miembros no aceptan la suya propia?

Como casi todas las organizaciones internacionales, la ONU tiene inmunidad frente a los tribunales nacionales. Hay razones para ello, como el hecho de tener que trabajar en situaciones difíciles. Temen las represalias y que no les permitan hacer libremente su trabajo. En principio, basta con enviar una demanda a Naciones Unidas argumentando que la ONU ha violado sus obligaciones. Por ejemplo, cuando hay malos tratos en los campamentos.

Sin embargo, cuando se trata de su obligación de protección ante el derecho internacional, la ONU actúa con cautela. Hubo avances en los últimos años y no sería justo decir que la ONU no se toma este tema en serio, pero es difícil actuar jurídicamente contra la organización. Además, los que están en tales campos de refugiados son frecuentemente personas vulnerables, a veces analfabetas, que no están en situación de defenderse cuando existen abusos por parte de los soldados. En este caso, la responsabilidad de la ONU tiene muchos vacíos.

¿Llevará este veredicto de Srebrenica a una mayor reflexión sobre los procesos judiciales contra las fuerzas de paz?

Sería difícil saber cuántos países africanos y asiáticos actúan contra sus propios soldados de la ONU por comportamientos indebidos. Sin duda, la decisión se tomará en cuenta y eso ya es un avance. Pero no creo que estos países deban temer nada. El caso de Srebrenica es un caso especial en el que ya ni siquiera existía una cadena de mando de la ONU.

Erika de Wet es profesora de Derecho Internacional e Igualdad en la Universidad de Pretoria e imparte también clases en las universidades de Zúrich y de Bonn.

DW recomienda