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Ciencia y Ecología

Herschel: mirada a universos ocultos

El viaje será largo. El satélite Herschel de la Agencia Espacial Europea, tendrá que recorrer durante tres años y medio 1,5 millones de kilómetros para alcanzar su objetivo: el Sol.

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Herschel detectará mensajes y huellas de otro mundo.

Una vez las condiciones meteorológicas lo permitan, el lanzador Ariane 5 ECA partirá desde e Puerto Espacial Europeo de Kourou, en la Guayana Francesa con Herschel como principal pasajero. La misión de Herschel es capturar y analizar luz infrarroja. A bordo del mismo Herschel se encuentran para ello dos instrumentos desarrollados por varios institutos Max Planck en cooperación con seis países europeos.

El espacio sólo parece revelar sus secretos en rayos infrarrojos. Como todo cuerpo terrestre, también las gélidas nieblas espaciales, las galaxias y las estrellas proyectan rayos infrarrojos de calor. La atmósfera terrestre empero, no deja pasar estas ondas. El trabajo de detectarlos lo asume por ello Herschel que analizará ondas entre los 55 y los 672 micrometros. Una banda que, sumada a la alta resolución de un telescopio de 3,5 metros, no había logrado investigar ningún otro observatorio especializado en rayos infrarrojos.

Tras la historia otros mundos

Raumfahrt ESA Astronomie-Doppelmission Herschel Planck

Herschel lleva a bordo PACS y HIFI, dos instrumentos de alta potencia.

El trabajo de Herschel consiste en ayudar a descifrar la génesis de estrellas y galaxias, la formación de sistemas planetarios, la historia de nuestro propio sistema solar y la composición química de las moléculas de nubes, estrellas y galaxias.

PACS, uno de los instrumentos alemanes que lleva Herschel, fue desarrollado por un consorcio científico dirigido por el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE), de Garching y el Instituto Max Planck de Astronomía (MPIA), de Heidelberg. Y HIFI, el otro de los aparatos clave de la sonda espacial, fue desarrollado, entre otros, por el Instituto Max Planck de Radioastronomía (MPIfR) de Bonn y la Universidad de Colonia.

PACS o “Cámara de captura espacial y espectrómetro fotodetector” trabaja con una precisión y una sensibilidad inéditas en los lejanos rayos infrarrojos entre los 57 y los 210 micrómetros. “Es la primera vez que logramos emplear tan potentes detectores en una banda de ondas tan exótica”, dice Albrecht Poglitsch, director del proyecto PACS que es además un revolucionario instrumento óptico que permite estudiar tomas punto por punto y desdoblarlos en sus colores espectrales o longitud de ondas.

Proto-estrellas: las precursoras del firmamento

La luz infrarroja traspasa el polvo cósmico y abre así a los astrónomos un universo diferente al de la luz visible. PACS capta calor de sólo pocos grados, menos 3,15° celsius. Temperaturas que son transmitidas por las llamadas proto-estrellas, durante su proceso de formación primaria. “El espejo de 3,5 metros de diámetro de Herschel nos proveerá de imágenes detalladas de las proto-estrellas nunca vistas antes”, recuerda Oliver Krause, del MPIA, de Heidelberg.

Galaxias del joven universo, a miles de millones de años luz de distancia de la Tierra produjeron hasta mil veces más estrellas que nuestra galaxia. Las grandes cantidades de “material de construcción” producido en esos procesos de formación obstaculizan la mirada directa y se traga la energía liberada por las jóvenes estrellas para proyectarla luego en ondas mucho más amplias.

A ello se suma que las longitudes de la luz enviada aparecen alargadas debido a la continua expansión del espacio: la luz infrarroja producida por la explosión original o “big bang” llega de las profundidades del espacio con el doble de la longitud original. Casi la mitad de la luz proyectada nos llega en forma de fondo cósmico infrarrojo. Y es justamente allí, donde Alemania y Europa tendrá los ojos puestos, gracias a los censores de PACS.

Huellas dactilares detrás del Sol

HIFI o Instrumento heterodino para la medición de rayos infrarrojos lejanos, por su parte, es el espectrómetro más potente hasta ahora. HIFI registrará las más débiles “huellas dactilares” dejadas por cada átomo y cada molécula de los gases interestelares. “HIFI permite observar agua interestelar y planetaria cuya radiaciones son absorbidas totalmente por la atmósfera terrestre”, explica Rolf Güsten del Instituto Max Planck de Radioastronomía (MPIfR), de Bonn. Importante es también para los científicos que con la ayuda de Herschel y sus instrumentos se podrán estudiar los isótopos de hidrógeno y oxígeno contenidos en el agua de cometas y atmósferas planetarias diferentes a la de la Tierra.

Autor: José Ospina-Valencia

Editor: Claudia Herrera

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