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Sociedad

La eutanasia a debate en Alemania

El Bundestag saca a debate proyectos de ley para la eutanasia. Y el resultado está claro: No se puede regular todo, ni prohibir todo, opina Christoph Strack.

Norbert Lammert, presidente del Parlamento alemán, ya advirtió de la dimensión de esta propuesta en otoño de 2014. Regular la eutanasia sería el proceso legislativo más ambicioso de esta legislatura. Y así se confirmó en el primer debate, donde se trataron cuatro proyectos de ley diferentes sobre este tema.

Lammert sabe cómo funciona la cámara. Hablando sobre rescates de bancos y política social, hay discusiones y peleas muy mediáticas. Pero cuando se trata de debatir y limitar la vida, el tono es más bajo. Así fue precisamente el debate de orientación el pasado noviembre, que se recuerda como singular en esta legislatura por su título, estilo y seriedad.

Christoph Strack, periodista de DW.

Christoph Strack, periodista de DW.

Ahora, los parlamentarios recibieron cuatro conceptos parar regular la eutanasia que van desde la liberalización hasta la prohibición total. Cada propuesta tendrá que ser discutida seriamente. En Europa hay legislaciones de todo tipo. Y según las reglas del Bundestag siempre se puede encontrar una objeción seria para cualquier propuesta. Durante el debate, los ponentes destacaron las excepciones a cada uno de los conceptos y la cámara llegó al límite de sus posibilidades, tratando de legislar sobre temas como la confianza entre médico y paciente o la relación entre enfermos graves y sus familiares.

Sobre muertes dignas

En este sentido, podría ayudar esta aclaración. Muchos de los observadores, entre los que se encuentran médicos, representantes de pacientes o especialistas en ética, coinciden en que la actual legislación actual es bastante buena. No está abierta completamente a la eutanasia, pero tampoco actúa decididamente contra ella. Lo que más preocupa es la figura del que asiste a la muerte, bien sea oficial, privado o a título individual.

Además, los políticos saben que no todas las muertes en Alemania son dignas. Pero emplear máquinas para una asistir a la muerte, como ya se ofreció, sería todavía más indigno. Y mucho peor sería si un individuo habla tranquilamente a los medios sobre su participación en cientos de casos. Eso es lo que confunde a una sociedad que celebra la vida, pero que raras veces habla sobre la muerte.

Profundo debate

El que ofrezca la eutanasia como servicio es un cínico, dijo la representante de La Izquierda Kathrin Vogler. Ella fue la responsable del momento clave en este profundo debate. Vogler padece esclerosis múltiple desde hace 18 años y conoce bien los obstáculos a los que hay que enfrentarse en la vida aunque sea solo un escalón. Pero la misma sociedad y la política son las responsables de la mayoría de esos obstáculos, con una financiación escasa para personas con minusvalías, enfermos graves o enfermos terminales. Curiosamente, el Bundestag trató ese mismo día el tema de la atención a enfermos en Alemania, la prevención del suicidio y los medios para personas con minusvalías. Y cada vez está más claro: la vida tiene su precio y eso es precisamente lo que se olvida algunas veces.

En cuanto a la eutanasia, la normativa “libre” actual , como la denominó la presidenta del Consejo Alemán de Ética, Christiane Woopen, tiene sentido. Y lo mantiene porque considera individualmente cada caso. Una nueva dimensión de una muerte organizada y la asistencia como negocio o como profesión exigiría barreas muy estrictas. Y así debería seguir siendo.

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