La Semana Santa, fuente de esperanza | Sociedad | DW | 30.03.2013
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Sociedad

La Semana Santa, fuente de esperanza

Desde la perspectiva cristiana, la Semana Santa conmemora eventos históricos de relevancia universal para la humanidad. Un experto alemán explica el sentido de esta fecha.

Las grandes festividades de las comunidades cristianas giran en torno a la vida de Jesucristo, fundador de su religión. Las de mayor relevancia tienen lugar durante el Viernes Santo, cuando se conmemora su muerte, y durante el Domingo de Pascua, cuando se celebra su resurrección. La fiesta más importante para los cristianos alemanes es la de la Navidad, que recuerda el nacimiento de Jesús de Nazareth –la transformación de Dios en un ser humano– con alegres rituales, unos más espirituales que otros; pero la Semana Santa es considerada como el período más propicio para reflexionar sobre el significado de los sucesos que marcaron su biografía.

En otras épocas, el Viernes Santo era el día festivo principal en el calendario de la Iglesia evangélica. Hoy por hoy, todas las confesiones cristianas tienden a coincidir en que tanto la fecha que evoca la muerte de Cristo en la cruz como el Sábado Santo están articulados de manera inquebrantable con el Domingo de Resurrección. “Quien sólo festeja el Viernes Santo incurre en un acto lamentable. Yo tengo que festejar también el Domingo de Pascua porque, si no lo hago, entonces tampoco he festejado correctamente el Viernes Santo”, sostiene Ulrich Lüke, profesor de Teología Sistemática y Biología en la Escuela Técnica Superior de Aquisgrán.

Cristianos ortodoxos recrean el calvario de Jesucristo en Jerusalén.

Cristianos ortodoxos recrean el calvario de Jesucristo en Jerusalén.



Fuente de esperanza

El teólogo llama a no perder de vista el sentido de la Navidad: ella marca el comienzo de un ciclo que debe ser valorado como un todo. “Lo que empieza en Navidad –la encarnación de Dios, su transformación en un ser mortal– y culmina el Viernes Santo –el dolor y la última consecuencia de su condición humana– debe considerarse en conjunto”, señala Lüke. “¿Qué clase de solidaridad habría demostrado Jesús con la debilidad de la especie humana y la finitud de sus vidas si hubiera usado su poder para librarse del suplicio de la cruz?”, pregunta el experto, especializado en las relaciones entre las ciencias naturales y las cuestiones de la fe.

“De ahí que la Semana Santa –y ante todo los días sobre los que hemos hablado– abran nuevas perspectivas”, dice Lüke, haciendo referencia a la sensación de esperanza que sienten muchos cristianos al cavilar sobre los eventos históricos aludidos durante el Triduo Pascual: Viernes y Sábado Santo, y Domingo de Gloria. “El mensaje implícito en la resurrección de Jesucristo es que esta vida, que conocemos en su finitud y materialidad, no es lo último que vamos a ver”, explica el teólogo. En otras palabras: para los cristianos, estos días festivos abren una dimensión que va más allá de la vida sobre la Tierra y de la propia muerte.

Autores: Klaus Krämer / Evan Romero-Castillo
Editor: Diego Zúñiga

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