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Europa

Henin-Beaumont: la fortaleza de los votantes de Le Pen

El Frente Nacional tiene posibilidades en las elecciones presidenciales francesas. En espera de los resultados, una pequeña ciudad del norte se ha convertido en el centro de atención.

Un francés, dos alemanes y un equipo del a televisión japonesa están de visita en el "laboratorio" Henin-Beaumont, en el norte de Francia. El Frente Nacional gobierna aquí desde hace tres años y este antiguo pueblo minero fue elegido como laboratorio. Con 27.000 habitantes y una tasa de paro del 20 por ciento, será el escenario de la candidata ultraderechista Marine Le Pen para esperar los resultados de las elecciones del  domingo lejos de las élites de París.

"Estamos justo ahí"

Christopher Szczurek, portavoz de prensa en Henin-Beaumont, pasea con periodistas por la ciudad. Los vecinos lo reciben con besos. Sobre todo, las mujeres de edad avanzada. "La gente confía en el Frente Nacional porque está ahí y se preocupa. Es así de simple. A la gente le gusta cómo hacemos las cosas”, explica el político.

Sus rivales socialistas gobernaron enHenin-Beaumont durante casi 70 años. Después de varios escándalos, el FN consiguió mayoría absoluta en 2014. El alcalde Steeve Briois no tiene tiempo para las cámaras. Asesora a Marine Le Pen en la campaña y está muy ocupado. Está orgulloso de que Le Pen quiera celebrar su victoria de la primera vuelta en su comunidad. Algunas encuestas sitúan a la líder populista a la cabeza con su política antimigración y contra la Unión Europea. Pero para la segunda vuelta del 7 de mayo parece tener pocas probabilidades.

Por la calle se oyen opiniones a favor del FN. Un señor cree al 100 por ciento en el partido: "Todo ha mejorado, está limpio y el alcalde habla contigo”. En la misma plaza del mercado también hay familias de Marruecos o Argelia. Pero ellos no quieren opinar ante la cámara. A muchos les da igual, dice una persona en el puesto de flores: "Los políticos son políticos en todo el mundo. En Francia tienen todos el mismo programa y no cambiará nada”.

Cambio de clima político

El paro y los problemas estructurales de Henin-Beaumont no cambiaron mucho en los tres años del FN. Los negocios tratan de sobrevivir  y muchas casas siguen semiderruidas. Pero ahora  hay más policía en la calle y los andamios tapan el ayuntamiento y la iglesia, que están siendo reformadas.

Sin embargo, tras la fachada todo se desmorona, critica David Noel, secretario del Partido Comunista. Con el enemigo político a la vista, Noel explica que el clima político se ha deteriorado notablemente: "Hay un abuso verbal constante e insultos". Se intenta demonizar a la oposición. El alcalde critica a la prensa y suspendió subvenciones de organizaciones de ayuda que, según el FN, están dirigidas por activistas de izquierda, explica Serge Decaillon, de la Asociación por el Bienestar de Francia.

La ciudad se ha vuelto mucho más xenófoba, dice también Etienne Balde, activista en una organización de ayuda a refugiados. "Aunque en Henin-Beaumont no haya prácticamente refugiados, para el Frente Nacional es un gran problema". Antes de que ganase el FN, el ayuntamiento les concedía modestas donaciones. Ahora ni siquiera quieren el dinero. El clima político está demasiado tenso. "A nivel nacional, el Frente Nacional trata de dar una buena imagen, una imagen de limpieza. Por detrás han instituido una especie de dictadura a nivel local”, opina el activista.

La pared y la declaración antiinmigrantes

El alcalde acaparó especialmente la atención de los medios cuando expresó su deseo de construir un muro contra el aumento de la criminalidad. Tras una fuerte discusión en el concejo local, el muro no era tan alto y solo estaba destinado a reducir el tráfico en una zona residencial. Tampoco tuvo efecto la "Carta por una Ciudad sin Inmigrantes” que anunció.

Mientras, en Henin-Beaumont se observa con calma esta política antiinmigración que podría llevar al éxito en las urnas a Marine Le Pen. En los últimos 100 años emigraron a este pueblo belgas, italianos, polacos y, por último, norafricanos. Si el Frente Nacional llega a la presidencia de París, es probable que no tenga gran impacto en este laboratorio, aclara Christopher Szczurek: "No sé si se notarían grandes diferencias. Cada ciudad tiene sus problemas locales y hay que reaccionar a ellos. No hay una ideología válida para todos y hay que adaptarse para ser eficiente”. El domingo, Marine Le Pen recibirá los resultados aquí en una sala que lleva el nombre del expresidente François Mitterrand. "No es lo más adecuado, pero tampoco es una declaración política”, concluye Szczurek.

Autor: Bernd Riegert (JAG/DZC)

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