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América Latina

"La UE aspira a un acuerdo amplio de libre comercio con el Mercosur"

El relanzamiento del Mercosur en la cumbre en Mendoza abre nuevas perspectivas para un acuerdo final de libre comercio con la UE.

Los gobiernos de Francia y de Argentina, reunidos el 8 de julio pasado fuera de la agenda de la cumbre del G20, en Hamburgo, volvieron a constatar que el mayor problema para un acuerdo UE-Mercosur radica en que el sector agrícola francés se niega a competir con productos sudamericanos. Ese panorama se repite en varios países europeos. Ganaderos y agricultores de Irlanda, Francia, Polonia, Austria y Grecia, por nombrar solo algunos de una larga lista, protestaron en mayo de este año contra un acuerdo que, según ellos, podría hacer peligrar su subsistencia si da lugar a un aumento de las cuotas de acceso para materias primas como, por ejemplo, la carne del Mercosur.

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UE: acuerdo con Mercosur es una "ventana de oportunidades"

Ahora, la ofensiva proteccionista del presidente de EE. UU., Donald Trump, hizo que la UE apretara más el acelerador para modernizar el acuerdo de comercio existente con el bloque sudamericano. Los anuncios de Trump podrían incluso dar nuevo ímpetu al Mercosur para afianzar su integración y afinar los detalles finales de un acuerdo de libre comercio con el bloque comunitario europeo, cuyas tratativas ya llevan 16 años. "Lo que es seguro es que ambas partes quieren negociar seriamente con el objetivo de que se concrete el acuerdo. Pero aún está por verse cuándo se producirá el salto. La UE aspira a un acuerdo de libre comercio amplio y moderno, y eso es lo que quieren también las empresas alemanas", dijo el Dr. Mark Heinzel, director del Departamento para Latinoamérica de la Cámara Alemana de Industria y Comercio, en Berlín, en entrevista con Deutsche Welle.

Mark Heinzel, director del Departamento para Latinoamérica de la Cámara Alemana de Industria y Comercio (IHK).

Mark Heinzel, director del Departamento para Latinoamérica de la Cámara Alemana de Industria y Comercio (IHK).

El encuentro entre Emmanuel Macron y Mauricio Macri fue uno de los acercamientos en un diálogo que sigue siendo difícil. Si bien esas conversaciones no pondrán fin al rechazo a las concesiones arancelarias que podrían obtener los productos sudamericanos para ingresar al mercado de la UE, sí representa un paso más  en el proceso. "La UE y el Mercosur están unidos estrechamente a nivel económico desde siempre.

En especial, Brasil es el socio comercial tradicionalmente más importante en América Latina. Las relaciones económicas con Argentina vuelven a cobrar impulso desde la liberalización de la política económica y desde la solución, en gran medida, de la problemática de los holdouts, hace casi dos años. Paraguay también está mejorando su imagen y se está convirtiendo poco a poco en un emplazamiento industrial competitivo", afirma Mark Heinzel.

Delegación del Mercosur en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo. (2014).

Delegación del Mercosur en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo. (2014).

La UE, tercer mayor socio comercial del Mercosur

La Unión Europea, con 750 millones de consumidores, fue en 2016 el tercer mayor socio comercial del Mercosur y de los países del Caribe, con más de 235.000 millones de dólares en negocios bilaterales. El Mercosur reúne el 80 por ciento del PIB de Sudamérica y es una puerta hacia 250 millones de clientes. En comparación con la UE, América Latina registró en 2015 un volumen de negocios de 241.000 millones de dólares con China y de 689.000 millones de dólares con EE. UU.

Dos tercios de los bienes que importa la UE desde América Latina son materias primas, incluyendo productos vegetales y minerales, alimentos y tabaco, y conformaron un total de aproximadamente 70.000 millones de dólares en 2014. Un 87 por ciento de las exportaciones de la UE a través del Atlántico son bienes de manufactura (productos químicos, maquinaria y vehículos, entre otros), por un valor total de cerca de 107.000 millones de dólares, también según cifras de 2014.

Dentro de la UE, Alemania y España son los mayores exportadores a la región, con un 40 por ciento de todas las exportaciones a América Latina, mientras Holanda es el principal importador, con un 18 por ciento de las importaciones de la UE. Del otro lado, Brasil y México se llevan más de la mitad de todas las operaciones comerciales con el bloque europeo.

Macri y Temer en Buenos Aires.

Macri y Temer en Buenos Aires.

Cumbre en Mendoza da lugar al optimismo

Pero el Mercosur, la sexta economía del mundo, no cuenta aún con una entrada fluida de sus productos al mercado europeo. La causa son las barreras existentes, principalmente los aranceles y los complejos y largos procesos de certificación y protección de productos. El Mercosur paga 4.000 millones de euros en aranceles para poder exportar, y eso es un obstáculo al que se enfrentan las intenciones de los diferentes gobiernos latinoamericanos de concretar la entrada al mercado de la UE.

Las relaciones entre la UE y el Mercosur están regidas por un Acuerdo Marco Interregional de Cooperación, que entró en vigor en 1999. Adicionalmente, la UE sostiene con algunos países del Mercosur acuerdos bilaterales de cooperación. Las negociaciones entre ambos bloques se reiniciaron en mayo de 2010, con una pausa en 2012 y una nueva ronda en octubre de 2016 y en marzo de 2017. Ahora, en un relanzamiento que deja paso al optimismo, los jefes de Estado y de Gobierno de los cuatro principales países del bloque económico se reúnen en Mendoza, Argentina, este 21 de julio.

Un acuerdo UE-Mercosur es una "ventana de oportunidades", dijo la comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malmström, a comienzos de julio en Madrid . Sin embargo, el Mercosur no está en su mejor momento. La crisis golpea duramente a Venezuela, miembro suspendido del bloque, y hace temblar a Brasil, que asume la presidencia semestral rotativa el 21 de julio próximo, y cuyo jefe de Estado, Michel Temer, está bajo sospecha de corrupción. "No veo que la crisis en Venezuela ni la que afecta a Brasil influyan de manera directa en las negociaciones entre la UE y el Mercosur", señaló Heinzel. Según él, Venezuela dijo desde un principio que no participaría en dichas conversaciones, "y esa postura no ha cambiado". "Brasil, independientemente de su crisis de gobierno, está interesado en una mejor conexión dentro del mercado mundial", añadió. "La concentración de los últimos años exclusivamente hacia el mercado interno no ha funcionado. Y esto también los brasileños lo tienen claro".

Alemania, entre otros países de la UE, están interesadas en concretar un acuerdo de libre comercio con el Mercosur.

Alemania, entre otros países de la UE, están interesadas en concretar un acuerdo de libre comercio con el Mercosur.

Argentina y Brasil, socios de peso de la UE

Desde comienzos de este año, Argentina y Brasil vuelven a la apertura mutua de sus mercados en el marco de reformas económicas para poner fin a políticas peronistas y petistas.

El volumen de negocios conjunto sufrió una baja de cerca de 18.000 millones de dólares desde 2011, y tanto Macri como Temer quieren dinamizar el intercambio entre ambos países e incluso crear una agencia que unifique las normas técnicas y sanitarias para aumentar los flujos comerciales al reducir barreras para importaciones y exportaciones. "El Mercosur y la UE son de suma importancia el uno para el otro. Argentina y Brasil son mercados grandes y bien desarrollados. Las relaciones comerciales y económicas son estrechas. Ambos países son importantes lugares de inversión para las empresas europeas, y, en especial, para las alemanas", subrayó Mark Heinzel.

Autora: Cristina Papaleo (VT)

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