La negativa de Alstom, buena para Siemens | Economía alemana | DW | 23.06.2014
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Economía alemana

La negativa de Alstom, buena para Siemens

El grupo Siemens salió en desventaja en la puja por su competencia francesa, Alstom, y debió ceder el paso a General Electric. Una derrota que, sin embargo, beneficia a Siemens, opina Henrik Böhme.

El trabajoso empate de Alemania frente a Ghana en el Mundial de Fútbol podría devenir en un buen resultado todavía, a modo de advertencia de no dormirse en los laureles después de la euforia que produjo la grandiosa victoria inicial de Alemania contra Portugal.

De modo similar podría interpretarse la presunta derrota de Siemens en el póker por Alstom, su competencia francesa. Que ahora General Electric (GE), el rival estadounidense de Siemens, haya obtenido la adjudicación abre al grupo alemán varias perspectivas bastante prometedoras.

Henrik Böhme, de Deutsche Welle.

Henrik Böhme, de Deutsche Welle.

En primer lugar, los estadounidenses tenían claramente la delantera y conocían antes que los alemanes las posibilidades con las que contaban. A estos últimos, el gobierno francés les pidió una oferta, en primer lugar, porque el Elíseo creía que no había obtenido información suficiente de los directivos de Alstom. Podría pensarse que Siemens solo fue incluido en la competición para elevar el precio, pero eso no tiene por qué ser así. Después de todo, Siemens tuvo suficiente tiempo como para estudiar los libros de cuentas de los franceses, por lo cual ahora conoce mejor su situación. De eso pueden derivarse nuevas posibilidades en un lapso no muy lejano.

Por el otro lado, GE necesitará meses para cerrar el extremadamente complejo paquete del trato con Alstom, luego de haberlo concertado con el gobierno de París, que se convirtió sin más en el mayor accionario de Alstom. Cabe dudar de si la alegría del presidente de GE, Jeff Immelt, será duradera en vista del curso que toman los acontecimientos, ya que la victoria podría transformarse de pronto en derrota. Los sindicatos franceses, acostumbrados a la lucha, y las autoridades anti cartel podrían poner varias piedras en el camino al grupo estadounidense.

Mientras GE invierte toda su energía en llevar a cabo el negocio, Siemens puede ocuparse tranquilamente de sus asuntos, y, sin duda, tiene mucho que hacer. Su presidente, Joe Kaeser, inició una reestructuración integral del grupo, proceso en el cual un campo de batalla adicional, como Alstom, solo hubiera representado un obstáculo. Pero, debido a lo sucedido, Siemens podrá seguir ampliando su posición, sobre todo en un nuevo mercado: no en China, sino en EE. UU.

Para el jefe de Siemens lo importante es haber pasado su primera prueba de fuego: no dudó ni un segundo -lo cual hubiera sido comprensible, dadas las circunstancias- cuando fue prácticamente empujado por París a competir, sino que puso sobre la mesa una primera oferta. Con eso probó ser flexible y tener gran capacidad para negociar, tal y como lo hizo al incluir a Mitsubishi. Quién sabe, tal vez el presidente de GE pronto pierda su recién surgida pasión por el Viejo Continente. De la victoria a la derrota a veces hay un solo paso.

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