La piedra en el zapato de Guardiola | Deportes | DW | 03.11.2014
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Deportes

La piedra en el zapato de Guardiola

El éxito deportivo le ha permitido a Pep Guardiola hacer del Bayern un club que se ajusta a sus conceptos como un traje hecho a la medida en el que solo desentona un hombre considerado “el mejor en su campo”: el médico.

Pese a no ser jugador, entrenador, o directivo, Hans Wilhelm Müller-Wohlfahrt es visto como uno de los fundamentos sobre los cuales el Bayern Múnich construyó el palacio que habita hoy en la cumbre del fútbol internacional. Él es el médico que desde 1977 ha velado por la salud y el bienestar de todas las estrellas que han pasado por el equipo.

El doctor Müller-Wohlfahrt, una de las más prestigiosas figuras de la medicina deportiva en Alemania y el mundo, no solo es el más antiguo funcionario del club en la actualidad, también es el único con el que el entrenador Pep Guardiola tiene abiertas diferencias que aún no consigue salvar.

El contacto con la historia

Las diferencias de Guardiola con Müller-Wohlfahrt han cobrado ribetes simbólicos pues mientras uno es considerado como testigo y parte de la transformación histórica del Bayern, el entrenador representa el éxito del momento y la promesa de un futuro aún más glorioso.

Hans Wilhelm Müller-Wohlfahrt llegó al Bayern cuando el club vivía un periodo de cambio muy parecido al actual. En 1977, año en el que el médico empezó a trabajar en Múnich, el equipo estaba cerrando una era triunfal y se preparaba a empezar otra guiado por la mano de Uli Hoeness, un exjugador al que él atendió, y al que luego acompañaría durante más de tres décadas.

Primero como gerente deportivo, y luego como presidente de la institución, Hoeness reformaría desde sus cimientos al Bayern hasta convertirlo en un club modelo del fútbol internacional. Durante todo el tiempo que duró ese proceso, el médico trató y curó a sus estrellas: Lothar Matthäus, Oliver Kahn, Karl-Heinz Rummenigge, Mehmet Scholl, Arjen Robben, Franck Ribéry, Manuel Neuer y Philipp Lahm son apenas un par de ejemplos.

Giovanni Trapatoni, Udo Lattek, Otto Rehhagel, Louis van Gaal, el campeón del mundo Franz Beckenbauer, el campeón de la Champions League Otmar Hitzfeld, y el entrenador que ganó el triplete, Jupp Heynckes, declararon siempre estar satisfechos con el trabajo de Müller-Wohlfahrt. De los 23 entrenadores que el médico ha visto pasar por Múnich solo dos han puesto en entredicho su eficiencia: Jürgen Klinsmann y Pep Guardiola.

Müller-Wohlfahrt renunció al Bayern en noviembre del 2008 por diferencias con Klinsmann, a quien la disputa con el médico le costó el respaldo de las directivas del club que cinco meses más tarde lo despedirían para reinstalar al doctor en sus funciones al día siguiente. La tensa situación con Pep Guardiola no ha llegado tan lejos porque los resultados deportivos están del lado del entrenador, al igual que la “nueva guardia” en la cúpula del club, conformada mayoritariamente por funcionarios con apenas un par de años de antigüedad.

El consultorio de las estrellas

Lo que empezó como un deseo derivó en el que es el único conflicto conocido del entrenador en el Bayern. A su llegada a Múnich Guardiola esperaba que el médico del equipo tuviera un consultorio en la sede deportiva del club. Müller-Wohlfahrt, sin embargo, atiende a sus pacientes en las instalaciones de su clínica de medicina deportiva en el centro de la ciudad, y pese a la petición del entrenador ni él ni las directivas vieron la necesidad de cambiar el mecanismo de trabajo. Algo comprensible debido a que en el pasado esa solución no funcionó.

Bajo la atenta mirada de Pep Guardiola el doctor Müller-Wohlfahrt atiende a Philipp Lahm , capitán del Bayern.

Bajo la atenta mirada de Pep Guardiola el doctor Müller-Wohlfahrt atiende a Philipp Lahm , capitán del Bayern.

En el 2008, cuando Jürgen Klinsmann era el entrenador, el club atendió sus recomendaciones y abrió un consultorio en la sede deportiva a cargo del médico Rüdiger Degwert. Los jugadores visitaron poco esas instalaciones y prefirieron ir a donde Müller-Wohlfahrt, a quien sus exitosos tratamientos le han convertido en el especialista más reputado del mundo.

Para confirmarlo basta revisar algunos nombres en la lista de pacientes agradecidos con el doctor del Bayern, que de paso también es el de la selección alemana desde hace casi 20 años. Entre ellos están Arjen Robben, a quien se le consideraba en el Real Madrid “el hombre de cristal” por sus repetidas lesiones y desde que lo atiende Müller-Wohlfahrt es un futbolista sano y constante, así como Manuel Neuer, Philipp Lahm y Bastian Schweinsteiger, hoy campeones del mundo porque el médico los recuperó de las lesiones que pusieron en duda su participación en Brasil 2014.

Usain Bolt también sanó en Múnich sus dolencias. No en vano las primeras palabras del velocista jamaiquino tras ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres fueron: “¡Gracias doctor, muchas gracias!”. Algo similar declaró el cantante de la famosa banda de rock U2, Bono, al superar una operación de emergencia en la espalda recomendada por Müller-Wohlfahrt.

Solo en el caso de Thiago Alcántara, que ilustra abiertamente la polémica entre el médico y el entrenador del Bayern, las recomendaciones de Müller-Wohlfahrt no fueron escuchadas. Tras tres lesiones de rodilla casi consecutivas el jugador español fue operado recientemente en Barcelona por un especialista que también atendió a Guardiola cuando aún jugaba: Ramón Cugats, cuyos consejos son ahora muy apreciados en el club de Múnich, mientras los del doctor de siempre son puestos en duda.