1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

La pelea por el muro entre Trump y México

1130 de los 3200 kilómetros de fronteras ya tienen algún tipo de barrera. Sin embargo, el contrabando nunca se detuvo. ¿Quién se está beneficiando?

El muro fue una de las principales promesas de campaña de Donald Trump. Aseguró que México iba a pagarlo, pero al sur del Río Bravo la negativa es rotunda. “México no va a pagar, por supuesto”, respondió el miércoles por la noche el presidente Enrique Peña Nieto.

“El gobierno mexicano va a intentar encontrar posibilidades para cooperar”, dice Michelle Mittelstadt, vocera del Think Thank de Washington, Migration Policy Institute (MPI). Eso fue justamente lo que hizo Peña Nieto. Y no solo con palabras, sino con hechos. Una prueba es la designación en la cancillería de Luis Videgaray.

México tiene elecciones en 2018 y el actual gobierno, con la crítica situación en materia de seguridad, da pocas esperanzas a su población. De hecho, los políticos y los carteles de la droga se mueven al margen del Estado de derecho. Incluso en materia económica el escenario es más que complejo. Es por eso que la relación con Estados Unidos podría jugar en las elecciones mexicanas un rol vital.

Peña Nieto necesita a Trump

El hecho de que Trump haya puesto en jaque al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) generó zozobra en México. En los días posteriores al triunfo del magnate, el peso mexicano perdió hasta un 15 por ciento de su valor respecto del dólar. Al día de hoy la devaluación es de casi un 20 por ciento.

Pero no sólo los intereses económicos están en la mesa de negociaciones. En el  crimen organizado encuentran ambos países un enemigo en común. Plata negra y armas de los Estados Unidos son canjeadas en México por las drogas. Las estimaciones del volumen de este negocio indican que ronda los 65 mil millones de dólares al año.

El sentido del muro

Un muro, podría pensarse, beneficiaría también a México porque dificultaría los negocios de los carteles. Pero la realidad pinta un cuadro diferente: 1130 de los 3200 kilómetros de fronteras ya tienen algún tipo de barrera. Sin embargo, el contrabando nunca se detuvo. “El tránsito fronterizo de bienes y personas está impulsado por poderes económicos formidables, lo suficientemente fuertes como para superar cualquier obstáculo”, escribió Scott Stewart del servicio de información de Texas Stratfor en su columna "La seguridad semanal".

Los carteles tienen muros que cruzan por debaje de las paredes y los controles. No obstante, según Stewart, la mayoría de los droga que entra a los Estados Unidos llega en vehículos o es transportada por aquellos que pasan por las vías oficiales.

Los expertos estiman que la gradual despenalización de la marihuana en algunos estados podría afectar seriamente el negocio de los narcotraficantes. La cocaína, el crack, las metanfetaminas y la heroína seguirán sin embargo en la ilegalidad, para que los traficantes sigan teniendo su negocio. Así, una frontera más rígida solo haría que los migrantes se vuelvan plenamente dependiente de las organizaciones criminales.

Moneda de cambio

Sin embargo, México tiene su propio interés en asegurar sus fronteras. México es un país de tránsito para miles de personas en toda América Latina. Este fenómeno, involuntariamente, contribuye a la financiación de los carteles. Según Mittelstadt,  "recién en 2011 México tuvo por primera vez una ley que regule la migración porque encontró con que ya no era solo una país de tránsito, sino que para muchos se transformó en un objetivo en sí mismo”.

La negativa del presidente Peña Nieto a la financiación del muro no significa que no quiera frenar el flujo migratorio.

El punto en cuestión es el libre intercambio. La lucha contra el ida y vuelta ilegal de personas, dinero y bienes y las fronteras abiertas para el intercambio legal son dos caras de la misma moneda entre Washington y el Distrito Federal. Trump quiere frenar a las dos. Peña nieto solo una. Así, la construcción del muro podría ser una concesión de México a Trump.

 

DW recomienda