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América Latina

La “otra” oposición venezolana

La arbitraria anulación de candidaturas para los comicios legislativos de Venezuela no sólo perjudica a partidos antichavistas, sino también a opositores del Gobierno que se identifican como "chavistas no maduristas".

En Venezuela, la oposición no sólo es ejercida por partidos antichavistas, sino también por chavistas no maduristas.

En Venezuela, la oposición no sólo es ejercida por partidos antichavistas, sino también por chavistas no maduristas.

Aunque algunos analistas dudan que las elecciones legislativas del próximo 6 de diciembre vayan a alterar considerablemente la dramática situación económica, social e institucional que atraviesa Venezuela –después de todo, su sistema de organización política es presidencialista–, el discurso dominante dentro y fuera del país le atribuye a esos comicios una enorme importancia porque, por primera vez en tres lustros, el chavismo, percibido generalmente como un bloque sin fisuras, puede perder la mayoría en la Asamblea Nacional.

El hecho de que el presidente Nicolás Maduro incurra desde hace semanas en actos que restringen de manera flagrante los derechos de grupos opositores alimenta la narrativa de que “los chavistas” están desesperados. Este lunes (21.9.2015), el Consejo Nacional Electoral (CNE) inhabilitó políticamente a Carlos Vecchio, del partido Voluntad Popular, quien, a pesar de hallarse exiliado, competía en el estado nororiental de Monagas con Diosdado Cabello, actual presidente del Parlamento y segundo “hombre fuerte” de Caracas.

Pero entre las facciones perjudicadas por la arbitraria anulación de candidaturas –la de Vecchio no fue la primera–, la renuencia del CNE a autorizar el registro de nuevos partidos o el cambio a destiempo de las reglas del juego electoral, hay agrupaciones "chavistas no maduristas" como Marea Socialista. En otras palabras, las tretas del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela no sólo evidenciarían su temor a los adversarios reunidos en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), sino también a los rebeldes en sus propias filas.

DW habló con el politólogo Nicmer Evans, portavoz de Marea Socialista, sobre la disidencia en el seno del Partido Socialista Unido de Venezuela y sus perspectivas de cara a las elecciones parlamentarias.

Deutsche Welle: De Marea Socialista se ha dicho que quiere impulsar en Venezuela una revolución como la francesa, con todo y guillotina. ¿Cómo describiría usted a esa formación política?

El politólogo venezolano Nicmer Evans, vocero de la organización chavista no madurista Marea Socialista.

El politólogo venezolano Nicmer Evans, vocero de la organización chavista no madurista Marea Socialista.

Nicmer Evans: Marea Socialista es una organización política con presencia en todo el país que surgió dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), pero asumiendo una posición alternativa y autónoma frente al proceso revolucionario iniciado por el presidente Hugo Chávez (1954-2013). Su misión tiene un carácter socialista y democrático, y sus propuestas reivindican los aspectos positivos del legado de Chávez, sin dejar de asumir una postura crítica frente a su gestión de gobierno (1999-2013). Su meta es seguir construyendo el ‘socialismo del siglo XXI’, cuyas bases fueron sentadas por Chávez, entendiendo la noción de socialismo como una estructura de pensamiento que permite darle arraigo a la democracia en Venezuela y concebir estrategias para que superemos nuestra excesiva dependencia del petróleo, el origen de muchos de nuestros problemas.

¿Qué motivos llevaron a Marea Socialista a separarse del PSUV?

Una de las razones principales fue el brote de elementos autoritarios dentro del partido de Gobierno. Tras la muerte de Chávez, la cúpula del PSUV comenzó a excluir a los sectores críticos del proceso revolucionario. Esto causó fricciones entre grupos como Marea Socialista, que venía proponiendo una mayor democratización del proceso de toma de decisiones internas, y aquellos que más bien buscaban reducir los espacios de participación con miras a acaparar los canales que permiten incidir directamente sobre las acciones del PSUV. A eso se suma la gestión de gobierno del presidente Maduro, que, en términos políticos y económicos, va en dirección opuesta al legado de Chávez. Como muestra, un botón: Maduro ha desvalorizado el trabajo, mientras que, para Chávez, el salario de los venezolanos era una cuestión fundamental, digna de protección.

¿A qué atribuye usted el hecho de que el CNE se haya negado a reconocer a Marea Socialista como partido?

Una de las pancartas exhibidas durante una de las movilizaciones de Marea Socialista en Venezuela.

Una de las pancartas exhibidas durante una de las movilizaciones de Marea Socialista en Venezuela.

Cuando el CNE se negó a inscribir a Marea Socialista como partido estaba cediendo tanto a presiones políticas del PSUV como de la MUD [la coalición de partidos opositores antichavistas]. Estas dos formaciones quieren evitar medirse en las urnas con una tercera organización política como Marea Socialista. El PSUV y la MUD tienen un pacto: ellos quieren protagonizar un duelo el 6 de diciembre y buscan asegurarse de que, como en todo duelo, sólo haya dos contrincantes. Cualquier otra cosa iría en contra de sus respectivos intereses.

Entonces, Marea Socialista también tiene claro que en Venezuela no existe la separación de los poderes…

Nosotros reivindicamos que, durante el mandato del presidente Hugo Chávez, el Poder Electoral consiguió dar al traste con todas aquellas artimañas y subterfugios que conducían a que los resultados electorales fueran amañados o manipulados mediante acciones manuales en contra de los intereses del pueblo venezolano. Pero también denunciamos que, en este momento, ese mismo Poder Electoral, que antes garantizaba la obtención de resultados pulcros, se ha ido degenerando hasta convertirse en una instancia sujeta a los intereses del PSUV y de la MUD, cuyos representantes componen la junta directiva del CNE. Esa constitución de su directiva no refleja el proceso de diversificación de los actores políticos que ha tenido lugar en el país.

Los nuevos actores son distintos de los que existían cuando la polarización política alcanzó su punto más alto en Venezuela. El PSUV y la MUD han terminado reconstituyendo el bipartidismo que prevaleció en Venezuela desde el final de la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez, en 1958, hasta la elección de Hugo Chávez como presidente, en 1998. Marea Socialista denuncia también, por un lado, que el proceso electoral, en sí mismo, está viciado desde que se hicieron las últimas modificaciones y, por otra parte, que el Poder Electoral ha perdido autonomía y se ha vuelto incapaz de cumplir su deber constitucional de propiciar la participación política de las diversas corrientes de pensamiento que existen en el país.

¿En qué condiciones participará Marea Socialista en las elecciones legislativas del 6 de diciembre?

Participaremos de manera indirecta porque, apartando el hecho de que se nos prohibió usar el nombre Marea Socialista, el CNE anuló muchas de nuestras candidaturas, apelando a tecnicismos que violan lo establecido en la Constitución venezolana. Pese a todo, estaremos representados por 35 candidatos en todo el país.

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