Hamburgo, donde los entrenadores naufragan | Deportes | DW | 03.10.2014
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Deportes

Hamburgo, donde los entrenadores naufragan

La clasificación de la Bundesliga dice que el peor equipo de la temporada es el Hamburgo, un club por donde han pasado muchos entrenadores de prestigio cuya carrera se ha venido al piso.

El efecto del reciente cambio de entrenador en Hamburgo se desvaneció en apenas dos jornadas. Joe Zinnbauer logró arrancarle al Bayern Múnich un empate a cero goles que alcanzó a entusiasmar a una afición que registró complacida cómo el equipo mejoraba una posición en la clasificación de la Bundesliga.

Una semana más tarde las cosas regresaban al curso que en el club ya parece normal: el equipo es el último de la tabla, candidato al descenso, lleva once partidos sin ganar, en la actual temporada no ha logrado ningún triunfo, apenas ha marcado un gol, y estableció un nuevo récord en Alemania de 507 minutos sin anotar. Este fin de semana al Hamburgo visitará Dortmund, donde una derrota puede costarle el puesto al recién llegado Joe Zinnbauer, quien es el entrenador número catorce del club en la última década.

Pasaje al desempleo

En el estadio Imtech Arena, el banco del Hamburgo parece traerles mala suerte a los entrenadores que recientemente han llegado a sentarse allí. En promedio uno nuevo cada ocho meses y medio en los últimos diez años. En ese tiempo el club le ha entregado la responsabilidad a experimentados hombres de fútbol como Huub Stevens y Martin Jol, a novatos como Michael Oenning y Rodolfo Cardoso, a exitosos como el vicecampeón del mundo en Sudáfrica 2010 Bert van Marwijk y el campeón de la Bundesliga Armin Veh.

Al frente del equipo han estado entrenadores de muy distintos estilos y perfiles que solo han tenido en común el fracaso. Aún peor, independientemente de su nacionalidad y recorrido, para la mayoría de ellos pasar por el Hamburgo ha significado la desaparición del mundo del fútbol de élite. Klaus Toppmöller es uno de ellos. El subcampeón de la Champions League del 2002 con Leverkusen, abandonó el club del puerto en octubre del 2004 dejándolo exactamente dónde está hoy: último en la Bundesliga.

Toppmöller estuvo casi dos años desempleado para luego asumir la dirección de la selección de Georgia, su última posición como entrenador. Hay otros para quienes la temporada inició sin trabajo, como es el caso de Huub Stevens, Martin Jol y Bruno Labbadia. También hay entrenadores para los que fallar en Hamburgo significó el temprano fin de su carrera, como Michael Oenning, quien no ha vuelto a dirigir a ningún equipo y es asistente de un comentarista de televisión, o el prometedor Thorsten Fink, quien fuera candidato a asumir las riendas del Bayern tras su exitoso paso por el FC Basilea, y desde hace más de 12 meses está esperando ofertas.

Los salvavidas también se hunden

Bert van Marwijk, quien llevara a Holanda a disputar la final del Mundial del 2010 contra España, apenas alcanzó tres victorias en 15 partidos con el Hamburgo antes de ser despedido y ahora esporádicamente aparece como analista de fútbol en la televisión de su país. Un destino similar ha tenido el argentino Rodolfo Cardoso, quien después de haber acudido al rescate de la plantilla profesional como su entrenador transitorio, perdió la posición que ocupaba al frente del equipo de la cantera y pasó a ser el encargado de la educación técnica de los juveniles.

Rodolfo Esteban Cardoso, el único entrenador latinoamericano en la historia de la Bundesliga, ayudó dos veces al Hamburgo.

Rodolfo Esteban Cardoso, el único entrenador latinoamericano en la historia de la Bundesliga, ayudó dos veces al Hamburgo.

La suerte tampoco fue mejor para Frank Arnessen. El funcionario danés que durante seis años (2005 al 2011) moldeó al prestigioso Chelsea de Inglaterra como institución futbolística tras haber triunfado en el PSV Eindhoven, se hundió también en Hamburgo, donde apenas resistió dos temporadas. Arnessen solo ha tenido un trabajo en los tres años que han transcurrido desde que se fue de Alemania en el 2011, y éste, en Ucrania, apenas le duró un mes.

Otro entrenador provisional del Hamburgo (dos partidos), Ricardo Moniz, también acaba de ser despedido del 1860 Múnich tras escasos tres meses con el equipo en su segundo intento de triunfar en el fútbol alemán. En la última década solo Thomas Doll y Armin Veh han sobrevivido su paso por el club portuario: el primero lejos de la Bundesliga, en Turquía, Arabia Saudita y actualmente Hungría; el segundo en Alemania, en Fráncfort y Stuttgart, su club del momento.

Joe Zinnbauer sabrá mucho más de su destino después del partido del fin de semana contra Dortmund. De perder, seguramente compartirá la suerte de casi todos sus predecesores sin haber mejorado su balance, o haber logrado cambiar al Hamburgo, un club en el cual Felix Magath asegura que “los entrenadores no tienen ninguna oportunidad de triunfar”. Y Magath sabe de qué está hablando, al fin y al cabo se trata del equipo en el que él fue jugador y entrenador.