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Política

Iran vs. EEUU: con la imagen del enemigo se vive mejor

La cúpula iraní declinó la oferta de Obama de comenzar un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales. Lástima, porque además del conflicto en torno al programa nuclear, ambos tendrían mucho de que hablar.

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Barack Obama habla en serio. Con motivo de las celebraciones de año nuevo en Irán el presidente estadounidense aprovechó para anunciar su disposición a hablar con Teherán y ofrecer un nuevo comienzo en las relaciones bilaterales. En su discurso Obama elogió al país musulmán como nación de cultura, lo que de vez en cuando se escuchó de boca de George W. Bush, quien trató igualmente al país como uno de los integrantes de su llamado “eje del mal”. Lo importante en las palabras de Obama fue el tono de apertura y claridad con el que explicó a los iraníes que hay una serie de importantes divergencias entre ambos países, pero que él está preparado y decidido a tratar estas cuestiones en el ámbito diplomático.

La estrategia de Obama parece ser un acercamiento de igual a igual. El presidente estadounidense se ha percatado de que los consejos dictados desde arriba, las órdenes, amonestaciones y sanciones no sirven, ni alcanzan nada. A lo mucho lo contrario: que el interlocutor se sienta ignorado, despreciado y ninguneado, y que por eso precisamente opte por avanzar en sentido contrario.

Seguramente las palabras de Obama encontraron en muchos iraníes oídos abiertos. Desde hace mucho la población tiene una fijación con Estados Unidos y nada le gustaría más que su país retomara las relaciones con Washington. Sin embargo para los círculos políticos en Teherán, incluso las palabras más reconciliadoras de Washington son recibidas con desconfianza y provocan reacciones de rechazo. Así lo demostró este sábado el líder supremo de Irán, el ayatola Ali Jamenei, durante una alocución con motivo de año nuevo en Mashhad. Jamenei criticó a Obama diciendo que el presidente estadounidense no puede desear a los iraníes un año nuevo y a la vez acusarlos de que apoyan el terrorismo y la violencia.

El líder iraní no quiso entender que con esto aludió a las diferencias de opinión sobre las que se refirió Obama: el apoyo de Irán a la organización Hizbolah y Hamás, así como la sospecha de que Irán aspira a desarrollar un programa nuclear para construir armas atómicas. Un día antes Jamenei celebró el desarrollo de dicho programa como el mayor logro de los últimos años y dijo que por ello mismo el proyecto es irreversible.

Podría y debiera intentarse construir las relaciones sobre las afinidades existentes. Porque también las hay. Tanto Estados Unidos como Irán tienen en principio intereses similares respecto a Irak y aún más en Afganistán. La pacificación debe extenderse en ambos para que no sean el eterno polvorín que amenaza la paz mundial. Cuando haya la oportunidad de tratar estas cuestiones, como próximamente en la conferencia sobre Afganistán en La Haya, ¿porque no podrían tratarse también las cuestiones controvertidas?

Mucho depende de la confianza mutua y al parecer eso es lo que falta. Particularmente en Teherán hay razones fundadas. Los ideólogos de la “República Islámica”, temen, al parecer, que un acercamiento con Estados Unidos podría minar la doctrina estatal. En todo caso es más fácil vivir con la imagen de Estados Unidos como enemigo.

Autor: Peter Philipp (EU)

Editor: José Ospina Valencia